Apenas un mes después de la censura del Consejo Constitucional, el presidente francés Emmanuel Macron ha enviado a la Comisión Europea una nueva propuesta para prohibir el acceso a menores de 15 años a las redes sociales, con el objetivo de garantizar que el texto respeta el derecho europeo.
Macron ha hecho de la protección de los menores frente a estas plataformas digitales el gran caballo de batalla del final de su segundo mandato, pero en agosto un primer proyecto de ley fue rechazado, al considerarse "una injerencia desproporcionada" en la libertad de comunicación y expresión de los adolescentes.
La nueva versión no tiene como objetivo en sí prohibir el acceso a todas las redes sociales a aquellos cuya edad no alcance los 15 años, sino poner en el punto de mira a las plataformas que contengan funciones nocivas o adictivas para los más jóvenes.
Con ello, no se especificarán las redes prohibidas de manera concreta, algo que prohíbe la legislación europea, sino qué funciones son peligrosas, especialmente las consideradas como adictivas, como el desfile de vídeos cortos sin interrupción o las notificaciones constantes, incluyendo durante la noche, así como las que entrañen riesgos, como el contacto y la mensajería con cuentas desconocidas.
El texto permite además excepciones para el uso de los adolescentes entre 13 y 15 años siempre que cuenten con la autorización de sus padres o tutores responsables.
La Unión Europea desvelará su proyecto el jueves
La Comisión Europea presentará su proyecto de ley este jueves sobre la protección de los menores en línea, un día después de que su presidenta, Ursula von der Leyen, realice una serie de anuncios al respecto.
Von der Leyen lleva meses con el objetivo de instaurar una visión común en el seno de la UE en esta materia y este miércoles abordará el tema en su gran discurso de regreso a la actividad política tras el verano.
El texto que prepara la UE, la "EU Kids Act", seguirá las recomendaciones de un comité de expertos y podría proponer la obligación de las plataformas en línea de demostrar que son "seguras por diseño" para poder ser accesibles para los menores. Esto implicaría la renuncia a esas funciones juzgadas como adictivas.
Estos expertos proponen igualmente la prohibición total de acceso a las redes sociales a los menores de 13 años.
Si la UE consigue adoptar una política común en sus 27 estados miembros, se uniría así a Australia, país que el año pasado ya prohibió el acceso a los menores de 16 años a las redes para protegerlos de riesgos para su salud física y mental.
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