La directora ejecutiva de ONU Turismo, Natalia Bayona, afirmó que el futuro del turismo en América Latina y el Caribe dependerá menos de los atractivos naturales y cada vez más de la capacidad de los países para ofrecer confianza, estabilidad institucional y reglas claras a los inversionistas, en un contexto internacional marcado por conflictos geopolíticos y una creciente competencia por atraer capital.
Bayona aseguró que el escenario global está obligando a los inversionistas a replantear dónde colocar sus recursos y sostuvo que la región parte con una ventaja frente a otros mercados.
"Tenemos más de 50 conflictos en el planeta. Hablamos de Ucrania, de Gaza, del Medio Oriente y de muchas otras tensiones internacionales. En ese escenario, América Latina y el Caribe es la única región del planeta con 0 % de probabilidad de tener un conflicto armado entre países", expresó.
Para la ejecutiva de ONU Turismo, esa estabilidad representa uno de los principales activos que hoy buscan los inversionistas internacionales.
"Mi trabajo comenzó en 2006 ayudando a cambiar la imagen de Colombia y explicando por qué el país era sinónimo de confianza para invertir. Hoy puedo decir que la confianza sigue siendo el principal elemento para atraer inversión", afirmó.
República Dominicana, entre los líderes mundiales en inversión turística
Bayona aprovechó su intervención para destacar el desempeño de República Dominicana en la captación de inversión extranjera vinculada al turismo.
Según explicó, las estadísticas de ONU Turismo ubican al país entre los principales receptores de inversión privada del mundo dentro del sector.
"República Dominicana es el quinto receptor de inversión extranjera directa privada del planeta. Hay que sentirse orgullosos de ese resultado", sostuvo. Añadió que el éxito del país responde a factores que hoy resultan decisivos para el capital internacional.
"Efectivamente, cuando existe una gobernanza clara, cuando hay seguridad fiscal y seguridad jurídica para generar desarrollo y cohesión social, eso se traduce en confianza para los inversionistas", manifestó.
La ejecutiva insistió en que la región deberá fortalecer la cooperación entre los gobiernos y el sector privado para mantener ese liderazgo.
"Si logramos unir confianza, inversión privada y cohesión social, sin duda alguna América Latina y el Caribe podrán seguir siendo los líderes que hoy están viendo los inversionistas".
Frank Rainieri: "El principal activo no son las playas, sino la gente"
La visión de Bayona encontró respaldo en el director ejecutivo del Grupo Puntacana, Frank Elías Rainieri, quien aseguró que el mayor diferencial competitivo de República Dominicana no radica únicamente en sus playas o en su clima, sino en la calidad del trato que reciben los visitantes.
"¿Qué es más importante que las personas que nos van a permitir seguir siendo líderes del turismo? Sí, nuestras playas son el principal atractivo, pero antes que eso está el ser humano", expresó.
Rainieri afirmó que la hospitalidad dominicana constituye una ventaja que pocos destinos pueden replicar.
"¿Cómo se sienten esos turistas cuando llegan al país? Esa sonrisa del dominicano, esa amabilidad, no la tiene cualquiera. Ese es el atractivo número uno que nosotros tenemos y debemos cuidarlo para seguir siendo competitivos".
El empresario recordó que el Caribe compite con regiones como el Mediterráneo, que recibe un volumen de visitantes muy superior.
"Tenemos que unirnos como región para competir contra el resto del mundo y atraer cada vez más turistas".
Inversión de largo plazo requiere reglas estables
Rainieri también advirtió que el turismo es una de las actividades económicas que requiere mayores niveles de estabilidad institucional debido al largo período de recuperación de las inversiones.
Explicó que desarrollar un proyecto hotelero implica varios años antes de comenzar a obtener retornos financieros.
"Cuando uno decide invertir en turismo, puede tomar entre cuatro y cinco años recuperar el capital y luego varios años más alcanzar el punto de equilibrio".
Por esa razón, dijo que los inversionistas necesitan certeza sobre las reglas del juego.
"Necesitamos estabilidad. Necesitamos que el sistema jurídico sea estable y que las reglas no cambien cada vez que llega una nueva administración. Cuando cambian las reglas, el inversionista se asusta".
Rainieri recordó una frase pronunciada durante el encuentro por el presidente Luis Abinader. "Si no hay confianza, no hay inversión".
Asimismo, consideró imprescindible continuar fortaleciendo la infraestructura nacional.
"Nuestros turistas vienen, en muchos casos, de países con infraestructura de primer nivel. Necesitamos seguir invirtiendo en aeropuertos, carreteras y servicios para mantenernos competitivos".
Colombia apuesta por una estrategia regional
La presidenta de ProColombia, Carmen Caballero, planteó que el turismo del futuro también dependerá de una mayor integración entre los países latinoamericanos.
A su juicio, la región debe avanzar hacia una estrategia conjunta que permita desarrollar productos turísticos compartidos y potenciar las fortalezas de cada destino.
"Cada país tiene su propia política turística, pero necesitamos pensar más como región."
Caballero explicó que Colombia ha impulsado modelos de desarrollo basados en productos turísticos especializados, como las rutas del café, articulando toda una región alrededor de una experiencia.
También propuso fortalecer la conectividad aérea y mejorar la infraestructura para facilitar los desplazamientos entre los países.
"Tenemos que pensar en productos regionales y en una mayor integración para que los visitantes recorran varios destinos dentro de América Latina y el Caribe".
Inversionistas internacionales valoran la seguridad jurídica
Desde la perspectiva empresarial, el director ejecutivo de The Palace Company, Gibrán Chapur, aseguró que la estabilidad jurídica ha sido uno de los principales factores que han llevado a su grupo a expandir sus inversiones en República Dominicana.
"Un inversionista asume muchos riesgos cuando desarrolla un proyecto turístico. Compra tierra, toma financiamiento y compromete recursos durante muchos años". Por ello, explicó que cualquier cambio brusco en las reglas puede detener nuevas inversiones.
"Imagínense invertir cientos de millones de dólares y que mañana cambie el gobierno y cambien completamente las condiciones. Eso genera incertidumbre", agregó.
Chapur afirmó que República Dominicana ha logrado diferenciarse precisamente por ofrecer un entorno estable. "Una de las razones por las que estamos tan involucrados en República Dominicana es esa certeza jurídica que ofrece este país".
Reinventar los destinos
El empresario mexicano advirtió que mantener el liderazgo turístico exige una renovación constante de la oferta hotelera.
"Los destinos no se vuelven viejos porque envejezcan las playas o las calles. Se vuelven viejos cuando la infraestructura hotelera deja de renovarse". Puso como ejemplo el caso de Acapulco, que durante décadas fue uno de los principales destinos turísticos de América Latina y posteriormente perdió competitividad frente a otros mercados.
"Como hoteleros tenemos que seguir reinventándonos, seguir invirtiendo y creando productos únicos para nuestros clientes", también destacó la ventaja geográfica del Caribe frente al mercado estadounidense.
"Tenemos al mayor mercado emisor del mundo a apenas unas horas de vuelo. Eso representa una enorme oportunidad para toda la región", dijo.
Competitividad más allá del sol y playa
Aunque cada uno de los panelistas abordó el tema desde perspectivas distintas, todos coincidieron en que el turismo atraviesa una transformación profunda.
La competencia ya no dependerá únicamente de playas, clima o infraestructura hotelera, sino de la capacidad de los países para ofrecer estabilidad institucional, confianza para la inversión, infraestructura moderna, sostenibilidad, innovación y experiencias diferenciadas.
En ese escenario, República Dominicana fue presentada como uno de los casos de mayor crecimiento en la región, gracias al aumento sostenido de la inversión extranjera, la expansión de su planta hotelera y un marco institucional que, según los participantes, ha fortalecido la confianza del sector privado.
El consenso del panel fue que mantener ese liderazgo requerirá seguir apostando por la seguridad jurídica, la colaboración entre el sector público y privado, la modernización de la infraestructura y la constante renovación de la oferta turística para responder a un viajero cada vez más exigente y a un mercado global cada vez más competitivo.
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