El nombre de Juan Ulises “Wiche” García Saleta vuelve a cobrar protagonismo en la antesala de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, al dar identidad a la llama de los valores que recorre el país como símbolo del espíritu deportivo y del legado de quien es considerado uno de los principales impulsores del olimpismo dominicano.
Ingeniero de profesión, dirigente deportivo y visionario, García Saleta desempeñó un papel determinante en el desarrollo de la infraestructura deportiva nacional y en la organización de los XII Juegos Centroamericanos y del Caribe celebrados en Santo Domingo en 1974, un acontecimiento que marcó un antes y un después para el deporte de la República Dominicana.
Un dirigente que transformó el deporte nacional
Nacido en Santo Domingo el 25 de octubre de 1925, Wiche García Saleta inició su trayectoria en la dirigencia deportiva en 1962 y ese mismo año se convirtió en el primer presidente del Comité Olímpico Dominicano elegido mediante votación. También ocupó la Secretaría de Estado de Deportes en 1981 y fue miembro de organismos regionales como la Organización Deportiva Centroamericana y del Caribe (ODECABE) y la Organización Deportiva Panamericana (ODEPA).
Su pasión por el deporte comenzó desde muy joven. Practicó disciplinas como atletismo, boxeo, voleibol, baloncesto, béisbol, natación, ciclismo, patinaje sobre ruedas, equitación y tenis de mesa, además de destacarse como promotor y constructor de instalaciones deportivas.
Entre sus mayores aportes figura haber impulsado la construcción del Centro Olímpico Juan Pablo Duarte y liderado las gestiones para que el país obtuviera la sede de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1974, considerados un punto de inflexión para el crecimiento del deporte organizado en el territorio nacional.
Su legado permanece vivo en Santo Domingo 2026
La influencia de Wiche García Saleta continúa presente más de dos décadas después de su fallecimiento, ocurrido el 26 de mayo de 2004 en un accidente de tránsito en la autopista Seis de Noviembre. En reconocimiento a su trayectoria, fue exaltado al Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano como propulsor en 1990 y es recordado como uno de los grandes arquitectos del movimiento olímpico nacional.
Hoy, la llama de los valores que lleva su nombre recorre las distintas provincias del país como parte de las actividades previas a Santo Domingo 2026, llevando un mensaje de unidad, disciplina y compromiso con los ideales que García Saleta promovió durante toda su vida y que siguen inspirando a las nuevas generaciones de atletas dominicanos.
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