En medio de un escenario mediático dominado por la rapidez digital y la búsqueda constante de notoriedad, tres figuras de amplia trayectoria en la comunicación dominicana —Iván Ruiz, Jochy Santos y Joseph Cáceres— coincidieron en la necesidad de rescatar la ética, la formación y la esencia del oficio.
A través de diversas declaraciones, los comunicadores plantearon que el éxito en los medios no debe asumirse como un fin utilitario, sino como el resultado de una vocación sustentada en valores, preparación cultural y responsabilidad frente a la audiencia.
El productor de televisión Iván Ruiz fue enfático al cuestionar la obsesión actual por las métricas digitales superficiales. "Para mí viral es una gripe que se va en tres días. Nosotros tenemos que sustentar la comunicación que hacemos", afirmó Ruiz.
El comunicador destacó que los contenidos deben tener "esencia" y dejar un legado positivo en la audiencia, como parte del rol social que deben cumplir los medios de comunicación.
Asimismo, subrayó la urgencia de revisar los modelos actuales y expresó su compromiso de abrir espacios para "forjar nuevos comunicadores" con valores éticos arraigados.
Por su parte, Jochy Santos dirigió un mensaje a la nueva generación, a la que exhortó a no ver los medios de comunicación como un simple "trampolín para otras cosas".
Para el reconocido animador, la clave del éxito está en combinar pasión, vocación y disciplina.
Santos sostuvo que la formación de un comunicador debe ser integral y trascender el dominio del micrófono o la cámara.
"Hay que prepararse, hay que cultivarse, hay que leer. Hay que ver películas, hay que oír música, hay que ir al teatro", sentenció, al destacar la importancia de la cultura general como complemento indispensable para el ejercicio profesional.
Desde la crónica y el análisis, Joseph Cáceres señaló que una de las principales carencias de la comunicación actual es la falta de mesura y respeto hacia los demás. A su juicio, es posible mantener un alto nivel de "criticidad" sin afectar el honor ni recurrir a la ofensa personal.
Cáceres citó como ejemplo el caso de la comentarista conocida como "La Tora", quien fue condenada a prisión y al pago de una indemnización por difamación. Según planteó, ese proceso evidencia que los tribunales están penalizando los comentarios que carecen de base probatoria.
Los tres referentes coincidieron en que el camino hacia el reconocimiento en los medios no es sencillo, pero insistieron en que la permanencia debe construirse sobre la base del respeto, el talento y la preparación.
La advertencia común apunta a que, sin ética ni formación, la comunicación corre el riesgo de perder su capacidad de sostenerse en el tiempo y convertirse en un fenómeno pasajero, incapaz de aportar al desarrollo de la sociedad dominicana.
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