El poema Capitán Zombi de René Depestre es un texto que obliga a mirar de frente una parte dolorosa de la historia. No lo hace desde un tono académico ni desde un recuento frío, sino desde la voz de un personaje simbólico que está hecho de memoria, heridas y resistencia.
El “Capitán Zombi” es un ser que camina entre los vivos y los muertos, y desde ese lugar intermedio expresa el peso de la esclavitud, la violencia y la explotación que marcaron a los pueblos afrodescendientes.
A través de imágenes fuertes, repetitivas y simbólicas, Depestre expone varios temas esenciales: la memoria histórica, el trauma colectivo, la denuncia al colonialismo y el reconocimiento de la identidad africana como raíz viva.
Uno de los temas más destacados del poema es la memoria histórica. El Capitán Zombi es una figura que no solo recuerda, sino que está hecho de memoria. Su cuerpo es un archivo vivo que guarda los restos y las historias de los antepasados que murieron en condiciones de esclavitud. Depestre lo expresa claramente cuando el personaje afirma: “Estoy poblado de cadáveres / poblado de estertores agónicos” (Depestre, 1967).
En ese verso no solo describe una sensación física, sino que también refleja la idea de que la historia de los ancestros sigue presente en las nuevas generaciones. El protagonista no es un individuo aislado; es una representación colectiva. La memoria se vuelve un territorio profundo y doloroso que carga dentro de sí mismo.
En este poema aparece también una idea de responsabilidad hacia esa memoria. El yo poético declara: “Soy responsable de sus huesos / Soy responsable de su sangre”. Aquí se reconoce que el pasado no es algo que se puede dejar atrás. Para el personaje, las vidas que fueron arrebatadas por la esclavitud siguen siendo parte de su identidad.
Esa responsabilidad no es solo emocional, sino histórica. Depestre utiliza la figura del zombi para mostrar que las heridas del pasado siguen vivas, y que el olvido sería una forma de traición. En pocas palabras, en esa parte del poema apunta a la importancia de no ocultar ni suavizar la historia de la violencia racial. El Capitán Zombi encarna esa montaña de memorias que insisten en ser reconocidas.
El dolor en Capitán Zombi no se presenta como una emoción individual, sino como un sufrimiento colectivo que atraviesa generaciones. La voz del poema habla desde un cuerpo lleno de heridas que no le pertenecen solamente a él.
Cuando el poeta escribe: “Soy una marea de llagas / De gritos de pus de coágulos”, se construye o te imaginas esa imagen cruda que alude a un cuerpo deteriorado por siglos de opresión. Aunque parece una descripción física, funciona también como una metáfora del estado emocional y social de un pueblo que fue sometido a torturas, trabajos forzados y tratos inhumanos.
Por otro lado, el dolor aquí tiene dos dimensiones: la individual del Capitán Zombi, y la colectiva que él representa. Al decir “Alimento los pastos / con miles de mis muertos”, Depestre muestra cómo la explotación fue tan profunda que incluso la tierra está marcada por las vidas perdidas. En donde esta metáfora sugiere que la muerte de tantos africanos esclavizados fue usada para “fertilizar” los sistemas económicos del mundo colonial.
En pocas palabras este poema no busca que el lector sienta lástima, sino que reconozca la magnitud del daño histórico. Para mí, esta parte subraya que el dolor colectivo no desaparece, y que, aunque haya pasado mucho tiempo, las consecuencias siguen vivas tanto en la sociedad como en la identidad de los descendientes.
Denuncia al colonialismo y al poder del “mundo blanco” Otro tema esencial es la crítica directa al sistema colonial y a la figura del “mundo blanco”. Depestre lo menciona repetidamente en versos como: “Escucha mundo blanco / los salves de nuestros muertos” o “Escucha mundo blanco / Mi tifón de bestias salvajes”.
La repetición del llamado “Escucha mundo blanco” es una forma de denuncia. No se trata solo de reclamar, sino de exigir atención. Este poema funciona como un grito que se dirige a quienes construyeron sus imperios sobre el sufrimiento de otros.
Depestre también enumera espacios de explotación que existieron en la realidad histórica: “Las plantaciones de algodón / De cafetos de cañaverales / Los mataderos de Chicago / Las fábricas las minas de hierro”. Con esta lista, el poema recuerda que la esclavitud no solo fue un fenómeno aislado, sino una institución que apoyó el desarrollo económico de varias potencias.
Elegí este poema porque reclama, confronta y rompe el silencio. En mi opinión, lo que el autor hace es dar una voz poética al dolor que nunca tuvo una oportunidad de hablar. En donde El Capitán Zombi se vuelve una especie de portavoz que exige que el mundo reconozca la verdad que muchas veces se ha querido minimizar.
Esta parte del texto también muestra una relación de tensión: el mundo blanco escucha, pero no necesariamente comprende. El poema, al insistir en ese llamado, expresa una sensación de cansancio histórico ante la indiferencia.
Además de denunciar, Depestre también construye un sentido de identidad. En el poema, África no aparece como un territorio lejano, sino como ese corazón que sigue latiendo dentro del Capitán Zombi. Esta idea se ve en versos como: “Tú eres mi destino mi África / mi sangre derramada mi corazón épico”.
Aquí, la voz poética reconoce que su identidad no se define solo por el dolor, sino también por esas raíces africanas. África es parte de su esencia y su destino espiritual. El poema utiliza símbolos como “mi bosque de ébano” para resaltar la conexión con la tierra y con la historia ancestral.
Este poema me llamo mucho la atención porque equilibra la denuncia con una afirmación cultural. En donde, Depestre no solo quiere señalar lo que fue destruido, sino también lo que sigue vivo. La identidad africana se presenta como una fuente de fuerza y como una herencia que no se puede arrancar.
Además, el Capitán Zombi busca un “brazo de mar / Donde África descerraja su corazón”. Este verso sugiere un deseo de reconexión, una especie de retorno simbólico a la raíz. Esta parte del poema me pareció una expresión de deseo colectivo: en donde la idea de que la identidad robada puede ser recuperada a través de la memoria, la resistencia y el reconocimiento.
En la cultura haitiana, el zombi no es simplemente un muerto viviente como en las películas populares. Es un ser suspendido entre dos dimensiones, sin control de sí mismo, y utilizado a veces como metáfora del esclavo despojado de libertad.
Depestre recupera ese símbolo y lo transforma. El Capitán Zombi no es un ser pasivo; al contrario, tiene la capacidad de sentir, recordar y reclamar. Cuando el poema dice: “Mi sexto sentido / es un detector de muertos”, no se trata de un poder sobrenatural innecesario, sino de una metáfora que indica que él vive rodeado de un pasado que nunca se ha ido.
La figura del zombi aquí expresa algo profundo: la manera en que el trauma histórico puede habitar el presente. El Capitán Zombi vive en un limbo porque su pueblo también fue obligado a vivir entre la vida y la muerte, entre la humanidad y la deshumanización.
Este símbolo también ayuda a entender cómo el poema mezcla elementos espirituales con sociales. El personaje no es solo un símbolo político, sino también espiritual, y esa mezcla le da una fuerza especial en el texto.
Capitán Zombi es un poema que no sólo narra, sino que exige. A través de un personaje simbólico, René Depestre presenta una reflexión profunda sobre la memoria histórica, el dolor colectivo, la explotación colonial y la identidad africana. El texto no usa un lenguaje suave, porque el tema no lo permite. Cada verso funciona como un recordatorio del sufrimiento de un pueblo que fue silenciado durante siglos. El Capitán Zombi, como figura central, representa al mismo tiempo el pasado y el presente. Es la voz de los que murieron, pero también la voz de los que sobreviven.
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Danna Constanzo Tejada es estudiante de la Licenciatura en Letras Puras en la Universidad Autónoma de SAnto Domingo (UASD). dannatejada.01@gmail.com
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