Primera semifinal, hoy: España vs Francia a las 3:00 PM en Dallas, Texas. Según análisis, Francia parte como favorita para ganar con un 41% de posibilidades, mientras que España tiene un 30% de salir con la victoria, otorgándole un 29% a un posible tiempo extra. La Inteligencia Artificial anticipa un partido bastante igualado otorgando a Francia un 52% de triunfo, frente al 48% de España. Mañana se jugará el segundo partido de la semifinal: Inglaterra vs Argentina a las 3:00 PM, en Atlanta.

‘El fútbol no es un simple espectáculo o un juego emotivo, sino una actividad racional, reglamentada y competitiva que refleja la geopolítica y el prestigio de las sociedades’, Gustavo Bueno, filósofo español. Fascinante intelectual creador del materialismo filosófico. Gran abanderado del nacionalismo español y de la hispanidad.

Bueno concebía el fútbol como una prolongación de la dialéctica entre grupos y naciones, y como un combate que reemplaza la violencia física directa, por una lucha táctica e institucionalizada que funciona como identidad territorial y termómetro social. Jamás encontró la similitud que otros vieron entre el fútbol y la tauromaquia porque siempre dijo que contrario a los toros, el fútbol no es trágico, destacando su lado artificioso al manifestar que es puro arte, como un soneto, llevar el balón con los pies.

Bueno encontró en el fútbol una alternativa para dividir épocas y formas de medición del tiempo que antes le correspondía a la religión, porque según él, ya no son las celebraciones religiosas las que pautan el calendario, sino la Liga, la Copa de Europa y los Mundiales.

España contra Francia

Pronosticar un resultado en el fútbol es un reto, un ejercicio de alto riesgo debido a las características de un deporte de tantas variantes y complejidades que tiene una de las tasas de aciertos más bajas (52%) dentro del mundo de los análisis predictivos.

Tantos son los factores que pueden incidir en el resultado final de un partido, en donde muchas veces no se reflejan elementos determinantes e intangibles como el azar, una mala decisión de un árbitro o una desafortunada lesión de un jugador importante. Todo puede suceder o no. Así es este deporte justo y otras veces injusto. Metáfora de la vida.

Dicho esto, hay que ir a lo que corresponde. Hoy es el primero de los dos partidos de semifinal. Tras 34 días de Mundial, 44 de las 48 selecciones ya están en sus respectivos países. De los 1,248 jugadores que participaron solo quedan en acción 104, completando 100 de los 104 partidos de este Mundial inédito y extenso que significó un reto para esta FIFA que ya estudia, estoicamente, la posibilidad de aumentar a 64 las selecciones para el Mundial del 2030.

España contra Francia. Las estadísticas e historial de partidos pasados solo sirven de sucesos anecdóticos para decorar análisis que solo tienen que ver con el aquí y ahora. No es para nadie un secreto que Francia llega mejor que España a estas instancias en donde el aspecto físico juega un papel tan crucial como el técnico y el mental.

Las dos últimas victorias de los españoles ante los franceses en la Eurocopa del 2024 y la UEFA Nations League 2025 no sirven de referentes para dictar sentencia sobre lo que sucederá en el terreno. Lo pasado pasado. Muchas cosas han cambiado.

Si España sigue siendo la selección de mayor dominio de los fundamentos técnicos y la que mejor realiza el juego colectivo, a pesar de que no se ha mostrado tan avasallante como lo hizo durante los tres primeros años de Luis de la Fuente, Francia ha sido la selección que mejor desempeño ha ejecutado durante todo el Mundial, ganando todos sus partidos cómodamente, sin recurrir a los tiempos adicionales y mucho menos a los penaltis, desarrollando un juego directo basado en la potencia, verticalidad y versatilidad de una delantera conformada por cuatro atacantes como Mbappé, Dembelé, Olise y Doué, demoledora de defensas y de sistemas rústicos que han intentado en vano parar una ofensiva que es líder goleadora del Mundial, que utiliza una formacion 4-2-3-1 diseñada para conectar defensa y jugadores de ataque en acciones directas.

Su defensa, muchas veces eclipsada por su visceral ofensiva, es la segunda menos goleada del Mundial solo permitiendo dos anotaciones en sus seis partidos, demostrando el gran balance de un once que no depende de ejecuciones de largas elaboraciones para llegar a la zona de peligro del rival.

El vértigo, la velocidad y la potencia son las mayores virtudes de este equipo francés que obliga a un técnico como De la Fuente a buscar alternativas a un sistema como el 4-3-3 de características ofensivas que puede representar un dibujo táctico de alto riesgo si es Francia la que dicta la forma de jugar de ir y venir que es la que mas puede reducir el impacto de las largas posesiones de los españoles.

España puede cambiar al 4-4-2 para imponer mayor dominio en el centro del campo y para tener mejor equilibrio defensivo que otorgue menos espacios a los velocistas franceses que siempre están al acecho de los contraataques. Estilos opuestos en donde el estado físico de los de Deschamps parten con ligera ventaja sobre los del juego colectivo y armonioso de los jugadores de De la Fuente.