Dieciseisavos de final: Brasil 2 Japón 1, Alemania 1 Paraguay 1 (Paraguay gana en los penaltis 4-3), Países Bajos 1 Marruecos 1 (Marruecos avanza tras vencer en penaltis 3-2). A octavos de final: Brasil, Paraguay y Marruecos. Japón, Alemania y Países Bajos, a pensar en la planificación del Mundial 2030. "Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio". Hoy: Costa de Marfil vs Noruega, Francia vs Suecia, México vs Ecuador.

‘El fútbol es un juego de posición donde el control, la toma de decisiones y el movimiento constante del balón son fundamentales’, Pep Guardiola, ex jugador y técnico catalán considerado por muchos como el mejor y más influyente entrenador en lo que va de siglo. Heredero de las doctrinas tácticas de Johan Cruyff con el planteamiento de ‘fútbol total’ que prioriza la posesión del balón y el dominio del centro del campo para así implementar un juego de ataque por medio de triangulaciones y constantes pases cortos de primer toque que generen espacios para encontrar los caminos que conducen al gol. Guardiola es el segundo técnico con más títulos de la historia del fútbol con 41, solo superado por los 49 del escocés Alex Ferguson.

Ateo, independentista catalán y con fuertes ideas progresistas y de izquierda, Pep se ha tomado un año sabático tras finalizar una década como técnico del Manchester City de la Liga de Inglaterra. Fue un exquisito centrocampista pero sus logros como entrenador han eclipsado a aquel jugador disciplinado y obsesionado con la táctica. Arquitecto del Barcelona que maravilló a todo el mundo del fútbol ejecutando un esquema ofensivo que encontró en Messi la pieza perfecta para la conclusión de jugadas que muchas veces iniciaban con el portero Víctor Valdez.

Esto es otro fútbol

El fútbol de las eliminatorias del Mundial es distinto, conservador, igualado y muchas veces atropellante. Cuatro partidos se han jugado de los dieciseisavos de final. Todos han llegado al segundo cooling break empatados, dos han concluido con goles en la agonía del tiempo reglamentario de los noventa minutos, y dos se han definido en los penaltis. Inequívoca señal del cambio radical de la forma de jugar porque todo es distinto y condicionado, desde la gestión de los riesgos, hasta la presión psicológica.

Brasil dio algunas señales de poseer aún algún gen de aquel Brasil técnico y vistoso que enamoró al mundo durante décadas. Los de Ancelotti, tras una primera mitad carente de automatismos, no entró en la desesperación que suele producir el pánico del marcador adverso en una segunda mitad que fue suya de principio a fin ante una valiente y ordenada selección japonesa que murió de pie, víctima de una remontada carioca que le devuelve el sueño mundialista a unos pentacampeones que ven crecer su futbol en la misma medida que avanza el Mundial.

Paraguay terminó una tarde perfecta para Conmebol tras dejar fuera a la ex ‘todopoderosa’ Alemania gracias a la intuición del portero Orlando Gill, hoy declarado héroe en Asunción. Históricamente Paraguay jamás se acompleja ante selecciones grandes en Copas del Mundo. Ese gen de la valentía fue sembrado en la primera Copa del Mundo en 1930 cuando venció 1-0 a Bélgica. La generación que lideró el portero José Luis Chilavert potenció ese carácter indomable de los futbolistas guaraníes que tienen experiencia ganando partidos del Mundial en los penaltis.

¿Argentina camino fácil?

Ya lo hemos hablado en algún PAF anterior. La Copa Mundial cuando entra en su etapa de eliminación directa se convierte en algo impredecible porque lo complejo de un deporte como el fútbol radica en su propia simpleza en donde el miedo a perder suele superar los deseos de ganar, generando así un conflicto psicológico adverso para el equipo que en teoría es de mayor jerarquía, es decir, las superioridades técnicas y juego colectivo de las selecciones pasan a ser más conservadoras al priorizar el orden y la disciplina táctica, y ahí es donde el equipo de menor rango, que no tiene nada que perder, suele crecer en diferentes aspectos del juego, incluyendo en el factor psicológico.

No existen rivales débiles. Aclarado esto, aquí no hay espacios para teorías conspirativas y amaños de acomodación. Argentina, como actual campeón, no debió recurrir a una larga, agotadora y tediosa ronda de eliminatorias de Conmebol de 18 fechas por toda Sudamérica, pero participó, porque la FIFA no premia al campeón y lo obliga a recurrir a esas instancias, y al igual que las otras 47 selecciones, también estuvo en el sorteo de grupos. Hizo los deberes en la primera fase al ganar sus tres partidos logrando convertir 8 goles (6 de Messi) y solo encajar uno.

Nada tuvo que ver que España haya ganado su grupo dejando en segundo a Cabo Verde, modesta selección que dejó sin pase a la siguiente ronda a Uruguay, que estaba llamada a ser rival de Argentina en dieciseisavos de final. Los de Scaloni no fueron los culpables de los fracasos de Paraguay y Turquía, supuestos contrincantes de la albiceleste en octavos de final.

Los analistas ubicaban a Portugal como posible rival de Argentina para cuartos de final, pero los empates que sufrió el equipo de Cristiano Ronaldo ante RD Congo y Colombia terminó eliminando la posibilidad de un choque entre los dos mejores jugadores de este siglo, mientras que la hipotética semifinal de Argentina ante Brasil o Inglaterra no supondría un paseo porque se trata de dos firmes candidatos al título que podrían coincidir en partido de cuartos de final. El Mundial es como es. No existen ni los misterios ni los milagros.