Los auténticos profesores no solamente enseñan conocimiento. Enseñan los puntos suspensivos que están dentro de cada punto.
Estas palabras o dibujos pretenden ser un homenaje –claro, demasiado pequeño- a un grande, a un rebelde por los siglos de los siglos, a un MAESTRO de la Universidad Autónoma de Santo Domingo y, por supuesto, de otros espacios: Carlisle González Tapia.
Primer dibujo
–Las rimas no necesariamente son coincidencias de sonidos sin sentido: gata, mulata, batata -explica el profesor Carlisle a los estudiantes que aspiran a una maestría en Lingüística Aplicada a la Enseñanza de la Lengua.
Y continúa su clase.
-A veces, las rimas son sonidos que misteriosamente están llenos de sentidos. Vamos a ver, digan palabras que tengan rima perfecta con alcohólico:
-Cólico.
-Eólico.
-Metabólico.
-Apostólico.
-Mongólico.
-Bien –dice Carlisle ante la respuesta de los estudiantes.
Y abriendo sus ojitos azules y mostrando su sonrisa socarrona, añade:
-Ah, yo también tengo dos palabritas que riman con alcohólico, y son muy buenas: católico y diabólico.
Segundo dibujo
-Un arcaísmo es una palabra o expresión antigua que ya no se usa en la lengua actual -explica el profesor Carlisle-. Por ejemplo, adamar. Adamar significaba amar con pasión, con locura, o como diría San Juan de la Cruz -allá en el siglo XVI-: amar mucho.
El profesor Carlisle se detiene, respira profundamente, y añade:
-Ciertamente, las palabras son humanas: nacen de nosotros, nos dicen. El hecho de que adamar, por ejemplo, no significa nada en el siglo XXI, dice algo de nosotros. Y todos sabemos qué es.
Compartir esta nota