En el año 1976 se realizó el Concurso de Literatura Joven, auspiciado por The Royal Bank of Canada. Ese Concurso Nacional de Literatura Joven tenía tres (3) categorías: en poesía, en cuento y en teatro. El ganador del primer lugar en poesía lo fue el poeta y dramaturgo Aquiles Julián, quien también ganó en el renglón de teatro con su obra en un acto titulada “Hay un ángel caído en primer plano”.

Aquiles Julián era entonces miembro del Teatro Universitario de la UASD, dirigido por Haffe Serrulle. Pero mi función en este momento no es hablar sobre ese concurso literario ni sobre los ganadores, sino de los universos estéticos de esa obra que resultó ganadora en ese importante evento cultural y que, a la fecha, cumple 50 años de existencia y representa permanencia en nuestra literatura dominicana contemporánea.

Para este trabajo transcrítico he hecho uso de la publicación realizada por el Centro PEN-República Dominicana (2026), editada por Ediciones PEN-RD y Lectofilia Digital. La obra contiene 80 páginas y está dedicada a Ercilia Deláncer y “a la pequeña Grissel Zahyra
construyendo hoy un mañana solar para ella
y todos”.
(Ver pág. 14, obra citada).

Desde el uso de la metaforización de la palabra diluida en versos, el poeta dice y asume su apego a esos dos linderos carnales de la amada para profesar su arribo y su presencia “amarrado a tus senos, al jugo denso de tus senos”, y hacer del poema la geografía mutante de la mujer de su canto, hecha sendero y libertad. Veamos:

“Provengo
arribo
adquiero carta de presencia
llego calladamente
y amarrado a tus senos
al jugo denso de tus senos
tus tantos senos
tus demasiados senos
colgado del aire de tus senos, mujer
tus dos planetas de la dicha”
(Ver pág. 16, obra citada).

Aquí… la palabra queda abierta al amor y, desde una evocación plural, asume el verso para confesar su búsqueda y su encuentro con lo soñado desde el deseo:

“Ciudadanía la que tengo
tus dos pozos
vocabulario que poseo
tus alturas
pan el que me sostiene
tus gorriones
sendas por las que transito
tus hogueras
manantiales en los que me baño
tus dos selvas
casas en la que habito
tus industrias
armas las que yo esgrimo
tus dos lagos
Palabras esas las que yo pronuncio
y las que me pronuncian
quedamente”
(Ver pág. 17, obra citada).

Y es que el poeta, desde esos senos, edifica su confesión personal y la convierte en testimonio de sus desarraigos espirituales ante la amada:

“No sé
tus senos. Los construyo
sobre tu propia materia”
(Ver pág. 18, obra citada).

Hay en este poemario un proceso de innovación en el uso de la palabra y, desde lo corporal, mira el mundo y sus contornos naturales y convierte los senos en “Senosol/Oseano”.
(Ver pág. 19, obra citada).

Alturas las tuyas las que solo
un alpinista
que ande con algo de lumbre
subterránea
logrará
ascender / descender
o abarcar
en su extensión de locos universos
parajes cimarrones
habitación del júbilo
o alcanzar su metal
piedra que se fragmenta en agua sonora
armándose en tus ojos.
(Ver pág. 20, obra citada).

Aquiles Julián. Acento.com.do

La estética aquí va acorde al ritmo en el poema para hacer de esta pieza poética un amplio y profundo espacio del decir con sentido de pluralidad.

El erotismo y la metáfora del amor y del amar no es un deseo, sino una resignificación de imágenes que ponen en evidencia el manejo adecuado de la lengua poética, desde el sentir del enamorado que traspasa el mirar para incorporarse al penetrar el cuerpo y las vertientes carnales de la amada.

Hay aquí lirismo con sabor a ternura, sostenido desde la combinación rítmica entre lo que se dice y el cómo se dice, desde el poematizar. La multiplicidad de sentidos estéticos recorre la extensión del texto desde una sostenida tensión que el poeta coordina, desde el verso convertido en armonía del decir.

Es esta… otra forma de decir “te amo” y “te deseo”, desde la lengua, con ritmicidad y significación estética, sin abusar del uso de la adjetivación. Al contrario, la palabra aparece en este poema como plataforma de manifestación más allá de la expresión de lo carnal o de la mirada material a los linderos del cuerpo femenino.

Es esta la confesión poética que se hace incontenible cuando el erotismo se convierte en entrega del espíritu del poeta hacia la amada.

Aquí encontramos el amor y el sexo convertidos en confesión y musicalidad desde el verso, atestiguando, desde la lengua, los soportes vinculantes de los amantes.

En esta obra, la otra cara de lo sexual, la cara espiritual, se revela ante el lector hecha acción e impronta de armonía expresiva que fluye desde la lengua poética, en este caso, con musicalidad en su decir poético.

El erotismo aquí no es furia ardiente de penetrar la carne y los espacios de la amada. Es musicalidad del decir del amante, convertido en discurso poético armonioso y sostenido desde el trabajo pensado del poeta, con la intención de provocar en el público que lee y/o que escucha los sentidos del gozo y el entretenimiento constructivo.

Eso nos dice que estamos ante una pieza poética pensada, organizada y proyectada hacia la ritmicidad y la armonía del verso, asumiendo la lengua como centro y base de su expresión estética.

Es esta una obra que se mantiene en el tiempo desde su estructuración, no como una pancarta del erotismo, sino como una expresión estético-poética significativa y novedosa, sin abusar de la metáfora ni de la adjetivación, para evocar los universos de eroticidad de la amada desde el poema.

Erotismo y ritmo van aquí… unidos a los perfiles de un mismo pentagrama de expresividad para hacer del poema un decir lírico-poético que traspasa la carnalidad material del poeta.

Julio Cuevas

Poeta

Poeta, ensayista y crítico literario. Licenciatura en Educación, mención Filosofía y Letras-UASD. Maestria en Lingüística Aplicada-INTEC. Doctor en Derecho-O&M, con Maestria en Relaciones Internacionales, para el Área del Caribe-FLACSO-INTEC. Administración Cultural en Venezuela-OEA-CLACDEC. Fue Embajador, Encargado de Asuntos Culturales de la Cancillería dominicana. Ex-Secretario General de la Comisión Dominicana para la UNESCO. Es egresado de la Escuela Diplomática y Consular del Ministerio de Relaciones Exteriores. Actual Embajador Adscrito. Doctorado en Filosofía para un Mundo Global, Universidad País Vasco. OBRAS: ¨Epistolario del Crepúsculo¨, (poemas, 1974), ¨Visión Critica en Torno a la Poesía de Víctor Villegas¨, (Ensayo, 1975), ¨Testimonio del Tiempo¨ (poemas, 1986), ¨Homenaje en Tono Oblicuo¨ (poemas, 1992), ¨Los Cantos del Hierofante¨ (poemas, 1997),¨Poemas Tierra Adentro¨ (poema, 2008) y Literatura Infantil para el Desarrollo de la Creatividad y el Pensamiento Crítico (Ensayo,2013). Profesor Escuela de Letras UASD.

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