Los economistas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) prevén ahora un crecimiento del 3,9% en el volumen del comercio mundial de mercancías en 2026, contra el 1,9% anticipado en marzo, en una evolución positiva frente a las pasadas previsiones.
Los pronósticos para 2027 son aún mejores y se espera un crecimiento del 4,1%, muy por encima del 2,6% pronosticado en marzo.
En cuanto al PIB mundial, se espera que aumente un 2,6% este año y un 2,9% el próximo. "Estas cifras muestran la resiliencia del comercio", destacó la directora general de la OMC, Ngozi Okonjo Iweala, citada en un comunicado.
"Cuando se producen perturbaciones, una economía mundial integrada y un sistema comercial basado en reglas ofrecen a las economías la flexibilidad necesaria para continuar abasteciendo productos esenciales a las empresas y los hogares", añadió.
Según la OMC, las cadenas de suministro supieron adaptarse a las perturbaciones provocadas por el conflicto en Oriente Medio en los mercados de la energía, de los fertilizantes y del transporte.
El comercio de mercancías creció un 3,5% en el primer semestre de 2026, superando las expectativas de la OMC.
La organización subraya que las exportaciones mundiales de petróleo crudo solo disminuyeron un 6% aproximadamente y las de gas natural licuado (GNL) un 1%; mientras que el tráfico de contenedores incluso ha aumentado un 3,9% en los siete primeros meses de 2026.
Carlos Rodríguez Castelán, Economista jefe en funciones para América Latina y el Caribe del Banco Mundial, dijo en entrevista a RFI, que para 2026 la proyección de crecimiento en esta región es del 2,2% que está en línea con el crecimiento del año pasado de 2,4%, sin embargo subraya que “se da en un contexto de turbulencia global, tienes la situación de los precios energéticos que a un grupo de países en América latina y el Caribe que son importadores de energía les ha afectado en temas de pronóstico de crecimiento, también el fenómeno climático del niño, que afecta a la región por varios canales como el hidroeléctrico. El 50% de la matriz energética en la región depende de ello, pero con la sequía, afecta directamente el sector energético y con el niño también”, indicó.
Rodríguez también aseguró que otras regiones como el corredor seco en América Central, así como en algunos países andinos, “puede afectar la producción agrícola y también tener algunos efectos sobre seguridad alimentaria. Por eso le llamamos estable, porque con respecto al año pasado está en línea y a pesar de estos vientos en contra, observamos que la economía es resiliente”, señaló.
Crecimiento de la mano de la IA
Por otra parte, “la fuerte demanda relacionada con las inversiones en la IA ha compensado con creces los efectos negativos del conflicto en Oriente Medio", señaló además la OMC.
Las transacciones de semiconductores, de servidores y de otros bienes indispensables para la inteligencia artificial repuntaron un 67% interanual en el primer semestre de 2026, y representaron un 47% del crecimiento del comercio mundial de mercancías, lo que aceleró un crecimiento que ya había sido sostenido en 2024 y 2025, según la OMC.
Los gastos mundiales dedicados a las infraestructuras de la IA deberían aumentar al menos un 30% en 2026 y las previsiones apuntan que los gastos de inversión en este sector seguirán progresando entre un 10 y un 20% adicionales en 2027, indicó la organización.
En cambio, las previsiones para el comercio de servicios se revisaron a la baja, aunque se mantendrán en positivo: un crecimiento del 3,3% en 2026 (contra el 4,8% anticipado en marzo) y un 6,4% en 2027 (en comparación con el 5,1% que se preveía).
Ese sector registró un crecimiento interanual del 14% en el primer trimestre de 2026, y del 10% en el segundo, afectado por los efectos de la guerra en Oriente Medio en los transportes y los viajes.
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