Burnham, actualmente alcalde del Gran Mánchester, espera ganar esta elección, que tendrá lugar el 18 de junio, frente al candidato del partido antiinmigración Reform UK, Robert Kenyon, plomero de profesión, para regresar al Parlamento.
Convertirse en diputado en Westminster le permitiría intentar suceder a Starmer al frente del Partido Laborista y como primer ministro.
Sin embargo, Burnham no quiso decir este viernes si, en caso de victoria, tiene intención de lanzarse a la carrera por la sucesión de Starmer.
El primer ministro, que llegó al poder en julio de 2024, es criticado dentro de su partido desde hace meses, y los malos resultados del laborismo en las elecciones locales y regionales del 7 de mayo han agravado las cosas.
Burnham prometió este viernes "un cambio" durante un discurso pronunciado en la circunscripción de Makerfield, situada cerca de Mánchester.
"La política en este país, la política británica, está cansada. Necesita un nuevo guion", declaró el candidato.
"Sé que mi propio partido debe cambiar. Debemos hacerlo mejor de lo que hemos hecho hasta ahora", añadió, en una crítica indirecta a Starmer.
Según las encuestas, Burnham es la figura política más popular de Reino Unido, pero su elección está lejos de estar asegurada.
Josh Simons, el diputado laborista de la circunscripción que decidió dimitir para permitir que Burnham se presentara, fue elegido en las legislativas de 2024 con alrededor del 45% de los votos frente a casi el 32% del candidato de Reform UK, que ya era Robert Kenyon.
Pero en las elecciones locales de principios de mayo, Reform UK ganó las votaciones de la circunscripción.
En caso de victoria, Burnham y los demás aspirantes a suceder a Starmer, entre ellos su exministro de Salud, Wes Streeting, deberán obtener el apoyo del 20% de los diputados del partido.
Los laboristas tienen 403 diputados en el Parlamento, de los 650 de la Cámara de los Comunes, por lo que los candidatos necesitan el apoyo de 81 para competir con Starmer.
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