En Reino Unido, tras la derrota electoral de su partido el 7 de mayo, el primer ministro laborista, Keir Starmer, está en el punto de mira. Wes Streeting, ministro de Sanidad, y Andy Burnham, alcalde de Mánchester, ya han lanzado su campaña para sucederle. Wes Streeting ha anunciado que, si llegara a ser primer ministro, defendería el regreso a la Unión Europea, informa nuestra corresponsal en Londres, Emeline Vin.
Divisiones todavía profundas
Diez años después del Brexit, se contempla un regreso a largo plazo, no en los próximos dos o tres años, pero sí en el futuro. En Reino Unido, el Brexit es un auténtico tabú. La campaña fue muy divisiva y nadie quiere revivir esos meses de tensión, con los largos años de negociación y el ambiente tóxico que se generó con los socios europeos.
Desde la declaración de Wes Streeting, el Brexit ha vuelto a ocupar el centro del debate. Su rival, Andy Burnham, se ha visto obligado a dar su opinión al respecto, y para él es algo impensable. “De ninguna manera reabriremos los viejos debates de 2016”, dijo. Prefiere centrarse en los retos actuales. Pero es que, desde el 16 de mayo, nadie ha mencionado las cuestiones de autoridad, de programa –cómo mejorar la economía, cómo reconstruir la confianza de los votantes en un Partido Laborista fracturado y que lucha por demostrar su valía.
¿Es posible el regreso del Reino Unido a la UE? En teoría, sí, pero llevaría años de renegociaciones, primero entre la propia población británica y luego con las instituciones europeas. En total, se necesitaron tres años para salir de la UE.
Hoy en día, las divisiones siguen siendo profundas, sobre todo porque a los británicos les cuesta apreciar las ventajas que prometió el bando pro-Brexit hace 10 años. Según el instituto de sondeos YouGov, seis de cada 10 personas preferirían reforzar los lazos con la Unión Europea, en lugar de volver a integrarse en el bloque. Por ejemplo, flexibilizando las normas aduaneras o acogiendo a más estudiantes europeos. De hecho, eso es lo que promete hacer Keir Starmer, que rechaza cualquier revisión del resultado del referéndum de 2016.
La cuestión de una revisión del Brexit vista desde Europa
Según los europeos, las declaraciones del ministro británico de Sanidad, Wes Streeting, deben acogerse con cautela, ya que forman parte de una pugna entre los candidatos a la sucesión de Starmer, señala nuestro corresponsal en Bruselas, Pierre Benazet. No obstante, la UE sigue considerando extraoficialmente el Brexit como una tragedia, aunque, oficialmente, intente minimizar lo que está en juego.
Así lo explica Paula Pinho, portavoz de la Comisión Europea: “En cuanto a cualquier perspectiva de reintegración en la UE, hemos creado un foro en el que debatimos los medios para acercarnos en una serie de ámbitos. En lugar de dedicarnos a especular, abordamos la cuestión de manera muy concreta y precisa, basándonos en debates sectoriales”.
Y para muchos en Bruselas, para avanzar de verdad en este acercamiento a la UE, el Reino Unido tendrá que abandonar sus actuales líneas rojas —por ejemplo, en materia de relaciones económicas y comerciales o de normas agrícolas. Algunos incluso desean que Londres intente reintegrarse en el mercado único europeo, pero, por el momento, las posiciones apenas han cambiado. Hasta tal punto que la próxima cumbre entre UE y Reino Unido se pospone sin cesar. Ahora se prevé organizarla este verano, cuando la última edición ya tuvo lugar hace exactamente un año.
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