Más que la actividad de las fallas geológicas, el mayor riesgo que enfrenta la República Dominicana ante un terremoto de gran magnitud está en la vulnerabilidad de miles de edificaciones construidas durante décadas sin los criterios adecuados de resistencia sísmica, advirtió la ingeniera sísmica y profesora de investigación del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec), Claudia Germoso.
"El verdadero problema de la República Dominicana no es solo la actividad sísmica en sí, sino la alta vulnerabilidad de lo que hemos construido", afirmó la especialista
Germoso sostuvo que esa realidad es consecuencia de años de construcciones levantadas sin los estándares necesarios para soportar un movimiento telúrico de gran magnitud.
"Durante décadas se ha edificado sin los criterios sismorresistentes necesarios, con una supervisión deficiente y, en muchos casos, con materiales inadecuados. Ahí radica el peligro real para la población ante un evento de gran magnitud", expresó.
La investigadora indicó que esa vulnerabilidad la lleva a concluir que el país no está preparado para enfrentar un terremoto de gran intensidad.
"Sinceramente, no. Y no lo digo para generar alarma, sino porque es la realidad que enfrentamos", manifestó.
Las fallas geológicas permanecen activas
La especialista recordó que la amenaza sísmica en República Dominicana sigue vigente y llamó a no ignorar la evidencia geológica de la región.
"No podemos seguir ignorándolo. Las fallas están activas, la historia sísmica está ahí, y el espejo de lo que vivió Haití en 2010 lo tenemos a pocas horas de distancia", afirmó.
Añadió que las principales fallas geológicas del país continúan acumulando energía.
"Sabemos perfectamente que el país acumula estrés sísmico en sus fallas principales y que, inevitablemente, esa energía se va a liberar. No es una cuestión de si va a pasar, sino de cuándo", concluyó.
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