Por Ivonne Sánchez
Fundada en 1101 por el religioso Robert d’Arbrissel, la abadía real de Fontevraud, en el Valle de la Loira, fue uno de los monasterios de la Edad Media más majestuosos y adelantados a su época, ya que desde su fundación podía acoger a hombres y mujeres, aunque la autoridad la ejercía una abadesa, proveniente de las grandes familias de la nobleza.
Hoy es un centro cultural y un complejo turístico, que cuenta además de la abadía, con un museo de arte contemporáneo, un hotel de cuatro estrellas, el Fontevraud l’Ermitage y un restaurante de una estrella Michelin.

En su etapa de mayor apogeo, la Abadía Real de Fontevraud acogió a hasta 700 personas. También va a ser la última morada de Leonor de Aquitania, quien por matrimonio llegó a ser reina consorte de Francia (1137-1152) y después reina consorte de Inglaterra (1154-1189). Ella es la madre del legendario Ricardo Corazón de León, rey de Inglaterra quien participó en la tercera cruzada.
Tumbas reales
Muchos ingleses visitan este lugar, ya que en la abadía se encuentran las tumbas de varios reyes de la Casa de Plantagenet, reyes de Inglaterra y señores de Aquitania. Cuatro yacentes se pueden admirar en la iglesia abacial, entre ellas el monarca Enrique II de Inglaterra, su esposa Leonor de Aquitania y el hijo de ambos, Ricardo Corazón de León.
Leonor, quien accedió a una vasta educación, quizo ser representada con los ojos abiertos leyendo un libro.

La abadía de Fontevraud fue uno de los monasterios más grandes en Europa y tuvo una actividad religiosa de 700 años. La abadía fue saqueada durante la revolución francesa, para luego ser una cárcel hasta 1963.
Mucho tiempo abandonado, Fontevraud fue restaurado poco a poco. En el año 2000, la Abadía Real de Fontevraud fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, como parte integrante del Valle de la Loira y de sus castillos.
Escuche aquí el reportaje completo:
Cocina románica, emblema de Fontevraud
Pero el emblema de Fontevraud es una curiosa construcción en forma cónica, de piedra muy blanca, que es en realidad una cocina románica, una estructura presente en algunas abadías ricas de la época. No fue sino hasta el 2020 que se confirmó su función real, después de una serie de estudios arqueológicos. Durante años se le prestó toda clase de posibles usos, desde sala funeraria hasta escondite para delincuentes.

Agradecemos a nuestra guía Diana Santamaría por esta visita a la Abadía Real de Fontevraud, que puede visitarse en el Valle de la Loira.
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