Los dominicanos Gary Sánchez y Abner Uribe celebraron el primer título de Serie Mundial en la historia de los Cerveceros de Milwaukee, que derrotaron 4-1 a los Rays de Tampa Bay en la final de las Grandes Ligas, concluida este miércoles 28 de octubre.
Sánchez, receptor, y Uribe, relevista, formaron parte del conjunto campeón, que se impuso en cuatro de los cinco encuentros para cerrar una temporada histórica.
Por Tampa Bay participaron los dominicanos Junior Caminero, antesalista; Freddy Peralta, lanzador abridor, y Jorge Mateo, jugador del cuadro interior.
La final reunió a cinco peloteros dominicanos en las plantillas de los dos equipos. Sus funciones y oportunidades de participación fueron diferentes, desde el trabajo ofensivo y defensivo de los jugadores de posición hasta las responsabilidades de los lanzadores.
Gary Sánchez y Abner Uribe, campeones con Milwaukee
Gary Sánchez tuvo participación en el primer partido de la Serie Mundial, disputado el viernes 23 de octubre. Entró como bateador emergente y agotó un turno oficial sin conectar imparable. Su aparición confirmó que no solo integró el roster de los Cerveceros, sino que también jugó durante la final.
Abner Uribe, por su parte, contribuyó desde el bullpen de Milwaukee. En el primer encuentro lanzó una entrada y un tercio sin permitir carreras y ponchó a dos bateadores, en una actuación que ayudó al equipo a preservar su ventaja.
Los Cerveceros terminaron imponiéndose en la serie por cuatro victorias a una y conquistaron su primer campeonato de las Grandes Ligas.
Junior Caminero, el bate dominicano de Tampa Bay
El antesalista Junior Caminero fue uno de los principales representantes dominicanos en la alineación de los Rays.
En el cuarto partido, disputado el martes 27 de octubre, conectó un imparable en cinco turnos y anotó una carrera. Tampa Bay ganó ese encuentro por 4-3 en 12 entradas y evitó momentáneamente la eliminación.
Caminero también intervino en el quinto partido, en el que conectó un imparable en cuatro turnos, sin anotar ni impulsar carreras. Los Rays perdieron ese encuentro por 4-1 y quedaron fuera de la lucha por el campeonato.
Freddy Peralta abrió el tercer encuentro
El dominicano Freddy Peralta asumió la responsabilidad de abrir el tercer partido de la final con Tampa Bay.
El derecho permitió siete imparables y cinco carreras limpias en cuatro entradas y dos tercios, concedió tres bases por bolas y ponchó a cuatro bateadores. Milwaukee ganó ese encuentro por 10-1.
Peralta había llegado a la Serie Mundial después de una destacada actuación en la Serie de Campeonato de la Liga Americana, en la que fue reconocido como el jugador más valioso.
Jorge Mateo aportó velocidad
Jorge Mateo integró la plantilla de Tampa Bay como jugador del cuadro interior y ofreció una alternativa para situaciones que requerían velocidad en las bases.
En el primer partido entró como corredor emergente, anotó una carrera y participó en una jugada de doble robo. En el cuarto encuentro volvió a intervenir como corredor emergente y se robó una base durante la undécima entrada.
Su papel estuvo relacionado principalmente con situaciones específicas de juego en las que su velocidad podía ayudar a generar oportunidades ofensivas.
Milwaukee cierra una temporada histórica
Los Cerveceros aseguraron el campeonato con su victoria por 4-1 en el quinto partido. El equipo combinó su producción ofensiva con el trabajo de sus lanzadores para contener a Tampa Bay y cerrar la serie.
El título puso fin a una espera de décadas para Milwaukee, que había disputado su anterior Serie Mundial en 1982. La franquicia consiguió así su primer campeonato desde su llegada a las Grandes Ligas.
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