En las regiones de Ñuble y Biobío, a unos 500 kilómetros al sur de Santiago, bomberos y brigadistas forestales combaten por tercer día consecutivo incendios que han consumido cerca de 35.000 hectáreas y han destruido o dañado alrededor de un millar de viviendas.
"Hemos logrado controlar o acotar parte de los incendios; hay algunos que siguen muy activos y están en combate intenso”, señaló el presidente Gabriel Boric la tarde del lunes, durante un balance realizado desde la región de Ñuble. El mandatario advirtió, sin embargo, que se han registrado “nuevos focos en la región de la Araucanía, lo que implica necesariamente dividir fuerzas".
La Araucanía limita con Biobío, la zona hasta ahora más golpeada por las llamas, donde el fuego ha arrasado casi por completo localidades como Lirquén y Penco. En Lirquén, donde las llamas ya no eran visibles, los vecinos comparan la devastación con lo ocurrido tras el terremoto y tsunami de febrero de 2010, que dejó más de 500 víctimas fatales en el país.
Según explicó el delegado presidencial provincial del Biobío, Javier Fuchslocher, el origen de uno de los incendios más destructivos no estuvo en Laja, sino en la comuna de Los Ángeles. "El foco se inició durante la madrugada del domingo en el sector de Millantú, en un contexto meteorológico extremadamente complejo", señaló. El delegado detalló que la combinación de altas temperaturas, abundante material combustible y la presencia de un viento puelche —un viento seco y cálido proveniente desde Argentina—, intensificado por una vaguada costera, generó las condiciones para una rápida propagación del fuego. "Una pavesa cruzó el límite comunal hacia Laja y desde ahí el incendio avanzó de sur a norte, abriéndose como un cono", explicó.
"Combatimos los incendios con recursos limitados"
La situación en Laja sigue siendo especialmente preocupante. "Estamos hablando de temperaturas cercanas a los 38 grados y de un incendio que se combate desde el domingo con recursos limitados, porque muchos están destinados a otras emergencias mayores en la región", indicó Fuchslocher. De acuerdo con el último balance, el incendio ha afectado unas 3.600 hectáreas y ha dejado al menos siete viviendas completamente destruidas. "Estamos desplegando todos los esfuerzos junto a Bomberos, brigadas de CONAF y brigadas privadas para contener el avance del fuego", agregó, precisando que se han solicitado refuerzos a nivel nacional e incluso brigadas desde el extranjero.
El delegado advirtió además sobre la velocidad con que avanzan las llamas. "Pasamos en pocas horas de una situación relativamente controlada a un foco mucho más abierto en la cabeza del incendio, en el sector norte, colindante con la comuna de Yumbel", señaló. Actualmente, más de diez aeronaves, brigadas terrestres, equipos mecanizados y personal de la Policía de Investigaciones, Carabineros y el Ejército se encuentran desplegados en la zona. También se han realizado evacuaciones preventivas en sectores rurales mientras se monitorea minuto a minuto la evolución del incendio, en medio de un escenario de calor extremo.
En paralelo, en la Patagonia argentina, incendios forestales han quemado más de 15.000 hectáreas, en un contexto regional marcado por temperaturas elevadas y sequía prolongada.
El aumento de las temperaturas y las condiciones de megasequía que afectan desde hace más de una década al centro y sur de Chile "han facilitado la propagación del fuego", según el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia. No obstante, las condiciones meteorológicas entregaron un respiro momentáneo. "Tuvimos una noche mejor por condiciones meteorológicas, lo que significó que no fuera necesario enviar alertas de evacuación", señaló este martes el ministro del Interior, Álvaro Elizalde.
El secretario de Estado advirtió, sin embargo, que para la jornada se proyectan "ciertas complejidades" conforme cambien las condiciones climáticas. Aunque este martes amaneció nublado y con una leve llovizna en Concepción, en la región del Biobío, el pronóstico indica que las temperaturas volverán a subir en los próximos días, especialmente en la Araucanía, donde se esperan máximas de hasta 31 grados Celsius.
Las autoridades confirmaron además la detención de una persona en la comuna de Penco, que habría intentado iniciar un nuevo foco de incendio, en momentos en que la emergencia mantiene a amplias zonas del sur del país bajo estado de alerta.
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