Aunque las negociaciones de paz parecen estancadas, Pakistán, que actúa como mediador, prosigue sus esfuerzos. El ministro del Interior paquistaní, Mohsen Naqvi, realizó una nueva visita a Teherán, donde entregó una "carta especial" al jefe de la diplomacia iraní, según la televisión estatal.
La misiva, dirigida al líder supremo, Mojtaba Jamenei, contiene "un mensaje muy importante", subrayó Naqvi sin revelar su contenido. Irán y Estados Unidos han guardado silencio en los últimos días sobre las conversaciones, lejos de las declaraciones positivas de finales de mayo sobre un protocolo de acuerdo en fase de finalización.
En 100 días, la guerra -desatada el 28 de febrero por los ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán- ha golpeado a varios países de Oriente Medio y ha tambaleado la economía mundial. Mientras el presidente Donald Trump, busca una salida a este conflicto impopular en Estados Unidos, la república Islámica presume de haber infligido a su rival un "duro revés", a pesar de la muerte de varios de sus dirigentes y de miles de civiles en los bombardeos.
Desde el alto el fuego del 8 de abril, las hostilidades habían cesado casi por completo. Sin embargo, han resurgido recientemente, especialmente en torno al estrecho de Ormuz, una ruta marítima estratégica para los hidrocarburos controlada por Teherán.
"Tengo la sensación de que esta situación va a prolongarse durante un tiempo: una especie de estado suspendido, en el que unos lanzan misiles, otros envían drones, y dudo que todo esto derive en una estabilidad real", declaró a la AFP Farhad, un chef de 35 años en Teherán.
La vida se ha vuelto "cada vez más difícil, incluso antes de esta guerra", añade. "Cosas que hace solo unos meses habríamos podrido plantearnos comprar son ahora sueños o cuentos de hadas".
– Hostilidades en Líbano –
El Ejército estadounidense anunció de madrugada haber derribado dos drones iraníes que amenazaban el tráfico marítimo internacional en el estrecho. "Las fuerzas estadounidenses siguen en alerta y listas para seguir defendiéndose de la agresión iraní", declaró el Mando Central de Estados Unidos en Oriente Medio (Centcom).
Ya el viernes por la noche, el Centcom había derribado cuatro drones iraníes lanzados hacia el estrecho y luego atacó emplazamientos de radares de vigilancia costera iraníes. En represalia, Irán lanzó una andanada de misiles contra instalaciones militares en Kuwait y Baréin, aliados de Estados Unidos, que denunció una "peligrosa escalada".
Paralelamente, las hostilidades continúan en el otro frente del conflicto, Líbano, desde donde se lanzaron este domingo proyectiles contra Israel, a pesar de un alto el fuego teóricamente vigente. El conflicto estalló el 2 de marzo, cuando el movimiento libanés proiraní Hezbolá atacó a Israel para vengar la muerte del anterior líder iraní, Alí Jamenei.
Este domingo la oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, anunció que el Ejército atacó centros de mando del grupo chiita en los suburbios del sur de Beirut "en respuesta a los disparos de Hezbolá contra territorio israelí".
Desde marzo, los ataques contra Líbano han dejado más de 3.560 muertos desde el inicio de la guerra, según el último balance de las autoridades. Del lado israelí, murieron 29 soldados y un contratista civil en el Líbano, según el ejército.
Irán exige que cualquier acuerdo con Estados Unidos incluya el fin de las hostilidades en territorio libanés entre Israel y el grupo proiraní, mientras que Washington preferiría tratar ambos temas por separado. Las posturas de Teherán y Washington siguen muy alejadas en cuestiones como el conflicto en Líbano, los activos iraníes congelados en el extranjero, la energía nuclear y el control del estrecho de Ormuz.
Además Irán, que participa en el Mundial organizado conjuntamente por Estados Unidos, México y Canadá, denuncia un "trato discriminatorio" contra su delegación, ya que varios miembros del cuerpo técnico no han obtenido el visado para entrar en territorio estadounidense.
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