La tregua, anunciada por la primera dama estadounidense, Melania Trump, parecía mantenerse el martes por la mañana en los alrededores de Oleshky, una ciudad del sur de Ucrania que enfrenta escasez de suministros.
En este contexto, el presidente de Finlandia, Alexander Stubb, y el primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Støre, mantuvieron el martes una inusual conversación con Putin sobre la guerra en Ucrania.
"Para poner fin a la guerra se requieren conversaciones directas", declaró Stubb, quien calificó la conversación de "sustancial".
Los líderes nórdicos precisaron que hablaron en nombre propio y de Europa, algo que fue criticado por la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, quien lamentó que hubieran actuado "por su cuenta".
Durante la conversación telefónica, Putin criticó duramente a los países de la Unión Europea y la OTAN, al afirmar que su "política de confrontación" estaba prolongando las "hostilidades" en la guerra en Ucrania, según informó el Kremlin en un comunicado.
El líder ruso también destacó que una "paz justa y duradera" sólo sería posible si se toman "plenamente" en cuenta los intereses de Moscú, que exige principalmente la retirada de las tropas ucranianas de la región oriental de Donetsk, que reclama como propia.
Según el Kremlin, los tres mandatarios acordaron seguir manteniendo "contacto directo por teléfono". Tras hablar con el presidente ruso, los líderes nórdicos, que se encuentran entre los principales apoyos de Ucrania frente a la invasión rusa iniciada en 2022, llamaron a su homólogo ucraniano, Volodimir Zelenski, informó Kiev.
El presidente ucraniano dijo haber recibido un informe detallado de la llamada y sostuvo que sus aliados habían instado a Putin a tomar "medidas de desescalada" para poner fin a los bombardeos rusos contra las infraestructuras ucranianas.
Tregua localizada
Ucrania y Rusia confirmaron la mañana del martes que desde la 01H00 se mantenía una tregua en Oleshky, una localidad bajo control ruso en la sureña región de Jersón, donde los habitantes llevan varias semanas sin suficiente comida ni medicamentos.
En Telegram, un funcionario parlamentario ucraniano, Davyd Arakhamia, indicó que el alto el fuego, excepcional por su carácter inusual, estaba previsto hasta el 1 de noviembre a las 20:59 GMT.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó el martes que "por el momento, no se informó de ninguna violación" de la tregua.
Pavlo Drogal, portavoz de la infantería de marina ucraniana desplegada en la zona, afirmó lo mismo, señalando que seguía vigente a primera hora de la mañana.
No se ha podido verificar por fuentes independientes en el terreno el cese de las hostilidades, cuya duración y delimitación geográfica siguen sin estar claras.
El lunes, el Kremlin se declaró dispuesto a aceptar otras treguas humanitarias de este tipo, subrayando que las negociaciones previstas para noviembre entre Moscú, Kiev y Washington no implican una reducción de las operaciones militares.
Compartir esta nota
