El cine de la India es una tradición audiovisual iniciada en 1913 con la película Raja Harishchandra, dirigida por Dadasaheb Phalke, considerado el padre del cine indio.
Desde entonces, esta cinematografía se ha desarrollado con características propias, ha establecido estándares técnicos y narrativos y ha trazado una ruta distinta a la planteada por Hollywood.
Se trata de Bollywood, denominación popular de la industria cinematográfica en hindi con sede en Mumbai.
El término surge de la combinación Bombay + Hollywood y designa solo una parte del cine indio, aunque es la más influyente a nivel internacional.
La India figura entre los mayores productores de cine del mundo. Según estimaciones de comercio internacional, realiza cientos de producciones anuales en veinte idiomas y dialectos.
Aunque las cifras varían según la fuente y la metodología, el volumen total suele superar las 800 películas al año, distribuidas entre diversas industrias regionales. El país cuenta con miles de salas de exhibición y un consumo interno que moviliza millones de espectadores diariamente.
En conjunto, la evolución histórica, la potencia industrial, la diversidad cultural y la capacidad de conectar con audiencias masivas convierten al cine de la India en un socio natural para futuras alianzas audiovisuales con República Dominicana.
Más allá del intercambio cultural, el cine indio representa una oportunidad estratégica para impulsar coproducciones, formación profesional, transferencia tecnológica, circulación de contenidos y expansión de mercados, en beneficio mutuo de ambas cinematografías.
Antes incluso de esa primera producción, como ocurrió en muchos otros países, incluida la República Dominicana, ya se había sembrado la semilla del cine con las primeras proyecciones realizadas por los hermanos Lumière en 1896 en Bombay, hoy Mumbai.
El público dominicano ha tenido acceso al cine hindú en años recientes gracias, en gran medida, a la expansión de plataformas como Netflix, que han difundido producciones de distintas calidades y géneros.
Sin embargo, más allá de esa ventana digital, se trata de una cinematografía con profunda tradición, identidad propia y códigos narrativos reconocibles: historias épicas, intensos melodramas, giros argumentales enfáticos, números musicales coreografiados y una duración extensa que suele oscilar entre dos horas y media y tres horas y media.
Más recientemente, el cine de la India ha tenido dos manifestaciones muy visibles en el país.
El recién concluido Festival de Cine Global Santo Domingo dedicó su XVIII edición, celebrada entre finales de enero e inicios de febrero, a esa cinematografía, mientras que la Embajada india amplió la experiencia con el ciclo Hola Bollywood, realizado del viernes 20 al domingo 22 de febrero en la sala 6 de Downtown Center, operada por Caribbean Cinemas.
Ambos eventos evidenciaron cuán variado, múltiple y trascendente puede ser el cine indio, una industria de la que, audiovisualmente, la cinematografía nacional aún tiene importantes lecciones por aprender.
Las películas proyectadas en Hola Bollywood fueron:
- The Diplomat
- Kantara;
- Dangal
- Bajirao Mastani
Colaboración con América Latina
El cine indio ha tenido pocas coproducciones formales con América Latina, aunque existen casos concretos y acuerdos recientes que indican un interés creciente.
Entre los ejemplos más relevantes figura Brasil con Bollywood Dream, dirigida por Beatriz Seigner, considerada la primera coproducción entre ambos países.
Argentina participó en Hermanas de los árboles, filmada en territorio indio con realizadores argentinos, y Colombia ha firmado acuerdos de cooperación recientes. Asimismo, existen proyectos o convenios en desarrollo con México, Panamá y Chile.
En el caso dominicano, destaca la experiencia de la película india Courage, presentada en el 17.º Festival de Cine Global de Santo Domingo (2025), con la actriz dominicana Paula Ferry.
En la cinta también interviene el actor Ernesto Báez.
Inicialmente, se contempló rodar parte del proyecto en territorio dominicano; durante la fase de investigación, el equipo evaluó talento local y, debido al parecido físico de Ferry con una actriz hindú, fue invitada a audicionar para el personaje de Succhi, rol que obtuvo.
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