La escritora dominicana, Sandra Tavárez, es oriunda de Santiago de los Caballeros. Licenciada en Contabilidad (UTESA); Magíster en Dirección Financiera (UAPA), habla inglés, francés, italiano y portugués; y a la fecha ha publicado Matemos a Laura (2010), Límite Invisible (2012), En tiempos de vino blanco (2016) Diamantes verdes (2021) y Uccidiamo Laura (2024) traducción al italiano de Claudia Putzu. Mención de honor en: Concurso de Cuentos sobre Béisbol, de la Secretaría de Estado de Cultura (2008 y 2009), Concurso de Cuentos de Radio Santa María (2009 y 2015), Concurso de Cuentos de la Sociedad Cultural Alianza Cibaeña (2015) y Premio Banreservas de relatos de Jazz (2024).

'En tiempos de vino blanco', Sandra Tavárez

Su amor por la literatura inicia en la adolescencia y, si bien transitó otros derroteros, encontró escritores y amigos que reanimarían su pasión. Sus autores favoritos son Carlos Fuentes y Milan Kundera, tamen, no reconoce sus influencias de forma directa. En tiempos de vino… gira en torno a las bebidas alcohólicas. En el cuento homónimo, la protagonista cambia de bebidas conforme evoluciona y en adelante deviene sencillo que los personajes elijan la bebida de su preferencia, o cuál no lo es. Obra simbolista, descarnada, de elementos naturalistas que aportan verosimilitud; regodeada en recelos, la pizca exacta de ironía; dogmas que tachonan ambos alerones de la patología ideológica de la generación anterior a la obra, final de Z/entrada en Milenial.

Sandra Tavárez.

En el sentido estético su epicentro es el homo como metáfora de una idiosincrasia risible por indolente: criaturas de oficina lo mismo que de las periferias, vitrina de un ser seudo cosmopolita, exiliado económico del Caribe y Latinoamérica; dominicanidad que no reniega de sí pese a los atascos sociales, trasponiendo cuanto traemos en la vorágine, así recorramos Europa o Estados Unidos; obligados a trasplantar raigambres, incidencias del lar grande que nos define.

ST hilvana palabras, tiempo; poesía, drama; ciudad, luces; sombras, colores; sumun borgeano/henriquezureñista, en actualización constante de lecturas. No traspasarás la solapa para curiosear, sino a mirar los ojos como tea escarlata de la bestia Lovecraftiana, catadora de sombras, oriunda del Aleph; Tlon, Uqbar, Orbis, Tetius; El corazón de las tinieblas, Catedral o cualesquiera universos estatuidos por Faulkner, Carver; Hemingway; Fitzgerald, Woolf; Joyce, Bretón; arcángel Vallejo, divino Rimbaud que estatuyó la prosa como lluvia cósmica de plasticidad para todas las eras; Huidobro entre demiurgos; Cortázar inmarcesible de la Maga, las famas y los cronopios; fluir de la conciencia, deconstrucción de la realidad, calma glaciar de Palahniuk.

'En tiempos de vino blanco', Sandra Tavárez

Y no pestañarás. Flamearás catarsis, navaja en los ventrículos del corazón; bridas narigoneadas por callejones, parque, veneros, sabueso del clímax; sin juicios, insisto, te arrimarás a desdoler, desenterrar la hebra del esteta, lenguaje que ensancha en alud hasta que es tarde para escapar del veneno, la daga, el ácido, la sicosis, indiferencia, el asesino perfecto, soledad, duda eterna: otra mirada al infierno; experiencia íntima, crueldad con el nosotros/hijo/hermano/familia; en el buen decir de Nietzsche: nuestra conciencia que vuelve por nosotros, cansada de no hallar a quién herir, a sangrar el rayo que solo los verdaderos escritores inoculan en los ramajes del lenguaje; niñez víctima del constructo familiar, tentáculos que permean el presente y amenazan el futuro en su espejo más infame. E historias vívidas por logradas, venganza contra ti mismo; vergüenza ajena, impotencia, la rueca desdentada del machismo, axiomas donde el avieso muere de indefensión. Depuración de estilo que apunta a un punto de vista desde una postura aventajada, como que el hecho narrado pasa en nuestras calles, la casa de al lado, nuestra sala, nuestro cuarto de baño. Intimismo que trasvena el disfrute, orfebrería de Mousagetes. Narratología cruda, que mata, Ciudad Gótica enajenada de luz, urgencia de señalar la manga por donde saldrá el As, y con todo el final será abusivo, sin importar el fundus de lecturas previas que detentes.

'En tiempos de vino blanco', Sandra Tavárez

En tiempos de vino… te inyectará la conciencia, la paz no es opción a merced de temas de tratamientos singularis donde la diatriba eres tú, sí, tú, absorto entre la palabra y la blanca telaraña de la página, lector de la eterna sospecha; carne de evocación, reminiscencia, péndulo dubitante entre el puedo y el quiero. Dostoievski devorador del alma frente a tu cama.

Y a la altura de aquellos cuentos donde profesarás haber aventajado la insaciable angurria de la autora por desarmarte o tu desesperación por conquistar su aquiescencia, incluido el cuento que nomina el Opere citato; tu presunción de intelligentia morderá el polvo en el entramado y gozarás reconocerlo: cada vuelta de tuerca ahondará en maquinaciones, inherente a una naturaleza cavernosa, sin que el eufemismo del estupor conquiste su indulgencia, de bruces bajo el leviatán del alcohol. El trato acaba Purificado con fuego y Vino tinto. Magnífica lectura: En tiempos de vino blanco de Sandra Tavárez.

'En tiempos de vino blanco', Sandra Tavárez

Randolfo Ariostto Jiménez

Poeta y narrador

Randolfo Ariostto Jiménez es poeta, novelista y cuentista. Ha publicado:- Emisarios de ausencia (Novela), 2026; Poética de la lectura, (Ensayo), 2020; Alba sin madre. (Poesía), 2010; Villa agreste-Primeras Muertes- (Cuentos), 2009; La Soraya (novela corta), 2007; El amor entre cristianos (Poesía), 2000; La poesía romántica (Poemas), 1990. poetaariostto@gmail.com.

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