Se suponía que las armas habían quedado en silencio.
Después de todo, habían pasado unas horas desde que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara un alto el fuego de dos semanas para detener la guerra en Medio Oriente.
Pero cuando la región respiró aliviada, aviones israelíes lanzaron una ofensiva aérea relámpago de 10 minutos sobre Líbano, un ataque masivo que causó la muerte de más de 300 personas y dejó 1.150 heridos, según el Ministerio de Salud libanés.
Si bien la condena local y de Occidente fue rápida y generalizada, Estados Unidos no criticó a su aliado en esta guerra.
Por su parte, Irán dijo que se trataba de una "flagrante violación" del acuerdo de alto el fuego y pidió a Estados Unidos que detuviera la "agresión" israelí.
Las autoridades libanesas aseguran que más de 1.700 personas han muerto desde que Israel lanzó su última campaña en Líbano el mes pasado.
Israel sostiene que sus operaciones tienen como objetivo debilitar a Hezbolá y alcanzar lo que llama sus objetivos militares restantes.
La guerra empezó con ataques estadounidenses e israelíes contra Irán el 28 de febrero, lo que provocó represalias por parte de Teherán contra los aliados de Estados Unidos en el Golfo y por parte de los grupos aliados de Irán contra Israel como Hezbolá en Líbano y los hutíes en Yemen.
En respuesta, Israel comenzó a atacar a Hezbolá e incluso ordenó a sus tropas ocupar grandes zonas del sur de Líbano.
La pausa de dos semanas en los combates fue anunciada por el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, quien ha estado actuando como mediador entre las partes beligerantes.
Sharif dijo que Estados Unidos y sus aliados "acordaron un alto el fuego inmediato en todas partes, incluido Líbano y otros lugares". Sin embargo, los principales adversarios de Irán no parecen compartir el acuerdo.
El gobierno del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo que el alto el fuego no incluía a Líbano y Donald Trump dio a entender estar de acuerdo al señalar que la guerra en Líbano es "un conflicto aparte".
La tarde del ataque
Miércoles, 8 de abril. Eran las 14:00 horas en Beirut cuando el cielo de Líbano se oscureció.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) declararon que, en un lapso de 10 minutos, habían "completado el mayor ataque coordinado en todo Líbano desde el inicio de la Operación León Rugiente", nombre en clave de la operación israelí contra Irán.
Las FDI aseguraron haber atacado "más de 100 sedes de Hezbolá, formaciones militares y centros de mando y control en Beirut, el valle de la Bekaa y el sur de Líbano".
Zonas densamente pobladas del centro de Beirut resultaron alcanzadas por ataques que los funcionarios describieron como unos de los más intensos desde que Hezbolá se unió al conflicto a principios de marzo.
Y no fue solo el tradicional bastión de Hezbolá en Dahieh el que sufrió el impacto en la capital libanesa. El centro de la ciudad también fue alcanzado.
Safa Bleik, enfermera y coordinadora de la organización médica internacional sin fines de lucro Médicos Sin Fronteras (MSF), se encontraba en el Hospital Rafik Hariri, en Beirut, cuando se produjeron los ataques.
"Los primeros pacientes llegaron con graves traumatismos craneoencefálicos, con fragmentos de vidrio, metal y escombros incrustados en sus cuerpos. Muchos estaban inconscientes. Algunos fallecieron poco después de su llegada", dice.
"Pronto, la sala de urgencias se llenó de gente que buscaba a sus seres queridos", añade.
"Yo intentaba contener la hemorragia de un hombre que había llegado con un traumatismo craneal severo y esquirlas en el abdomen, cuando se me acercó un joven sosteniendo un teléfono y mostrándome una foto de su hermano. Me preguntaba si lo había visto".
Varias víctimas murieron en el valle de la Bekaa, en el este del país, así como en las regiones sureñas de Nabatieh, Sidón y Tiro.
Es posible que Hezbolá haya sido tomado por sorpresa. Su única respuesta pareció consistir en el lanzamiento de unos pocos cohetes hacia Israel horas más tarde.
"Masacre"
Israel continuó con sus ataques este jueves, afirmando haber abatido a "más de 70 terroristas". El Estado israelí niega haber atacado a civiles. Las FDI informaron asimismo que Hezbolá había disparado unos 30 cohetes hacia el norte de Israel, sin que se registraran informes de heridos o daños materiales.
Las FDI comunicaron también haber "ELIMINADO a Ali Yusuf Harshi, secretario personal del secretario general de Hezbolá, Naim Qassem, en Beirut".
En una mañana de jueves fresca y soleada, se percibía una pesadez en el aire de Beirut. Por lo general, las calles bullen de tráfico, pero el país ha estado de luto nacional.
El presidente de Líbano, Joseph Aoun, lo describió como una "masacre".
En algunas zonas, las operaciones de búsqueda y recuperación han continuado.
No queda nada del edificio residencial de diez plantas que fue atacado en Tallet el Khayat, un barrio acomodado del oeste de Beirut, uno de los muchos lugares que resultaron afectados.
El ataque aéreo se produjo sin previo aviso y tomó a todos por sorpresa, dado que no se trataba de una zona que hubiera sido objetivo de ataques en el pasado.
Los equipos de defensa civil han estado rastreando edificios, tanto en ese lugar como en el resto del país. Sin embargo, quedan pocas esperanzas para aquellas personas que aún tienen seres queridos desaparecidos.
Ziad Samir Itani, quien encabezaba el equipo de defensa civil, declaró que los rescatistas se encontraban exhaustos tras más de seis semanas de constantes ataques por parte de Israel.
"Estoy triste, como todo el mundo", dijo Itani.
Por su parte, Benjamin Netanyahu sostuvo este jueves que Israel continuará atacando a Hezbolá "donde sea necesario, hasta que restablezcamos la plena seguridad a los residentes del norte".
Más tarde, Netanyahu ordenó a su gabinete iniciar negociaciones directas con el gobierno libanés.
Resulta difícil discernir cuál es la estrategia israelí a largo plazo. Incluso los oficiales militares israelíes reconocen algo que en el Líbano se sabe desde hace mucho tiempo: que Hezbolá no será desarmado por la fuerza.
Es posible que los ataques reporten a Israel algún beneficio militar, pero es probable que este sea limitado.
En Líbano, tanto los opositores como los partidarios de Hezbolá se están uniendo movidos por la indignación. Coinciden en que lo ocurrido resulta inaceptable e injustificable.
El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, denunció las "flagrantes violaciones" cometidas por Israel que podrían hacer que las negociaciones resulten "inútiles".
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