El Colegio Dominicano de Psicólogos (CODOPSI), la Asociación Dominicana de Profesionales de la Psicología (ASODOPSI) y la Asociación de Psicólogos de la Salud (ASOPSALUD) llamaron a colocar la salud mental en el centro de las prioridades nacionales y a fortalecer las políticas de prevención, atención e investigación en esta materia.
El planteamiento fue realizado con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, celebrado este 10 de octubre, ocasión en la que las organizaciones insistieron en que el abordaje del tema requiere la participación conjunta de las familias, profesionales, escuelas, universidades, comunidades, medios de comunicación y autoridades.
Las entidades señalaron que República Dominicana dispone de legislación y una política nacional de salud mental, pero enfrenta brechas en recursos financieros y humanos para su implementación. Asimismo, plantearon la necesidad de fortalecer la investigación, los sistemas de información y la disponibilidad de estadísticas nacionales actualizadas.
Alertan sobre 651 suicidios registrados en 2024
Las organizaciones destacaron la prevención del suicidio como uno de los principales retos y señalaron que, de acuerdo con datos de la Oficina Nacional de Estadística (ONE), 651 personas murieron por suicidio en República Dominicana durante 2024, de las cuales 532 eran hombres y 119 mujeres.
“La prevención comienza mucho antes de una crisis: comienza escuchando, identificando señales de riesgo, fortaleciendo las redes de apoyo y garantizando acceso oportuno a atención profesional”, indicaron.
En ese sentido, exhortaron a las familias a prestar atención ante cambios importantes de conducta, aislamiento, desesperanza, alteraciones del estado de ánimo, consumo problemático de sustancias o expresiones relacionadas con no querer continuar viviendo, y a buscar ayuda profesional oportunamente.
Piden no vincular automáticamente salud mental con violencia
CODOPSI, ASODOPSI y ASOPSALUD también llamaron a abordar con responsabilidad la relación entre salud mental, violencia y delincuencia, y rechazaron que una persona con una afección de salud mental sea considerada automáticamente violenta o delincuente.
Las organizaciones señalaron que la violencia y la delincuencia responden a múltiples factores individuales, familiares, sociales, económicos, comunitarios y ambientales, por lo que advirtieron que vincular directamente estos fenómenos puede alimentar el estigma y alejar a las personas de los servicios de atención.
También plantearon la necesidad de reforzar la prevención desde las escuelas, trabajar con las familias, fortalecer las comunidades y garantizar intervenciones tempranas y profesionales capacitados.
Reclaman mayor inversión y acceso a servicios
Las entidades solicitaron a las autoridades aumentar la inversión en salud mental, ampliar el acceso a servicios psicológicos, mejorar los sistemas de información y respaldar la investigación científica.
Asimismo, consideraron necesaria una coordinación permanente entre las áreas de salud, educación, protección social, seguridad y desarrollo humano para responder de manera integral a los problemas relacionados con la salud mental.
“A toda la sociedad: debemos llegar al punto donde haya menos estigma y más escucha”, expresaron las organizaciones, al exhortar a que las personas que necesitan atención psicológica puedan buscarla sin miedo, vergüenza ni discriminación.
Las instituciones concluyeron su pronunciamiento reclamando más prevención, atención oportuna, acceso a servicios e investigación, así como una reducción del estigma y del silencio en torno a los problemas de salud mental.
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