El ejército israelí bombardeó este miércoles zonas situadas al sur de Beirut, mientras el movimiento chiita proiraní Hezbolá lanzó una treintena de cohetes contra territorio israelí, en una nueva escalada militar pese a los recientes contactos diplomáticos entre Israel y Líbano.
Israel y el Líbano acordaron el martes iniciar negociaciones directas con vistas a una paz duradera, tras "discusiones productivas" en Washington entre representantes de ambos países, según indicó la diplomacia estadounidense.
Según la Agencia Nacional de Información (ANI) libanesa, dos ataques israelíes alcanzaron este miércoles vehículos a unos 20 kilómetros al sur de la capital. Uno de los bombardeos tuvo como objetivo un coche que circulaba por la autopista que conecta Beirut con el sur del país, a la altura de Jiyeh, y el segundo se produjo en Saadiyat. La agencia precisó que estas zonas no son bastiones de Hezbolá.
Israel no había atacado Beirut desde el 8 de abril, cuando una oleada de bombardeos causó más de 350 muertos y al menos 1.200 heridos, en medio de intensas presiones diplomáticas internacionales.
Simultáneamente, las fuerzas israelíes continuaron sus ataques en varias localidades del sur del Líbano, donde el ejército mantiene una ofensiva terrestre y se registran combates con Hezbolá, de acuerdo con fuentes oficiales libanesas.
Por su parte, Hezbolá reivindicó el lanzamiento de unos 30 cohetes contra diez localidades del norte de Israel, según confirmó el ejército israelí. El grupo afirmó haber atacado posteriormente 13 localidades, entre ellas Kiryat Shemona y Metula, con salvas simultáneas.
Desde el inicio del conflicto el 2 de marzo, los ataques israelíes han provocado 2.124 muertos y más de un millón de desplazados en Líbano, según cifras oficiales.
"París no tiene nada que hacer en las negociaciones"
El embajador de Israel en Estados Unidos, Yechiel Leiter, criticó duramente a Francia por su implicación en el dossier libanés y afirmó que París “no tiene nada que hacer” en las negociaciones entre Israel y Líbano.
"Es evidente que no queremos ver a los franceses entrometerse en estas negociaciones", declaró Leiter a la prensa, en términos inusualmente duros, tras las conversaciones celebradas en Washington.
"No son necesarios y no tienen una influencia positiva, y menos aún en el Líbano", añadió.
Aunque Francia se sumó a otros 17 países para pedir que se aproveche la oportunidad de diálogo, también presionó para incluir el frente libanés en el alto el fuego negociado entre Estados Unidos e Irán, una postura rechazada por Israel.
París condenó además como "intolerables" los bombardeos israelíes del 8 de abril y se opuso a una ofensiva terrestre en Líbano. Las relaciones entre el presidente francés Emmanuel Macron y el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu siguen siendo tensas, especialmente desde el reconocimiento francés del Estado palestino.
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