"Israel y Líbano acordaron implementar un alto el fuego", que estará supeditado "al cese total de los disparos de Hezbolá y a la evacuación de todos los miembros de Hezbolá del sector al sur del Litani", dice la declaración firmada por las tres partes involucradas en las negociaciones.
"Ambas partes acordaron avanzar rápidamente en la creación de zonas piloto donde las Fuerzas Armadas libanesas ejercerán un control exclusivo sobre el territorio, con exclusión de todos los actores no estatales", según la misma fuente.
Las partes también acordaron participar en una nueva ronda de conversaciones en la semana del 22 de junio con miras a un "acuerdo global", añade la nota.
"Todos los países reafirmaron que el futuro de las relaciones entre Israel y Líbano debe ser decidido por ambos gobiernos soberanos. Rechazaron cualquier intento, por parte de un Estado o de un actor no estatal, de tomar como rehén el futuro del Líbano", en referencia implícita a Irán, señalado de apoyar al grupo proiraní Hezbolá.
Previamente, el presidente Donald Trump había insistido en "separar" las negociaciones sobre Líbano de las relativas a Irán, mientras que Teherán considera que se trata de un mismo tema.
Ataques israelíes
Horas después del anuncio del acuerdo, la prensa oficial libanesa informó de ataques israelíes en el sur del país.
La agencia de noticias estatal NNA reportó ataques israelíes con drones en carreteras de tres sitios del sur de Líbano y señaló que en al menos uno de ellos había víctimas, sin precisar si se trata de muertos o heridos.
Por su parte, el ministro israelí de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, de extrema derecha, criticó el jueves el acuerdo de Washington y lo calificó como un "grave error".
"El alto el fuego con Líbano es un grave error y es una fantasía de los asesores que arrastran al primer ministro (Benjamin Netanyahu) a tomar decisiones equivocadas", publicó Ben Gvir en X.
Agregó que el acuerdo no puede ser aplicado y que no se puede confiar en el Estado libanés.
La prensa pro Hezbolá denuncia el acuerdo
Mientras tanto, los partidarios del Hezbolá denuncian el acuerdo. La página web en francés de Al-Manar, la cadena de televisión del partido chiíta, da una idea de lo que piensa: "El poder pasa de la concesión a la capitulación total", titula un artículo dedicado a los resultados de las negociaciones, según informa nuestro corresponsal en Beirut, Paul Khalifeh.
El texto denuncia lo que califica de "imprudencia total" y tilda al Gobierno libanés de "autoridades tutelares" que han "consentido la continuación de una ocupación sin horizonte temporal y un alto el fuego no definitivo". Al-Manar acusa a los negociadores libaneses de haber "aceptado las exigencias israelo-estadounidenses de disociar el asunto libanés del iraní".
Este punto también lo destaca el diario Al-Akhbar, cercano a Hezbolá. El periódico, de gran tirada, titula que "Israel rechaza la petición del Líbano de cesar las hostilidades".
Añade que Donald Trump quiere disociar los aspectos libanés e iraní y destaca la postura del ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, quien ha asegurado que "no habrá acuerdo con Estados Unidos sin el Líbano".
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