Dos especialistas egresados del Conservatorio Nacional Superior de Música y Danza de París (CNSMD) están impartiendo esta semana talleres de música para cine y jazz contemporáneo en el campus de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU), en Santo Domingo, en el marco del programa de cooperación cultural "Marianne por la Cultura Dominicana", financiado por el Ministerio Francés de Asuntos Exteriores. Los talleres, que se extienden del 8 al 12 de junio, representan una de las apuestas formativas más especializadas que ha recibido el sector musical dominicano en lo que va de 2026.
Una alianza de cuatro instituciones con un objetivo concreto
La iniciativa es el resultado de una articulación entre la Embajada de Francia en República Dominicana, la Dirección General de Cine (DGCINE), la Fundación Sinfonía y la propia UNPHU. El acto inaugural, celebrado el lunes 8 de junio, reunió a las principales autoridades de cada organización: la consejera de Cooperación y Acción Cultural de la Embajada, Brigitte Veyne; la directora general de la DGCINE, Marianna Vargas; la directora ejecutiva de Fundación Sinfonía, Marianella Piña; y el rector de la UNPHU, arquitecto Miguel Fiallo Calderón.
La convergencia de una institución diplomática, un organismo estatal del sector audiovisual, una fundación del ámbito musical y una universidad privada en torno a un mismo programa formativo no es frecuente en el ecosistema cultural dominicano, y marca el tono de lo que "Marianne por la Cultura Dominicana" busca proyectar: una cooperación que no se queda en el intercambio simbólico, sino que aterriza en formación técnica concreta.
Los dos talleres: cine y jazz, dos lenguajes del mismo tiempo
Música para cine: componer para la imagen
El primero de los talleres, denominado "Taller Inmersivo de Música para Cine", está a cargo del compositor venezolano Diego Ayala Raffalli, egresado del CNSMD de París con una trayectoria que incluye obras presentadas y premiadas en festivales de la talla de Venecia, Sundance, SXSW, Annecy y Clermont-Ferrand. En 2025 recibió el Gran Premio a la Mejor Música en el Festival de Música y Cine de Marsella.
Durante cinco días, los participantes recorren de manera práctica las distintas etapas de un proyecto profesional de música para cine, desde la concepción sonora hasta la entrega final, en un formato orientado a la experimentación y la colaboración. El taller no apunta a la técnica por la técnica: su propósito declarado es potenciar la voz artística propia de cada compositor dentro del lenguaje audiovisual.
La presencia de Ayala Raffalli en Santo Domingo es relevante también por su perfil: un latinoamericano formado en el sistema de excelencia europeo, que regresa a la región para transmitir ese conocimiento. Es un modelo de circulación del talento que la cooperación cultural francesa ha sabido capitalizar.
Jazz contemporáneo: improvisar con rigor
El segundo taller, "From Song to Sound", está impartido por Santiago Quintans, músico y docente del propio Conservatorio Nacional Superior de Música y Danza de París. La propuesta va más allá del jazz tradicional: explora la improvisación libre, la relación entre composición e improvisación, la influencia de la música contemporánea y electrónica en el jazz actual, y nuevas formas de orquestación y creación colectiva.
El taller se desarrolla en la Escuela de Música Contemporánea de la UNPHU y está dirigido a músicos profesionales y estudiantes avanzados. Su enfoque pedagógico —que incluye sesiones teóricas y prácticas— lo distingue de los formatos de masterclass convencionales: no se trata de ver a un maestro tocar, sino de aprender a pensar y crear con él.
El contexto: un año de apuestas formativas para la música dominicana
Los talleres llegan en un momento de inusual actividad en la formación musical del país. A finales de mayo, el Ministerio de Cultura y la Dirección General de Bellas Artes inauguraron la primera Residencia Musical Internacional junto al Cleveland Institute of Music, considerado uno de los conservatorios más prestigiosos de Estados Unidos, con sede en el Conservatorio Nacional de Música. Y desde el 4 de junio, la 27ma edición del Santo Domingo Jazz Festival mantiene encendida la agenda jazzística de la capital.
En paralelo, la DGCINE ha intensificado su agenda formativa: en mayo lanzó la convocatoria para su XIV Laboratorio de Desarrollo de Proyectos, y a principios de junio abrió un curso de especialización en accesibilidad cultural junto al Centro Cultural de España. El taller de música para cine se inscribe, entonces, en una estrategia más amplia de la institución por fortalecer los eslabones técnicos de la cadena audiovisual dominicana, un sector que en los últimos años ha ganado visibilidad internacional pero que aún enfrenta brechas de formación especializada.
"Marianne por la Cultura Dominicana": diplomacia cultural con apellido
El programa que financia ambos talleres lleva el nombre de Marianne, símbolo nacional de Francia, y opera como un instrumento de diplomacia cultural del Ministerio Francés de Asuntos Exteriores en el país. Su lógica es la de la cooperación articulada: no envía recursos sin contrapartes locales, sino que construye alianzas con instituciones dominicanas que aportan infraestructura, convocatoria y continuidad.
En ese sentido, la UNPHU emerge como un actor central. Al acoger ambos talleres en sus instalaciones y sumar a sus propias autoridades académicas —la vicerrectora Dra. Patricia Matos, el decano de Arquitectura y Artes Arq. Constantinos Saliaris, y el director de la Licenciatura en Música, Silvestre De Moya— la universidad se posiciona como plataforma de referencia para iniciativas culturales de alcance internacional, un rol que no todas las instituciones de educación superior del país han sabido o podido asumir.
Al terminar esta semana, los participantes de ambos talleres habrán tenido acceso a un nivel de formación que, en condiciones normales, requeriría viajar a Europa. Eso, en sí mismo, es una noticia. La pregunta que queda abierta es si estas experiencias puntuales lograrán dejar una huella estructural en la formación musical dominicana, o si se quedarán como episodios brillantes en una agenda cultural que todavía lucha por construir continuidad.
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