Es imposible analizar el reciente poemario publicado del poeta Ernesto Vantroy, sin hacer alusión a términos filosóficos presocráticos, dado el nivel de elevación espiritual y estética de sus versos. Advierto que no es una simple obra testimonial de su pasado, pensarlo así, es no ahondar en las pretensiones del Numen del poeta.

Memorias de mi casa y del sur, es poseer una inspiración para expresar su genealogía y presentar la realidad trascendente de su vida en poesía, que bajo la deidad espiritual es ascua en las palabras. TODOS sus versos vienen del Nous, (orden inteligente en el caos que da origen al cosmos), y que se hace lírica en la lectura que revela los más insondable de su ser.

Cuando hablo del caos es que, reorganizar y ordenar lo que ha escrito en su poemario el poeta, es hacer una labor de mucha reflexión y contemplación, desde el punto de vista estético de la genealogía, regionalidad y de su imaginario mítico y conocimiento histórico.

El poeta atiza en sus versos los orígenes más puros de la condición humana en cuanto a nostalgia se refiere. Hace crisopeya de lo que ha vivido en el poemario. Hablar del sur profundo de la República Dominicana es ser bien perceptivo tratándose de los sentidos; la simbología que emplea es fundamental en la tesitura de lo que versa.

Para analizar el Logos de la creación poética de Ernesto Vantroy cito algunos fragmentos de su poesía.

VI

“El hombre de oro rompió con sus herramientas el modus verdi que baila con la luz de los pájaros. Esa parte del pequeño ladrillo cantó abriendo sus arterias más profundas. Allí creció un mundo cargado de cactus y espinas y flores silvestres. Una mujer con el dolor del parto regó al sur de lágrimas y leche, pero ya era tarde y como se evaporó entre las venas abiertas y todo seguía con su otoño seco.” PRIMER PASADO, p.28

Es obvio que la experiencia innata de su origen se plasma con esteticidad, haciendo llegar al lector el mundo mágico que vivió al nacer y cómo lo criaron.

El símbolo de El hombre de oro, es su progenitor que, con sensibilidad, lo presenta como a una imagen digna de austeridad y adoración. Esto me recuerda Cartas al Padre del escritor checoslovaco, Frank Kafka, que habla de su progenitor entre lo austero y lo formativo. La parte sensorial del cactus, espinas y flores silvestres es un reflejo objetivo del paisaje árido de la región. También muestra a su madre como fuente y casa uteral del poeta.

Ahora veamos al poeta en su imaginario mítico e histórico.

IV

“Su brazo, perdido em un trapiche, no le impidió alcanzar el vuelo de las palomas. Allí besó la multitud al aire libertino y Mackandal alcanzó la estatura del cielo.” SEGUNDO PASADO, p.32.

Memorias de mi casa y el sur

V

El negro Sebastián regó sus espermas sobre los ríos de la tarde. De ellos nació el calor del sur de mi casa, con tambores de alegría y pezones de lirios.” SEGUNDO PASADO, p.33.

Ambas pertenecen al mismo capítulo, pero en dos estrofas diferentes.

El poeta enaltece dos nombres insignias: Mackandal (revolución mítica) y Sebastián Lemba Calembo (emancipación histórica). Este último es parte del ímpetu revolucionario que también expresa el poeta en su poemario, que forma parte de la creencia inmanente del homo sapiens; y, el primero, es muestra también de la sublevación, hombre de carne y hueso, pero de convicción mágica que liberó a un pueblo del yugo francés. Esta sed en contra de la opresión y la esclavitud vive en los versos cantarines del autor como parte de la libertad del ser humano.

Cuando el poeta habla de: Mi casa…, se refiere, dentro del significado genealógico de la palabra, a su ADN, no a lo material, por eso digo que su Logos es un acervo de imaginaciones que hace de su pensamiento creatividad al expresarse, para comunicarlo de manera elegante y edificante.

XI

 “Mi casa era como una cualquiera. Pero el hombre sembró en ella su semilla de esperma y se abren y cierran las puertas de los años, esperando el crecimiento de un nuevo árbol donde habite el sol.” PRIMER PASADO, p.30

El poemario consta de 81 páginas y está dividido en:

Principio (primer pasado, segundo, pasado, tercer pasado).

Primer origen (segundo origen, tercer origen).

Presente

Final

Otros poemas en prosa.

En definitiva, Memoria de mi casa y el sur es un compendio que incluye, en su inicio, un árbol genealógico y el conocimiento e imaginario creador en el Logos del poeta como esencia viva.

 

 

      

Daniel O. Polanco Valerio

Escritor

Daniel O. Polanco Valerio. Publicista Mención Ilustración (UASD). Escritor.

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