En Mineápolis, Minnesota, aparcado al borde de la carretera, Walt [un apodo, nota del editor], un “ICE watcher” (observador de los agentes federales de inmigración, ICE), escruta el paso de los coches. Lleva varias semanas patrullando seis horas al día, casi todos los días, al acecho de un agente del ICE, informa nuestro enviado especial a Mineápolis, Edward Maille.
“Solo miro para ver si esa gran camioneta con los cristales tintados es del ICE”, explica Walt. A veces pasan y solo piensas: “Dios mío, siguen aquí”. De repente, un vehículo pasa delante de él y no hay duda: se trata del ICE, dice. Toca la bocina para avisar a los vecinos.
El hombre de treinta años no observó ningún cambio en el número de agentes en el barrio esta semana, como ocurrió tras el asesinato de Alex Pretti, cuando se despertó y descubrió a agentes del ICE frente a su casa: “Mi mujer miró por la ventana y vio al ICE aparcado frente a nuestra casa, cerca de una parada de autobús donde recogen y dejan a los niños para ir al colegio”, cuenta Walt.
Leer tambiénLas empresas que se enriquecen gracias a la política migratoria de Trump
Walt se enfada cuando oye decir que la situación se está calmando en Mineápolis. El ligero retroceso de Donald Trump esta semana no es más que una distracción, afirma. “Si miras lo que está pasando en realidad, la situación es cada vez más explosiva y el ICE sigue muy presente aquí”, afirma Walt.
El martes 27 de enero, Ecuador denunció incluso un intento de intrusión en su consulado de Mineápolis por parte de un agente federal, otro caso de incumplimiento de las normas y de ausencia de cambios en los métodos del ICE.
Medidas contra el ICE adoptadas en estados demócratas
Desde la muerte de Alex Pretti, crece el malestar en varios estados estadounidenses que están preparando medidas contra el ICE. Desde hace unas semanas, se ha presentado una avalancha de proyectos de ley ante los parlamentos locales con el fin de limitar el ámbito de actuación de los agentes federales. Y estos estados tienen algo en común: todos son estados demócratas.
Colorado, por ejemplo, que votó por Kamala Harris en las elecciones presidenciales, quiere autorizar a sus habitantes a demandar a los agentes federales que violen sus derechos civiles, según informa nuestro corresponsal en Washington, Vincent Souriau.
Delaware, el estado de Joe Biden, por su parte, se enfrenta a las compañías aéreas que se benefician de exenciones fiscales sobre el combustible. Según un texto que se está preparando en este estado, si una aerolínea transporta a sospechosos detenidos por la agencia ICE sin una orden judicial, perderá sus ventajas fiscales sobre el querosén.
En California, se han presentado dos propuestas de ley a raíz de la muerte de Alex Pretti. La primera estipula que, en caso de muerte causada por la policía federal de inmigración, es obligatoria una investigación por parte de las autoridades locales. La segunda propuesta tiene por objeto impedir que el ICE utilice las infraestructuras públicas de California.
Al ser preguntada sobre estas iniciativas locales, la Casa Blanca considera “que los demócratas están debilitando el Estado de derecho para proteger a los delincuentes extranjeros”.
Compartir esta nota
