El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, informó este viernes que su país y Estados Unidos iniciaron un diálogo en medio de la grave crisis económica que atraviesa la isla y en un momento de creciente presión del gobierno de Donald Trump sobre La Habana.
Se confirman así las recientes informaciones sobre los posibles contactos entre ambos países que pusieron en el foco a una figura hasta ahora poco conocida.
Se trata de Raúl Guillermo Rodríguez Castro, de 41 años, conocido como "Raulito" y "El Cangrejo", quien es el nieto, ojo derecho y guardaespaldas del expresidente cubano Raúl Castro, de 94 años.
Aunque "Raulito" no ostenta cargo alguno en el gobierno presidido por Díaz-Canel, algunos medios lo señalan como interlocutor de Cuba en reuniones confidenciales con el entorno del secretario de Estado, Marco Rubio, una información que La Habana no ha desmentido de forma explícita.
Rodríguez Castro aparece sentado detrás de Díaz-Canel y entre los funcionarios del Partido Comunista en el video de la alocución de este viernes, en la que el mandatario cubano dijo que las conversaciones están orientadas "a buscar soluciones por la vía del diálogo a las diferencias bilaterales que tenemos entre las dos naciones".
Previamente, el presidente de EE.UU., Donald Trump, afirmó que su gobierno está "hablando" con funcionarios cubanos y sugirió la posibilidad de una "toma amistosa" del control de la isla, ya que esta, aseguró, "no tiene energía, no tiene dinero" y enfrenta serios problemas humanitarios.
Según los medios que hablaron de los supuestos contactos antes de la confirmación de este viernes, uno de esos encuentros habría tenido lugar en febrero al margen de una reunión de líderes caribeños en San Cristóbal y Nieves, donde asesores de Marco Rubio se habrían reunido con el nieto del histórico dirigente cubano.
Del lado estadounidense, el congresista republicano Mario Díaz-Balart aseguró que el gobierno ha conversado con "múltiples personas alrededor de Raúl Castro", aunque dijo que no eran negociaciones oficiales.
La mención del nombre de Raúl Guillermo como interlocutor de la parte cubana ha puesto en evidencia el peso del apellido Castro en una opaca élite política donde los equilibrios internos del poder siguen siendo un misterio.
Pero ¿quién es Raúl Guillermo Rodríguez Castro y cuál es su rol dentro del entramado del régimen comunista?
El favorito de Raúl Castro
Durante décadas, Fidel Castro concentró el poder en Cuba como líder absoluto del sistema político comunista instaurado tras la Revolución de 1959 que aún rige en la isla.
Fidel, fallecido en 2016, cedió el poder ocho años antes a su hermano menor Raúl.
"Fidel había mantenido a la familia bastante al margen. Fidel era él y punto. La familia estaba fuera. Con Raúl, en cambio, los familiares adquieren más notoriedad", explica a BBC Mundo el politólogo e historiador cubano Armando Chaguaceda.
Raúl Guillermo Rodríguez Castro, "El Cangrejo", es hijo de Déborah Castro Espín -la mayor de los cuatro hijos de Raúl Castro- y el fallecido general de división Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, que fue una de las figuras más influyentes del régimen cubano.
Antes de su muerte en julio de 2022, Rodríguez López-Calleja dirigía el conglomerado empresarial militar GAESA, un holding que controla amplios sectores de la economía de la isla, desde el turismo y el comercio minorista hasta las remesas y los servicios portuarios.
Su hijo Raúl Guillermo fue el primer nieto de Raúl Castro, con quien mantuvo una relación especialmente cercana desde la niñez, revela a BBC Mundo su primo de lado paterno, Carlos Rodríguez Halley, tres años menor.
"Al ser el primogénito de los nietos de Raúl Castro, Raulito siempre fue muy apegado a su abuelo. Muy tempranamente, cuando tenía 11 años, en sexto grado, se fue a vivir con él", cuenta.
Aquella decisión no fue menor dentro de la familia, ya que supuso que el joven creciera junto al entonces líder cubano y contribuyó a consolidar un vínculo que con el tiempo facilitaría su integración en el círculo de poder.
"Ni siquiera su padre estuvo muy presente. Su padre trabajaba mucho y, desde que él era bastante joven, apenas se veían", asegura su primo.
Rodríguez Castro siguió una formación que combinaba educación civil y militar: estudió en la escuela conocida como Los Camilitos, una institución que prepara a jóvenes cubanos para carreras en las fuerzas armadas, y posteriormente cursó contabilidad y finanzas en la Universidad de La Habana.
Su primo describe a "Raulito" como alguien que creció en una burbuja: "Se crio en un ambiente muy particular, siempre rodeado de jóvenes militares que traían del campo y que eran adoctrinados en las fuerzas armadas. Esos hombres eran su entorno", explica Rodríguez Halley.
Este destaca que Raúl Guillermo, al igual que otros nietos de Raúl Castro, crecieron en un entorno privilegiado sin apenas contacto con la vida cotidiana de un país golpeado durante décadas por la escasez y el deterioro de los servicios públicos.
Su apodo "El Cangrejo" se lo pusieron de niño dentro de su propia familia por haber nacido con polidactilia.
"Él nació con seis dedos. Luego lo operaron cuando era muy pequeño y le quedó una cicatriz que ahora casi no se nota", indica su primo.
En términos de personalidad, su primo lo describe como un hombre "tímido en su ambiente más cerrado, más familiar, pero también proyecta una imagen pública de extroversión en ciertos ambientes".
Rodríguez Castro ha estado casado más de una vez y tiene dos hijas, según fuentes cercanas.
El guardaespaldas
Aunque Raúl Castro cedió la presidencia de Cuba a Díaz-Canel en 2018 y se retiró formalmente de la primera línea política en 2021, muchos analistas consideran que mantiene intacto su poder de decisión en el aparato político y las fuerzas armadas.
El politólogo Armando Chaguaceda señala que, en un sistema tan cerrado como el cubano, la cercanía personal con la figura que concentra el poder puede ser un factor decisivo.
"La élite está concentrada en un pequeño grupo de ancianos envejecidos, militares o civiles, que hacen parte del Buró Político, y hay un componente familiar que es la familia de Raúl Castro", señala Chaguaceda.
La influencia de "El Cangrejo" respondería, más que a una trayectoria política propia, a la ya mencionada cercanía con su abuelo, según expertos y fuentes cercanas.
A diferencia de su padre, un general que destacó por su sobresaliente trayectoria académica y militar, Rodríguez Castro no fue especialmente brillante en sus estudios ni en su carrera en el ejército.
En todo caso, su única ocupación conocida es la de guardaespaldas del propio Raúl Castro.
"Los militares con los que creció eran sus referentes, hasta el punto de que él mismo decidió que quería ser guardia personal de su abuelo", aclara su primo.
Diversas fuentes lo sitúan como un alto cargo del Ministerio del Interior (Minint) con rango de teniente coronel o coronel, siempre vinculado a la seguridad personal de Raúl Castro.
Según reportes citados por BBC Monitoring, habría sido ascendido en 2016 por su propio abuelo a jefe de la Dirección General de Seguridad Personal (DGSP), una unidad clave dentro del aparato de seguridad cubano encargada de proteger a los dirigentes.
Desde entonces, su presencia junto al antiguo mandatario se ha vuelto habitual.
En fotografías y videos difundidos por los medios estatales cubanos, Rodríguez Castro aparece con frecuencia junto a su abuelo en actos oficiales, reuniones o viajes al extranjero, a menudo vestido con uniforme verde olivo y gafas oscuras.
En ocasiones se le ve un paso detrás de Raúl Castro o inclinado hacia él, aparentemente transmitiéndole información o guiándolo durante los actos públicos.
Ese rol lo sitúa en una posición singular dentro del sistema político cubano: controla el acceso físico al histórico dirigente y participa en la logística, seguridad y organización de sus desplazamientos.
Rodríguez Castro, al igual que otros nietos del exdirigente cubano, también ha generado atención por las informaciones que lo vinculan con el privilegiado estilo de vida de la élite gobernante en Cuba, que contrasta con las dificultades económicas que enfrenta la mayoría de la población de la isla.
Su vida social en los últimos años ha estado marcada, según fuentes cercanas, por la proximidad a la élite deportiva y cultural de Cuba.
"Era como cualquier cubano fanático del béisbol", recuerda su primo, "pero claro, él no iba al béisbol como tú o yo a sentarnos a ver un partido, sino que andaba con los mejores peloteros".
Y agrega que "en su primera boda estaban todos los artistas de la Charanga Habanera; luego también Alexander y el otro músico de Gente de Zona".
La falta de información sobre Raúl Guillermo es una característica habitual cuando se intenta analizar el funcionamiento interno del poder en Cuba.
"Siempre ha sido un sistema muy opaco, donde lo que se sabe es poco más que especulación", afirma Armando Chaguaceda.
Las conversaciones con EE.UU.
La aparente participación de Rodríguez Castro en contactos con Washington también ha vuelto a poner el foco en una cuestión más amplia: quién toma realmente las decisiones en Cuba.
Según fuentes citadas por el Miami Herald, los contactos del gobierno de Donald Trump no se han limitado a un solo interlocutor sino a "múltiples personas alrededor de Raúl Castro", entre ellas familiares y altos militares.
En ese sentido, el presidente cubano afirmó este viernes estar al frente de las conversaciones por parte cubana, junto con Raúl Castro y otros altos funcionarios del Partido Comunista y del gobierno.
Díaz-Canel no detalló quiénes estaban en la delegación estadounidense.
El congresista republicano Mario Díaz-Balart comparó esas conversaciones con los contactos previos entre Washington y el gobierno de Venezuela antes de la captura del presidente Nicolás Maduro el 3 de enero.
Según esas mismas fuentes, no se trataría de negociaciones formales sino de intercambios sobre posibles cambios económicos y políticos en la isla.
La administración estadounidense ha incrementado en los pasados meses la presión sobre Cuba, que ya atravesaba la mayor crisis económica y energética de las últimas tres décadas.
Washington cortó el suministro de petróleo procedente de Venezuela -tradicional socio y valedor del régimen cubano- y ha amenazado con imponer aranceles a los países que suministren combustible a la isla.
Mientras, sectores del exilio cubano en Miami han expresado preocupación por la posibilidad de que Washington permita mantener en el poder a la familia Castro y su entorno.
En este sentido, Díaz-Balart afirmó que "el concepto de 'Raúl sin Raúl' no es aceptable para esta administración", en referencia a la posibilidad de que otros miembros de la familia -entre ellos "El Cangrejo"- continúen controlando el país tras un hipotético acuerdo.
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