Cuando un mango dominicano llega a un supermercado en Europa o Estados Unidos, viaja dentro de una caja. Esa caja, en muchos casos, se fabricó en Villas Agrícolas, en una planta que opera desde 1997 y que pocos dominicanos conocen por nombre: Smurfit Westrock. La multinacional de origen irlandés, con presencia en 40 países y más de 100,000 empleados en el mundo, es uno de los eslabones silenciosos de la cadena exportadora dominicana, y este año ese eslabón cobra más relevancia que nunca.
Las exportaciones dominicanas crecieron 48% en los primeros cuatro meses de 2026, superando los US$2,308 millones en divisas entre enero y abril, según la Asociación Dominicana de Exportadores (Adoexpo). El sector agrícola es uno de los motores: solo el mango apunta a 10 millones de cajas exportadas en 2026, una meta histórica que el ministro de Agricultura, Francisco Oliverio Espaillat, anunció en Expo Mango 2026. Detrás de cada una de esas cajas hay diseño, ingeniería, logística y, en buena medida, cartón fabricado en el país.
Una inversión de US$140 millones que pocos notan
Smurfit Westrock llegó a República Dominicana en 1997. En casi tres décadas, ha invertido cerca de US$140 millones en la expansión y modernización de sus operaciones locales, según informó Carlos A. Marchena, ejecutivo de la compañía, durante una visita de prensa a sus instalaciones en Villas Agrícolas.
Hoy la empresa opera tres plantas —Villas Agrícolas, Haina y Santiago de los Caballeros— y emplea a 478 colaboradores directos. Su catálogo de producción incluye cajas corrugadas, sacos de papel, plegadizos para medicamentos y materiales reciclados. Parte de esa producción es la que permite que mangos, bananos, plátanos y vegetales dominicanos lleguen en condiciones óptimas a los mercados internacionales.
Una planta de sacos que compite en la región
Uno de los activos más destacados de la operación local es su planta de sacos de papel, que la empresa describe como una de las más avanzadas de la región. Con capacidad para fabricar hasta 340 piezas por minuto, opera bajo protocolos de seguridad industrial y sostenibilidad que, según sus ejecutivos, la posicionan por encima del promedio regional.
El dato no es menor en un contexto donde la competitividad logística y el cumplimiento de estándares fitosanitarios internacionales son determinantes para acceder a mercados exigentes. El mango dominicano, por ejemplo, enfrenta restricciones de acceso a mercados por estándares que todavía limitan su potencial exportador.
El argumento ambiental: cartón frente a plástico
Más allá de la capacidad productiva, los ejecutivos de Smurfit Westrock pusieron énfasis en el componente ambiental de su modelo de negocio. El papel y el cartón, argumentaron, ofrecen amplias posibilidades de reciclaje y compostaje, lo que los convierte en una alternativa con menor impacto ambiental frente a otros materiales de empaque.
Economía circular en Villas Agrícolas
La planta incorpora materiales reciclados en su proceso productivo y cuenta con áreas de diseño y desarrollo de empaques personalizados donde se analizan factores de resistencia, conservación y logística para cada producto. Es, en esencia, un laboratorio de ingeniería aplicada al servicio de la cadena exportadora.
"Cada caja cuenta una historia de diseño y logística realizada con conocimiento, talento y compromiso", expresó Marchena durante el recorrido.
"Cada caja cuenta una historia de diseño y logística realizada con conocimiento, talento y compromiso." — Carlos A. Marchena, ejecutivo de Smurfit Westrock República Dominicana
La apuesta por la sostenibilidad no es solo discurso corporativo: a nivel global, Smurfit Westrock se posiciona como líder en embalajes sostenibles, con más de 500 plantas de conversión y 59 fábricas de papel que operan bajo estándares de economía circular.
El componente social: Abriendo Camino en Villas Agrícolas
Además de sus operaciones productivas, la empresa desarrolla iniciativas sociales a través de la fundación Abriendo Camino, que apoya programas educativos y tecnológicos para jóvenes de la comunidad de Villas Agrícolas. Es el tipo de inversión social que las empresas multinacionales suelen incluir en sus reportes de responsabilidad corporativa, pero que en este caso tiene un anclaje territorial concreto en una de las zonas más densamente pobladas del Gran Santo Domingo.
El boom exportador que necesita infraestructura de empaque
El crecimiento exportador dominicano de 2026 no es un accidente. Es el resultado de años de diversificación productiva y apertura de mercados. Pero ese crecimiento tiene un requerimiento logístico que pocas veces se discute en los foros de política económica: la cadena de valor del empaque.
Sin cajas que cumplan estándares internacionales de resistencia, trazabilidad y sostenibilidad, los productos agrícolas dominicanos no llegan a los mercados más exigentes. En ese sentido, la industria del cartón y los empaques no es un sector periférico: es infraestructura exportadora.
La pregunta que el sector debería hacerse es si la capacidad instalada local —con Smurfit Westrock como principal actor— es suficiente para acompañar el ritmo de crecimiento que el país se ha propuesto. El comunicado de la empresa no lo responde. Tampoco lo hace el Gobierno. Es una conversación pendiente.
| Indicador | Dato |
|---|---|
| Años de operación en RD | 29 (desde 1997) |
| Inversión acumulada | US$140 millones |
| Empleados directos | 478 |
| Plantas en el país | 3 (Villas Agrícolas, Haina, Santiago) |
| Capacidad planta de sacos | 340 piezas por minuto |
| Exportaciones RD (ene-abr 2026) | US$2,308 millones (+48%) |
| Meta exportación mango 2026 | 10 millones de cajas |



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