Poeta, ensayista y artista visual chileno, Theodoro Elssaca tiene una trayectoria marcada por la creación literaria y artística, incluyendo poesía, caligramas y pintura. Ha recibido reconocimientos como el Premio Mihai Eminescu por su prosa en Rumanía y el Premio Poetas de Otros Mundos del Fondo Poético Internacional en España. Su obra es muy amplia, incluye títulos como ’Aprender a morir', ' Viento sin memoria’ y ’El espejo humeante–Amazona’s. Ahora presenta ‘Voces del agua’ que reúne poesía, caligramas y acuarelas.
Un proyecto que tiene mucho que ver con sus viajes, pero también con su apellido y un encuentro en el café de Flore de París con un amigo egiptólogo en los años 80 para organizar una travesía por la depresión norte del Sahara. Un momento fundador en el que descubre el vínculo innegable entre su apellido y el agua.
"Luego comencé a estudiar, especialmente los mapas hidrográficos de la Amazonía y de otras regiones del planeta. Hay una un retrato que me hace el año 84 en París, en el Pompidou, nuestro premio nacional José Balmes Catalán y que deja un testimonio de más de 40 años de mi estudio sobre el agua. Pero es increíble, porque además yo nací junto a un gran curso del agua en la casa familiar. Estaba junto a un acantilado al sur de Santiago, donde baja desde la cordillera más grande del planeta, desde los Andes. Desde esta cumbre andina, baja un torrente gigante que es el Maipo hacia el mar. Y entonces nací viendo y escuchando el agua".
Es así como nacen estas 100 navegaciones poéticas, traducidas al francés por la escritora Elodie Hardouin que reconoce un proceso complejo al traducir tantos ecos del mar. No podía, sin embargo, rechazar un proyecto que hace tanto eco a su historia familiar: "Vengo de un linaje de marineros de padre. Todos los hombres de mi familia son navegantes y mi familia es originaria de un pueblo pesquero del norte de Bretaña en el que el mar lo es absolutamente todo. Obviamente no hablan español ahí, pero. Pero sí saben el idioma del mar."
Son sus orígenes los que la ayudaron a encontrar esa melodía de "las voces del agua en francés". "Yo tuve que dialogar mucho con esos marineros de mi familia para para encontrar la palabra justa, la melodía justa, el matiz de alguna bruma, de alguna ola, la forma de cómo empieza la tormenta y compartir las aventuras de los corsarios, de los piratas, de los que pueblan los poemas de Theodoro", cuenta.
Para el ingeniero químico que fue Theodoro Elssaca, hablar de agua es también hablar de la fragilidad y de la fuerza de este elemento vital.
"El agua está siendo también arrojada como un arma en diferentes partes del mundo, en zonas de México como Michoacán, pero también en el Oriente. Por ejemplo en Palestina, donde uno de los primeros sucesos fue invadir los pozos, sellarlos con cemento o envenenarlos como un arma. El agua realmente otorga la vida y bueno, también la puede quitar", lamenta.
Obra trilingüe, 'Voces del Agua. Bitácora de 115 navegaciones poéticas’ publicado por Ediciones Iberoamericana ya va navegando por diversas latitudes, inclusive en India.
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Coordinación editorial: Florencia Valdés
Realización: Yann Bourdelas, Vanessa Loiseau
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