El vampiro más célebre de la cultura popular fue creado por Abraham Stoker, quien lo dio a conocer en 1897 con la publicación de su novela Drácula, que se convertiría pronto en la quintaesencia del género de terror. Stoker inicialmente pensó en llamarlo Wampyr, pero luego cambió de idea y optó por Drácula. En el libro también aparece por primera vez otro personaje inventado por Stoker: el ahora archiconocido cazador de vampiros, Van Helsing. La lectura del libro invita a reflexionar sobre algunas de las disyuntivas que desde antaño permean la vida humana.

La lucha contra los vampiros

Desde tiempos inmemoriales, la humanidad ha estado dividida entre el bien y el mal, el conocimiento y la ignorancia. O lo que es lo mismo: el mundo, durante siglos, se ha debatido entre las luces y las tinieblas. La oscuridad ha reinado por doquier. No obstante, la luz también ha logrado su auténtico cometido.

No soy supersticioso, pero, desde hace varios años,  sé que los vampiros sí existen. Para ellos, la sangre humana es lo más apetitoso. Atacan en la oscuridad y no son susceptibles a la luz (la antorcha del conocimiento), pues huyen de ella como el diablo de la cruz.

Estos demonios están por todas partes, y, movidos por su insaciable apetito sanguinario, atacan a todos los seres humanos que se cruzan en su camino. Mientras existan las tinieblas, seguirán haciendo y deshaciendo a su antojo. Es por eso que los partidarios de la luz, es decir, del conocimiento, siempre tendrán encarnizados enfrentamientos con ellos. Unos a favor de la luz, otros de la oscuridad.

Abraham Stoker.

Drácula y sus esbirros viven a expensas de la sangre de los seres humanos. Por eso hay que cortar de raíz sus largos y afilados colmillos. En vista de que no son proclives a la luz, que entonces salga el sol y que nuestra meta sea la luz. Sí, es preciso que ante este mundo de tinieblas florezca la luz y que frente a cada Drácula aparezca un Van Helsing.

Siempre hay esperanza, ya que mientras existan los libros y la lectura, que son las mayores antorchas del conocimiento, frente a un Drácula siempre aparecerá un Van Helsing dispuesto a darle cacería y a encender la antorcha de la verdad.

José Agustín Grullón

Abogado y escritor

José Agustín Grullón Nació en La Vega, República Dominicana, pero reside en Santiago de los Caballeros desde hace más de una década. Es licenciado en Derecho por la Universidad Tecnológica de Santiago (UTESA) y agrimensor por la Universidad Abierta para Adultos (UAPA). Cursa además un postgrado en Legislación de Tierras. Ha cursado algunos diplomados sobre Derecho Inmobiliario, Bienes Raíces, Topografía y Derecho Sucesoral. Como escritor ha publicado el libro de cuentos Las ironías del destino (2010).

Ver más