Chicago, bajo la producción de José Llanos y la dirección de María Castillo, representa una nueva consagración del musical como género escénico en la República Dominicana.

Hemos escrito y publicado nuestra crítica sobre Chicago, que puede leerse aquí.

No es la primera vez que se monta Chicago en la República Dominicana. La primera fue en octubre de 2010, en la Sala Carlos Piantini del Teatro Nacional Eduardo Brito, con producción del maestro Amaury Sánchez y también bajo la dirección de la maestra María Castillo, en un montaje en el que participó Javier Grullón, ambos repitentes ahora.

Pero ¿es una casualidad, un hecho del azar, o estamos frente a las consecuencias de un proceso de atrevimiento, valor y talento artístico?

El camino se fue trazando durante años.  Es una trayectoria que viene de lejos

La historia del musical dominicano no comienza con Chicago. Es el resultado de un proceso en el que han intervenido autores, directores, productores, intérpretes, músicos, coreógrafos, diseñadores y técnicos.

Chicago: reflexiones sobre el musical, su historia y la impecabilidad a que ha llegado

Entre los antecedentes y montajes que forman parte de ese recorrido se encuentran:

  • ¡Hola, Navidad!, de Franklin Domínguez — 1950.
  • Duarte Musical, de Jimmy Sierra — 1976.
  • Solano, de Franklin Domínguez — 1978. La crítica de arte Carmen Heredia lo ha considerado el primer musical dominicano dentro de la concepción moderna del género.
  • Amor a primera vista, de Bienvenido Miranda — 1978.
  • El vuelo de la paloma, remontado por Franklin Domínguez — 1983.
  • La niña que quería ser princesa, de Franklin Domínguez — 1980, de acuerdo con la investigación de Carmen Heredia.
  • Jesucristo Superestrella, bajo la producción de Jaime Bernardino.

Nuryn Sanlley y La Pinky

Un capítulo fundamental corresponde a Nuryn Sanlley, quien inició la producción del musical Realidad de un sueño en 1978, en el Palacio de Bellas Artes, y posteriormente desarrolló una extensa serie de alrededor de 30 musicales dirigidos al público infantil y familiar, presentados en su mayoría en el Teatro Nacional o en Bellas Artes.

Aquella producción constituyó, además, un espacio de formación para una generación de nuevos artistas vinculados al musical. Sanlley tuvo la visión de explotar adecuadamente su personaje La Pinky y convertirlo en un vehículo de comunicación con el público infantil y familiar. Uno de los niños que participaron en aquellos musicales fue Javier Grullón, quien comenzó a formarse desde entonces en uno de los géneros escénicos más exigentes.

Amaury Sánchez: una etapa decisiva

Otro nombre fundamental es el de Amaury Sánchez, con una trayectoria de alrededor de 25 musicales y un aporte decisivo al perfeccionamiento técnico y a la preparación artística en danza, baile y canto. En este proceso también fue importante la creación de la Academia AFA.

Entre sus montajes figuran:

  • La Novicia Rebelde — 2000.
  • Jesucristo Superstar — 2003-2019.
  • Evita — 2004.
  • La Bella y la Bestia — 2006-2007.
  • Peter Pan y Regalo de Navidad — 2007.
  • Cabaret — 2008.
  • Annie — 2008.
  • Cats y Cenicienta — 2009.
  • Chicago y Las aventuras de Willy — 2010.
  • Dreamgirls y Willy 3D — 2011.
  • El Mago de Oz — 2012.
  • Super Willy contra los cuatro villanos — 2013.
  • In the Heights — 2014.
  • ¡La Tiendita del Horror! — 2017.
  • Rock of Ages — 2024.

In the Heights tuvo funciones en Bellas Artes desde noviembre de 2014, mientras que Rock of Ages fue presentado en Bellas Artes en abril de 2024. Puede haber otros montajes en esta trayectoria, pero el aporte de Amaury Sánchez al desarrollo del musical dominicano es inmenso.

Para una aproximación más amplia a esta historia puede consultarse nuestro trabajo: Historia más o menos completa del musical en República Dominicana.

El musical Chicago mueve a reflexiones sobre el género. Foto de José Rafael Sosa

Productores que desarrollado el género

Chicago implica, hasta el momento, una consagración de un trayecto en el que han intervenido otros gestores de producción que resulta indispensable reconocer.

Presentamos a continuación una relación por productores individuales. Es una lista abierta, en la que posiblemente falten nombres o montajes. Por ello, debe entenderse como un aporte susceptible de correcciones y ampliaciones.

  • Fidel López: El Mago de Oz — 1995; El regreso al mundo de Oz — 1995; Pinocho — 1997; Alicia en el país de las maravillas — 1999; El flautista de Hamelín — 2001; Canción de Navidad — 2002; Blanca Nieves y los siete enanitos — 2011; El hombre de la Mancha — 2012; Cuento de Navidad — 2012; y Papolino, ¿dónde está Santa Claus?, en revival — 2023, junto a Catherine Peña Sanlley.
  • Guillermo Cordero: Víctor Victoria — 2005; El beso de la mujer araña — 2007; El violinista en el tejado — 2009, entre otras piezas.
  • Joyce Roy y José Rafael Reyes: Godspell, en revival — 2018; Una vez en esta isla — 2018; Los últimos cinco años — 2021; y Bob Esponja — 2025. Desarrollaron también una experiencia teatral en el centro comercial Acrópolis, donde montaron La familia Addams — 2017— y Godspell. Esta última aparece también en 2012 con Haffet Saba como productor.
  • Luis Marcel Ricart: El milagro de Fátima — 2009; Hansel & Gretel — 2011, junto a Marcos Malespín; Hotel Burlesque — 2014, junto a Marcos Malespín; Desencantadas — 2015, junto a Marcos Malespín; Hansel & Gretel — 2016; El Gran Gatsby — 2017; Alicia en el país de las maravillas — 2017; Este cuento no es así — 2018; El despertar de la primavera — 2018; Blancanieves — 2018; El milagro de Fátima, en revival — 2019; Este cuento no es así II — 2019; Aladino — 2019; Cats — 2021; Into the Woods — 2022; Desencantadas, en revival — 2023; Blancanieves, en revival — 2023; y Anastasia — 2023.
  • Luichi Guzmán: Los Miserables — 2008, junto a Carolina Rivas; Rent — 2011, junto a Carolina Rivas.
  • Antonio Melenciano: Luther King, todos los colores — 2006; I Love RD — 2010; Johnny, el musical — 2012; y Tingó, el musical — 2018. I Love RD fue concebido como un musical de fuerte identidad dominicana, mientras Tingó fue escrito y producido por el propio Melenciano. En 2025 presentó en la Sala Ravelo un monólogo sobre Johnny, pero no puede considerarse un musical, aun cuando su banda sonora incluye piezas del merenguero.
  • Waddy Jáquez: Mariposas de Acero — 2022-2023.
  • Patricia Ascuasiati: La calle El Conde de 5:00 p.m. a 5:00 a.m. — 1992, junto a Carlos Veitía.
  • Carlos Veitía: West Side Story — 2010.
  • Rafael Villalona: Ópera merengue — 1992, obra situada en la frontera entre el musical, la ópera y la zarzuela.
  • Cecilia García: una de las productoras pioneras y figuras femeninas fundamentales del teatro musical dominicano. Produjo y protagonizó Evita — 1988, en el Teatro Nacional. Fue protagonista de Víctor/Victoria — 2005; participó en El beso de la mujer araña y en Los Miserables — 2008, como Fantine; y en Blanca Nieves — 2011, como actriz invitada. También participó en una producción posterior de La Cenicienta. En Hello, ¡Dolly! — 2025— fue protagonista bajo la producción general de Marcos Malespín-Estévez, por lo que en este caso no debe figurar como productora, sino como protagonista.
  • Germana Quintana: figura también vinculada al desarrollo del teatro musical dominicano.

Género construido por muchas voluntades

Todos ellos y ellas han hecho aportes al género, han perfeccionado su técnica, formado nuevos talentos y enfrentado el desafío de producir espectáculos que, en ocasiones, no han contado con suficiente respaldo, ya fuera de público, patrocinadores o medios de comunicación.

Han debido trabajar muchas veces sin disponer de todos los recursos necesarios para ofrecer el espectáculo que aspiraban a realizar. Pero vencieron esa resistencia. Y lograron que, desde nuestras tablas, la danza, el canto y la actuación se vistieran de gala.

Por eso, el éxito de Chicago no puede verse únicamente como un triunfo personal de José Llanos.

Sin dudas, su montaje constituye un hito artístico y de producción por la calidad alcanzada en sus diferentes componentes. Pero esa calidad también es resultado de una corriente de trabajo que durante décadas ha ido construyendo, ensayo tras ensayo, producción tras producción, una tradición dominicana del musical. Llanos recoge esa herencia, la desarrolla con sus propios criterios y la lleva a un nivel de particular exigencia.

Reconocer Chicago es, por tanto, reconocer también a quienes hicieron posible que el musical dominicano llegara hasta aquí.

José Rafael Sosa

Periodista

Escritor, periodista y animador cultural. Nació en Puerto Plata en 1950. Tiene una amplia trayectoria en el periodismo cultural dominicano. Se ha caracterizado por cultivar géneros que le faciliten una comunicación efectiva con sus lectores, como el cómic y el origami. Es el principal escritor de literatura de crecimiento personal en República Dominicana.

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