Italia se ha despertado hoy con un sabor amargo. La derrota ante Bosnia, dramática hasta el último minuto, pesa en el ánimo de la afición.
En palabras de Paolo Maselli, asistente de vuelo de 49 años: "¿Qué decir…? Mucha amargura".
Y de su compatriota, el tifoso Francesco Servillo, quien pide hacer "tabula rasa con todos los directivos del fútbol italiano y repensar el fútbol".
Es el epílogo de un partido que pareció encarrilarse pronto. Corría el minuto 15 de la primera parte cuando, gracias a un gol de Moise Kean, los italianos estallaban de alegría.
Entonces, Manuele, empleado romano de 47 años, sentado frente al televisor, lo celebraba así:
"Ahora el partido se pone cuesta abajo", nos decía.
Pero la emoción duró poco. La expulsión de Alessandro Bastoni cambió por completo el rumbo del encuentro. Luego llegó el gol del bosnio Tabaković y, finalmente, la tanda de penaltis.
Massimo, jubilado de 82 años y con muchos partidos a sus espaldas, lo resume así:
El "tercer apocalipsis"
"Esto tiene que ser una fuerte razón de reflexión para el fútbol italiano", afirma, al tiempo que reconoce también el mérito del juego de Bosnia.
"Los bosnios hicieron el partido que tenían que hacer y han jugado con gran determinación", según Massimo, quien aun así confía en que lleguen tiempos mejores para su equipo.
Para La Gazzetta dello Sport, este fracaso en los penaltis contra Bosnia (1‑1 tras la prórroga, 4‑1 en la tanda) es el "tercer apocalipsis" del fútbol italiano, cuya última participación en una Copa del Mundo se remonta a 2014.
“Por primera vez en nuestra historia, niños italianos llegarán a la mayoría de edad sin haber visto jamás a Italia participar en un Mundial”, señala el diario deportivo de páginas rosadas, que dedica ocho páginas “a la pesadilla que continúa en el fútbol italiano”.
El seleccionador de Italia, Gennaro Gattuso, reconoció que la eliminación de su equipo lo ha "afectado", pero agregó: "así es el fútbol".
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