Donde el silencio cuenta es una colección de cuentos de la autora dominicana Sandra Margarita Fernández, oriunda de Sabaneta, Santiago Rodríguez; quien además es poeta (Destilando letras (2016), Amalgama poética (2022), Contemplación entre sonidos (2025)); novelista, (Amor en tierra ajena (2021), ensayista de temas jurídicos (Ensayos sobre prácticas del proceso de saneamiento) y culturales en medios de difusión sabaneteros y nacionales.

Su inclinación proviene de su padre quien, si bien no era escritor en el sentido homérico, lo veía escribir temas para sus programas de radio, y de su hermano mayor que a la fecha ha publicado 19 libros, de ahí que todo la llevara a escribir textos furtivos en sus cuadernos; no obstante, con la universidad esto pasaría a segundo plano, “hasta que desgraciadamente mi hermano menor, Elvis Fernández, se enfermó de cáncer de colon y verlo desintegrarse poco a poco me afectó tanto que la manera que encontré de sacar el dolor fue a través de la escritura. Empecé a escribir todos los días hasta convertirlo en una necesidad”; aprendiendo que hay hechos que tras ser sentidos necesitan ser contados.

Su escritura “nació de una fuerte emoción, de una experiencia, de una imagen, de una conversación e incluso de un silencio”. Silencio que cuenta, y mucho, porque en él gravita aquello que nos reconstruye en palabras. Conllevando a que su narrativa reinterprete su visión de la vida: leer el mundo es necesariamente resignificar la realidad que somos frente a la que aspiramos.

Sandra Margarita Fernández
Sandra Margarita Fernández.

Sus principales influencias son: “en cuento creo que podría tener ciertas influencias de Edgar Allan Poe, me encanta, y Juan Bosch. Y en poesía siento especial afinidad por Alejandra Pizarnik, Gabriela Mistral, César Vallejo, Gustavo Adolfo Bécquer, Federico García Lorca, Sor Juana Inés, entre otros. Ellos tienen la capacidad de convertir el sentimiento y la emoción en palabras, que es lo que generalmente intenta un poeta, entre otras cosas”.

Sus lecturas enmarcan las obras de Isabel Allende, Julio Cortázar, y Xinran Xue, autora china que le encanta por la manera en que transforman situaciones aparentemente cotidianas en universos estéticos dotados de significados. Entiende que su formación (iure) le ha permitido mantener una buena relación con la lectura y la escritura e incorporar historias que ahondan en la odisea de desentrañar el alma mediante palabras: “El ensayo, la literatura jurídica y principalmente la construcción argumentativa de las sentencias, han influido en mi manera de observar, ordenar y expresar las ideas”.

Entre sus autores cercanos destacan: “Avelino Stanley, Bismar Galán, César Sánchez Beras, Ramón Saba, Papo Fernández, Olga Lara, Racso Morejón, Miguel Contreras, Yadira Rivas, Vladimir Tatis Pérez, la Dra. Elidenia Velásquez, Jochy Herrera, Mateo Morrison y Randolfo Ariostto Jiménez”. Privilegia la narrativa y la poesía con enfoque humano y descubrir nuevas voces: “Dorothy Bell en narrativa, una caribeña puertorriqueña, cubana y dominicana, y en poesía el venezolano Miguel Ángel Silva, creo que leer a los contemporáneos es una manera de mantener la literatura viva y comprender hacia dónde se mueve la sensibilidad de nuestro tiempo”.

Respecto a Donde el silencio cuenta, César Sánchez Beras escribe: “Este libro de Sandra Fernández se levanta como clarín de advertencia. No en un tono apocalíptico, sino como llamado reflexivo. Nos recuerda que el mayor desafío de los creadores no se encuentra en lo que construyen, sino en la entereza de cuestionar lo construido” (2026). Y aunque su cuentística aborda preocupaciones jurídicas, no queda relegada a los anaqueles del Iure cuya construcción (de historias o casos ficticios) reflexiona acerca del Derecho, la justicia y los dilemas morales de la sociedad, a tono con El florero de la discordia y El brazo ejecutor de Castellanos Herrera (Edúnica 2022), o la novela Matar a un ruiseñor de Harper Lee; porque sus vacíos legales, misterios, crímenes, alegorías filosóficas y enfoques complejos aplicados a situaciones cotidianas procuran congeniar con la literatura en su sentido estético.

Donde el silencio cuenta de Sandra Margarita Fernández o la reconstrucción con palabras

En su trajinar de casi tres décadas en el Poder Judicial, SMF ha plasmado historias insoslayables, “detrás de cada expediente, conflicto y decisión existen personas, sueños, pérdidas, ambiciones, injusticias, esperanzas y, muchas veces, silencios”. Porque el ejercicio de la judicatura le ha mostrado el ser humano más allá de las apariencias. Así como el ejercicio de escuchar le permite comprobar que debajo de cada conducta subyace una historia de potencial ontológico, “esos espacios donde el ser humano muestra sus contradicciones, heridas, miedos y capacidad de sobrevivir”.

Tanto la vida como la palabra escrita le han enseñado a detenerse en aquello que el tiempo, o la muerte, tornan transitorio, por eso escribe para escudriñar qué le sucede. La escritura le permite entender sus emociones, “también mirar las emociones de los demás”. Escribe porque cree en el poder de las palabras para conectar al escritor con el lector. Cuando alguien lee un poema suyo y siente que le habla de algo que ha vivido, la experiencia deja de ser solamente suya. Para ella, la literatura cumple el propósito de transformar una experiencia individual en una emoción compartida.

Algo hay en la tensión tras el final apropiado, en las bridas del autor, en ese desgarrar el alma a ramalazos subrepticios: atajos que coadyuban a desentrañar el leitmotiv donde otros no dirimen lo profano, sin juicio, sentencia o propuesta moralizante, solo arte. En ese tenor, Vladimir Tatis Pérez detalla que “Los cuentos de SMF no intentan corregir el mundo. Pero sí hacen algo que, a veces, resulta más espinoso: lo miran sin maquillaje para que quede registrado en la vergüenza humana por siempre”.

“La jueza está obligada a buscar la verdad jurídica a partir de las pruebas y del derecho, la escritora puede internarse en la verdad emocional de los personajes”. El resultado es la reconstrucción de la realidad a partir de nuestros embrollos y una mirada cónsona con la gran narrativa: es mi oración al dios de Edgar Allan Poe y Juan Bosch que la Línea Noroeste y el país disfruten de exquisitas lecturas como esta.

Randolfo Ariostto Jiménez

Poeta y narrador

Randolfo Ariostto Jiménez es poeta, novelista y cuentista. Ha publicado:- Emisarios de ausencia (Novela), 2026; Poética de la lectura, (Ensayo), 2020; Alba sin madre. (Poesía), 2010; Villa agreste-Primeras Muertes- (Cuentos), 2009; La Soraya (novela corta), 2007; El amor entre cristianos (Poesía), 2000; La poesía romántica (Poemas), 1990. poetaariostto@gmail.com.

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