En el amplio universo de la Bibliotecología, la información representa un núcleo de poder y de dominio, al servicio del sujeto cognoscente, en este hoy dominado por realidades cambiantes, en tiempos de creciente ambigüedad, donde la subjetividad y la búsqueda de likes es lo predominante.
Conocedora de esa gran verdad sociopolítica, la bibliotecóloga e investigadora Herminia Teresa Peralta Checo nos ha brindado la oportunidad de profundizar y ampliar sobre la realidad del libro como fuente de conocimiento y de la información como referente comunicativo de gran trascendencia política y cultural.
Me refiero a la publicación del libro titulado “Acceso a recursos de información”, bajo su firma. Esa obra, de la serie Cuadernos de Bibliotecología y Ciencias de la Información. No. 1. Septiembre, 2024.
Fue editada por Editorial Santuario, dirigida por el gestor cultural y editor dominicano Isael Pérez. Fue impresa en Impresora Soto Castillo, Santo Domingo, República Dominicana, en octubre de 2025. Consta de 67 páginas.Antes de la presentación de su estructura temática, la obra está precedida por la “Ficha de identificación del aprendiz”, en la que aparece la solicitud de unos datos sobre el usuario o del aprendizaje.
Entre los datos solicitados en la referida ficha del aprendiz, tenemos los siguientes:
Nombres ______________. Apellidos ______________.
País ___________________.
Ciudad _________________.
Escuela ________________.
Además, aparece una nota aclaratoria para el aprendiz y para todos los lectores y lectoras que tengan frente a sus ojos esta significativa fuente de consulta e información. Veamos:“La serie Cuadernos de Bibliotecología y Ciencias de la Información está compuesta por un conjunto de guías y materiales didácticos que se publican con el objetivo de motivar y facilitar el aprendizaje en estas áreas del conocimiento”. (…) (Ver pág. 7, obra citada).
Después de esa importante nota informativa, la obra contiene el índice temático, representado por importantes temas que son desarrollados por la investigadora de manera precisa, con determinado nivel de objetividad, claridad expositiva y apoyada en imprescindibles soportes referenciales.
Amigo-a lector-a, para que usted tenga una aproximación o un acercamiento mental sobre el valor bibliográfico de esta obra, me permito darles a conocer algunos de los temas abordados por la bibliotecóloga e investigadora Teresa Peralta. Veamos:
- Colección de información y referencia, pág. 29.
- Productos informativos documentales, pág. 35.
- Personal del servicio de información bibliográfica, pág. 39.
- El proceso de consulta, pág. 43.
- Tipos de consultas, pág. 43.
- Etapas, pág. 45.
- Estrategias de búsqueda, pág. 46.
- Metodología, pág. 47.
- El servicio de información bibliográfica hoy, pág. 51.
- Evaluación, pág. 55.
- Conclusión, pág. 57.
- Fuentes y referencias bibliográficas, pág. 59.
Como podemos advertir, se trata de una obra que conviene ser leída por cualquier tipo de lector o lectora. No necesariamente usted tiene que ser bibliotecólogo o bibliotecóloga para leer este libro.
Además, su lectura es entretenida, porque el discurso narrativo que soporta este material es bastante flexible y armónico, sin perder la objetividad ni el rigor científico.
Para la construcción de una sociedad participativa y democrática, como la que aspiramos en este país, este tipo de lectura es imprescindible, porque aboga por la defensa del derecho a la información que deben tener los ciudadanos y ciudadanas de este país.
Es por eso que, en su preámbulo, la autora de esta obra nos presenta una cita directa del Artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en la que se declara lo siguiente. Veamos:
“Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitaciones de fronteras, por cualquier medio de expresión”.
Aquí, en esta obra, se reitera el interés de acercarnos a las bibliotecas y de asumir el libro como un aliado inseparable en nuestro vivir y en nuestro pensar.
Conviene que los funcionarios del Ministerio de Cultura de nuestro país y que la mayoría de nuestros dirigentes políticos tengan el privilegio de leer y poner en práctica el contenido conceptual e ideológico que hay en esta breve, pero significativa obra.
Es necesario sembrar de bibliotecas nuestros barrios y nuestros pueblos, para que la juventud dominicana desarrolle más su conciencia sociopolítica, para bien de la nación dominicana, apoyando la producción y la publicación de obras como esta.“Acceso a recursos de información” es una obra que nos permite aproximar nuestro espíritu de indagación y de conocimiento a fuentes que nos conllevan a asumir ante la vida una posición crítica y creativa, a partir del buen uso de la información.
Resalto el buen uso de la información, porque conviene saber que el mal uso de la información puede conducirnos a la autodestrucción. De ahí el valor de saber administrar nuestro saber, a partir del conveniente acceso a los recursos que nos brinda la información, como base de los sentidos de nuestro saber.
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