Fase de dieciseisavos de final: Australia 1 Egipto 1 (Egipto avanza a octavos de final tras ganar en tanda de penaltis) Argentina 3 Cabo Verde 2, Colombia 1 Ghana 0. Egipto, Argentina y Colombia, avanzan a octavos de final. Australia, Cabo Verde y Ghana, se despiden del Mundial. Hoy inician los partidos de octavos de final: Canadá vs Marruecos, Brasil vs Noruega, Paraguay vs Francia

“Entrenar antes que nada es educar. Pero el sistema no los quiere educar. No les sirve. Porque si los educan, pueden rebelarse. Los necesitan indolentes, egoístas y cuanto más estúpidos, mejor”, Fernando Signorini, ex preparador físico de la selección argentina y de Diego Armando Maradona.

Signorini entiende que el fútbol tiene que ser un elemento transformador de la sociedad. Crítico de las nuevas generaciones de futbolistas que se han atrincherado en una zona de confort desde donde no protestan, no se rebelan, no se solidarizan ante las injusticias hacia su propia clase y permanecen callados ante una FIFA que solo se preocupa por las ambiciones del mercantilismo en detrimento de los protagonistas más importantes que sostienen la industria del fútbol: afición y jugadores.

‘Yo conocí a un jugador que, si hubiera estado vivo y participando, hubiese dicho que sí discriminan así a los jugadores de Irán, no jugaba’, en referencia a Maradona.

Susto argentino

A partido único, todo puede pasar. En estas instancias no existen rivales débiles. Las diferencias se reducen a mínimos. Es lo hermoso del fútbol, el deporte más democrático de todos. Cabo Verde, un pequeño archipiélago de la costa occidental de África de tan solo 600 mil habitantes, sin liga profesional, es capaz de llevar al límite a la selección argentina, actual campeón del mundo que muestra tres estrellas de Copas en su camiseta, en donde juega Messi, para muchos, el mejor jugador de todos los tiempos, y en un estadio como el de Miami, teñido de albiceleste, al ritmo de cánticos y arengas que por momento parecía el ambiente de la Bombonera.

Es posible que Scaloni haya pecado de exceso de conservadurismo con un planteamiento inicial 4-4-2 cuando todo indicaba que su rival le daría las iniciativas de toma de decisiones y la posesión de balón. Algunos echaron de menos a Julián Álvarez acompañando a Messi y Lautaro en una formación 4-3-3 de más movimientos y creación en la zona de ataque.

Estrategia equivocada al pretender bajar el ritmo de un partido indefinido tras el gol de Messi precedido de un control reservado solo para los escasos genios que produce este deporte. Así llegaron los dos empates de Cabo Verde, aprovechando errores y espacios dejados por una, por momentos, distraída defensa argentina que concluyó el tiempo reglamentario contra las cuerdas ante un equipo sostenido todo el tiempo por las providenciales atajadas de un Vozinha que evitó otros dos goles de Messi gracias a un instinto impropio de un veterano de 40 años.

Cabo Verde queda fuera del Mundial pero se ha ganado la admiración de todos.

Se fueron 16, quedan 16

Inicio de los octavos de final. Muchos dicen que a partir de aquí comienza el verdadero Mundial, que la fase anterior, la obligatoria e inédita etapa de los dieciseisavos de final, era la parada necesaria para justificar el esquema de las 48 selecciones. La FIFA y sus caprichos impulsados por su desmesurada ambición que siempre pone la mercantilización por encima del mismo fútbol, de la salud de los jugadores y del bolsillo de los aficionados.

Todas las selecciones favoritas están entre las 16 que quedan, excepto Alemania, que paga muy caro el precio de una obligada transición generacional y de forma de jugar.

Ocho enfrentamientos más igualados en los que crecerá la presión que impone el no hay mañana. Las selecciones de mayor experiencia en este tipo de situaciones parten con la ventaja de factor psicológico que algunas veces se convierte en componente opuesto, elemento importante pero no determinante en un deporte como el fútbol en donde las aleatoriedades muchas veces marcan destinos inesperados. El fútbol es así.