La República Dominicana abre desde hoy un nuevo capítulo en la historia de sus artes escénicas con la inauguración del FESTAE 2026, el primer Festival Internacional de Artes Escénicas celebrado en el país, un acontecimiento cultural que proyecta a Santo Domingo como punto de encuentro internacional del teatro, la música y la danza.
Más que un festival, FESTAE representa una declaración de identidad cultural, una apuesta al intercambio artístico y una plataforma que coloca a la República Dominicana en el mapa global de las artes escénicas contemporáneas. Durante cinco días, del 15 al 19 de mayo, importantes escenarios culturales del país se convertirán en espacios de creación, reflexión y celebración artística, entre ellos el Teatro Nacional Eduardo Brito, el Palacio de Bellas Artes, Centro León, el Anfiteatro Nuryn Sanlley, Cristo Park y Rock’n Rolla.
Detrás de esta histórica iniciativa se encuentra la visión, perseverancia y entrega del actor, director y gestor cultural Fausto Rojas, quien asumió el desafío de convertir en realidad un sueño largamente esperado por el sector artístico nacional. Con esfuerzo, sacrificio y una profunda fe en el valor de las artes escénicas, ha logrado materializar un festival de dimensión internacional que hoy se convierte en motivo de orgullo para la cultura dominicana.

FESTAE 2026 reúne artistas y compañías de Francia, Argentina, Colombia, Guinea Ecuatorial y República Dominicana en una programación que integra espectáculos teatrales, conciertos, danza contemporánea, talleres y encuentros didácticos.
Entre las propuestas internacionales destaca “Jümelag”, de la agrupación francesa Imperial Kikiristan, un espectáculo callejero que mezcla música, coreografía, humor e interacción con el público y que ha recorrido más de treinta países. Desde Colombia llega “La Casa de Bernarda Alba”, presentada por Elemental Teatro, una nueva lectura de la obra maestra de Federico García Lorca dirigida por John Viana, con una mirada crítica hacia el totalitarismo social y humano.
Desde Argentina se presenta el reconocido actor Mauricio Dayub con “El Equilibrista”, una emotiva obra sobre la memoria, la vida y los sueños, considerada una de las producciones teatrales más importantes del teatro contemporáneo argentino. Mientras que desde Guinea Ecuatorial llega Gorsy Edú con “El Percusionista”, una propuesta escénica que une oralidad, música, danza y sabiduría ancestral africana.
La representación dominicana exhibe producciones de notable calidad artística y reconocimiento internacional. La Compañía Nacional de Teatro celebra sus 80 años con “Yago, yo no soy el que soy”, adaptación libre de “Otelo”, dirigida por Fausto Rojas, donde Shakespeare dialoga con el merengue, la bachata y la cultura popular dominicana. También se presenta “Pinocho”, del Teatro Guloya, una profunda reinterpretación contemporánea del clásico de Carlo Collodi bajo la dirección de Claudio Rivera.
En danza contemporánea destaca “Reactor Antígona”, de Marianela Boán, una propuesta escénica que ya ha participado en importantes festivales internacionales en Ecuador, España y México, explorando temas como la migración, la violencia y la condición humana desde una poderosa estética corporal.
La música tendrá un espacio esencial dentro del festival con conciertos de David Almengod y su agrupación Marakandé, una explosiva fusión de ritmos afrodominicanos, jazz y rock, así como la participación de Rafelito Mirabal & Sistema Temperado, agrupación emblemática que ha llevado la música dominicana a importantes festivales internacionales de jazz. FESTAE también incorpora propuestas juveniles y alternativas con el concierto de rock encabezado por Auro Sónico, Pablo Cavallo y Lost.

Pero FESTAE no solo apuesta al espectáculo; también promueve la formación y el intercambio académico. El maestro argentino Gabriel Chamé Buendía impartirá el taller “El placer trágico del clown”, además de una charla didáctica sobre el arte del clown y la construcción del lenguaje escénico. Asimismo, Mauricio Dayub ofrecerá un encuentro titulado “Intercambio Teatral”, donde compartirá experiencias sobre dramaturgia, actuación, producción y dirección escénica.
La programación incluye además encuentros especiales como “Giovanny Cruz Durán y sus creencias teatrales”, un homenaje a la trayectoria y pensamiento de uno de los más importantes hombres de teatro dominicanos.
FESTAE 2026 constituye también un importante impulso al turismo cultural y a la economía creativa, demostrando cómo las industrias culturales pueden convertirse en motores de desarrollo, proyección internacional y fortalecimiento de identidad.
Merece especial reconocimiento el actor, director y gestor cultural Fausto Rojas, principal impulsor y organizador de FESTAE 2026, quien asumió con visión, determinación y enorme sacrificio el desafío de convertir este gran sueño cultural en una realidad. Junto al esfuerzo de productores, gestores culturales, patrocinadores, instituciones aliadas y artistas, ha sido posible materializar esta histórica primera edición. Levantar un festival internacional de esta magnitud exige capacidad organizativa, sensibilidad artística y, sobre todo, una profunda fe en el poder transformador del arte y la cultura.
La República Dominicana necesitaba un acontecimiento de esta dimensión. Un espacio donde nuestras artes dialogaran de igual a igual con el mundo, donde nuestros creadores compartieran escenario con figuras internacionales y donde el público pudiera vivir una verdadera fiesta de las artes escénicas.
FESTAE llega para quedarse.
Y con esta inauguración, también comienza una nueva etapa para la cultura dominicana.
Hoy más que nunca, corresponde a los amantes del teatro, la música, la danza y todas las expresiones artísticas respaldar esta extraordinaria iniciativa cultural asistiendo a sus presentaciones, talleres y encuentros formativos. FESTAE abre una nueva ventana para el crecimiento espiritual, creativo y cultural de nuestro pueblo, ofreciendo experiencias que, sin duda, marcarán un antes y un después en el desarrollo de las artes escénicas dominicanas.
Apoyar FESTAE es también apoyar el talento, la educación artística, el intercambio cultural y el futuro de nuestra identidad creadora. Que el público dominicano haga suyo este festival y lo convierta, desde ahora, en una tradición de orgullo nacional.
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