El deporte de alto nivel es de ciclos, etapas y momentos primes. También se presentan episodios para hacer ejercicios de honestidad, madurez y profunda inteligencia que conducen a reconocer declives y pérdida de facultades técnicas y físicas. Leyes de vida que impone la biología.

En un deporte como el voleibol en donde la complicidad colectiva determina el armonioso funcionamiento grupal, cuando falla un eslabón repercute de manera negativa en el resto del conjunto. Y más cuando se trata de la acomodadora, cerebro y pieza fundamental que decide el ataque final de cada ejecución ofensiva, la encargada de detectar vulnerabilidades, vacíos y punto débiles de la defensa contraria, la facilitadora de embestidas por medio de un segundo pase indescifrable e idónea colocación.

Por eso la acomodadora es la extensión de los ojos del técnico en el juego mismo, responsable de la táctica durante la acción, muchas veces jugando al engaño para poner a los rivales en la difícil disyuntiva de la incertidumbre. Niverka Marte ha estado dentro de las mejores acomodadoras del mundo durante la última década.

Ha acumulado montañas de éxitos dentro de la selección dominicana y en las diferentes ligas profesionales en las que ha jugado, pero es evidente que la ‘políglota’ ha entrado en el otoño de su carrera, algo natural. Aquí no existen misterios. El paso de los años y la acumulación de partidos FIV y ligas al más alto nivel van produciendo desgaste físico y mental contra lo que no se puede luchar.

Disminuir el rendimiento es un proceso que está dentro de los parámetros y es en ese preciso momento en donde la autocrítica tiene que ser severa para reconocer que ha llegado el momento de dar un paso a un lado como alguna vez lo hizo Francia Jackson, tan inteligente en el juego táctico como lo ha sido Niverka. La irrupción de Arianna Rodríguez es una realidad. Su juego ayuda a la creatividad ofensiva y la fluidez del ataque. Dueña de un efectivo servicio y su aporte como atacante es un recurso invaluable.

Es más que una obviedad. Brayelin, Gaila, Jineiry y Yonkaira, principales atacantes de las Reinas del Caribe, reciben pases de mejor colocación cuando Arianna está en el sexteto, haciendo el papel de guía y líder emocional de un juego que cambia con su presencia.

Repito e insisto: el deporte, metáfora de la vida, presenta toma de decisiones trascendentes por el bien colectivo. Le toca de nuevo a Marcos dar un paso que para él no es inédito. Ya lo hizo con Annerys, Bethania, Gina y Priscila. Arianna ya merece ser la acomodadora titular.