La Asociación de Hoteles y Turismo de la República Dominicana (Asonahores) afirmó que el impulso a los planes de ordenamiento territorial en provincias y distritos municipales será determinante para sostener el crecimiento del turismo, al tiempo que reclamó una regulación para la renta corta por razones de seguridad y planificación.
Aguie Lendor, vicepresidenta de Asonahores, explicó que el Gobierno proyecta la formulación de planes de ordenamiento territorial para “casi sesenta” demarcaciones entre provincias y distritos municipales en un período estimado de dos a tres años, un ritmo que —dijo— obliga al sector privado a responder con rapidez y con presencia técnica.
“Es mucho, pero es necesario. Nos pone al sector privado en una posición de actuar con rapidez, porque a cada uno de esos planes hay que revisarlo, hay que contestar y hay que estar atento”, señaló.
Mesas de trabajo y consulta pública
Lendor indicó que el gremio hotelero ha decidido abordar el proceso a través de sus estructuras regionales, participando en mesas de trabajo y en los mecanismos de consulta pública que acompañan la elaboración de estos instrumentos.
Como ejemplo, citó el caso de La Altagracia, donde se inició un plan de ordenamiento para una de las zonas de mayor crecimiento turístico del país. De acuerdo con su explicación, el documento pasó por consulta pública y se ha discutido en mesas técnicas.
También destacó que, en ese proceso, se instaló una mesa de diálogo ampliada con participación del Ministerio de Turismo, el Ministerio de la Presidencia y representantes del sector, con el objetivo de revisar el contenido y asegurar que el resultado final sea viable y responda al interés colectivo.
“Tenemos que asegurarnos de que lo que va a salir es lo que la comunidad quiere y que se ajusta al crecimiento que queremos tener dentro de la provincia”, afirmó.
En el caso de Puerto Plata, Lendor sostuvo que el plan fue puesto recientemente a disposición del público y ya se discute con actores locales. Según dijo, la metodología incorporó una participación más amplia y aprovechó aprendizajes de procesos previos, lo que permitiría un documento “más cercano” a las necesidades de la provincia.
Por qué el ordenamiento es clave para el turismo
Para Asonahores el ordenamiento territorial no es un requisito burocrático, sino una herramienta para responder preguntas básicas de convivencia y de sostenibilidad en destinos que crecen aceleradamente: dónde se construye, con qué alturas, con qué densidad y con qué infraestructura.
Lendor insistió en que, sin estas definiciones, el turismo enfrenta límites físicos y sociales que pueden traducirse en deterioro ambiental, conflictos comunitarios y caída de la experiencia del visitante.
“Necesitamos saber dónde van las habitaciones, qué altura van a tener, cuál es la densidad… qué cantidad de personas nos aguanta una zona, qué cantidad de personas nos aguanta una playa, el tema de la carga de la playa”, enumeró.
En esa misma línea, subrayó que el ordenamiento debe ir acompañado de planificación de servicios esenciales como agua, electricidad y transporte, y mencionó el impacto del tráfico en zonas turísticas como señal de la presión que ya existe sobre la infraestructura vial.
“Ya las carreteras quedan chiquitas… es bueno porque es por éxito, estamos creciendo, pero tenemos que ir ampliando y tenemos que ir ordenándonos. Sin eso no hay manera”, sostuvo.
Además de La Altagracia y Puerto Plata, la dirigente gremial mencionó que el trabajo se extenderá a otras demarcaciones, entre ellas Santo Domingo, Dajabón, Moca, Santiago y Samaná, entre otras.
Regulación de renta corta: “un tema de seguridad”
En su intervención, Lendor aprovechó para reiterar la posición del sector hotelero sobre la necesidad de regular la renta corta (alquileres de corta duración), con énfasis en la seguridad y en la administración ordenada de la oferta turística por zonas.
“Queremos que la regulación venga porque es un tema de seguridad. Nos va a ayudar a todos tener un sistema regulado”, afirmó.
La ejecutiva sostuvo que un marco regulatorio permitiría establecer estándares mínimos similares a los que aplica la hotelería formal, como identificación de huéspedes, controles y medidas de seguridad, con el fin de reducir riesgos y proteger la reputación de los destinos.
“Necesitamos cámaras de seguridad, necesitamos dejar una identificación cuando nos vamos a registrar… y eso evita muchas cosas, evita trata, evita malestares y podemos cuidar mejor la zona”, añadió.
“Crecer con responsabilidad”
Lendor concluyó que el turismo se ha consolidado como motor de desarrollo por su encadenamiento con múltiples sectores de la economía dominicana, pero advirtió que la expansión debe sostenerse en reglas claras, planificación y diálogo continuo con las comunidades.
“Creemos que el turismo es el motor del desarrollo de República Dominicana… pero para eso es muy importante crecer con responsabilidad y seguir trabajando en los temas regulatorios que nos permitan que tanto los nacionales como los extranjeros podamos convivir de manera armónica”, afirmó.
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