El abogado Juan Francisco Solórzano Foppa, de 43 años, hablaba sin reservas en sus redes sociales sobre las pandillas Barrio 18 y Mara Salvatrucha, y contra el llamado "pacto de corruptos", una supuesta red criminal que incluye a políticos, empresarios y crimen organizado.
Foppa, como se le conocía, fue atacado por al menos cuatro personas en una cancha de fútbol que frecuentaba los fines de semana, según las autoridades, que informaron de la captura de dos sospechosos, uno de ellos un exsoldado.
En rueda de prensa, el ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda, aseguró que el exfiscal fue blanco del ataque pese a que tenía escolta debido a sus investigaciones de alto impacto, como la que ayudó a condenar al líder de la Barrio 18, Aldo Ochoa, alias "El Lobo", cuyos vínculos con políticos denunció Foppa.

Foppa había denunciado la fuga de una prisión de máxima seguridad de una veintena de miembros de la Barrio 18 hace un año, un caso que provocó una crisis en el país y el relevo de la cúpula de seguridad en el gobierno.
En una de sus últimas publicaciones, planteó la hipótesis de una "incursión de mercenarios de la CIA, apoyada por el ejército de Guatemala" sobre los enfrentamientos entre supuestos narcotraficantes que dejaron ocho muertos en septiembre en el este del país.
El abogado integró un tiempo el equipo que defendió al periodista José Rubén Zamora, que pasó casi dos años en prisión acusado de lavado de dinero, pero quien según defensores de derechos humanos y de la prensa ha sido víctima de persecución por sus denuncias contra políticos corruptos.
Condena internacional

Foppa, también exjefe de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), abordaba con frecuencia la situación de criminalidad que golpea al país y criticaba la política de seguridad gubernamental por considerarla ineficiente.
El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, repudió "enérgicamente" el asesinato. "Sus autores, materiales e intelectuales, deben pagar las consecuencias con todo el peso de la ley", escribió en su cuenta en la red social X.
Estados Unidos, a través de su embajada en Guatemala; Canadá, la delegación de la Unión Europea; organismos de las Naciones Unidas; y el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, condenaron el crimen y pidieron una investigación exhaustiva.
Grupos internacionales de derechos humanos como Amnistía Internacional y la oenegé Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA) destacaron la labor de denuncia de Foppa.
"Investigó y denunció públicamente cómo opera el crimen organizado en Guatemala", escribió en X Ana María Méndez, directora de WOLA para Centroamérica.
En el ataque armado murió otro hombre que se encontraba en el lugar y fue "víctima colateral" del crimen, según Villeda. También se encontraba cerca un hijo de Foppa pero fue protegido por los escoltas.
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