La Casa Blanca y el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, rechazaron el reportaje publicado por The New York Times según el cual el Gobierno de Donald Trump busca la salida del poder del presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, sin exigir un cambio de régimen, como parte de sus negociaciones con La Habana.
"La razón por la que tantos medios de comunicación estadounidenses siguen publicando noticias falsas como esta es porque continúan basándose en charlatanes y mentirosos que afirman estar bien informados", declaró Rubio en redes sociales sobre el reportaje.
El New York Times respondió al jefe de la diplomacia estadounidense con un comunicado en el que defendió la veracidad de la información y recordó que está basada en "conversaciones con cuatro personas familiarizadas con las conversaciones de Estados Unidos con Cuba".
"Nuestros periodistas se comunicaron con su Departamento de Estado para solicitar comentarios mucho antes de la publicación y no recibieron ninguna discrepancia con la información que estábamos sacando a la luz. Ni usted ni nadie más ha presentado una objeción factual al reportaje. Nuestro reportaje es real y preciso", declaró Charlie Stadtlander, portavoz del rotativo.
Tras ese comunicado, el director de Comunicaciones de la Casa Blanca, Steven Cheung, acusó al diario de utilizar "fuentes desinformadas" para su reportaje.
"Los únicos que conocen la situación en Cuba son el presidente Trump y Marco Rubio. Sus periodistas, unos vagos, se basaron en fuentes desinformadas que no saben nada de lo que está pasando", replicó.
Según el reportaje, publicado el pasado 16 de marzo, el Gobierno de Trump ha transmitido a La Habana que para avanzar hacia un acuerdo debe sustituir a Díaz-Canel, aunque no exige la caída del régimen comunista ni de la familia Castro.
La Administración estadounidense considera al presidente cubano un dirigente intransigente, responsable de la crisis económica de la isla y plantea su salida como un gesto simbólico que otorgaría a Trump una victoria política sin recurrir a un ataque militar, explicaron las fuentes al diario.
Costa Rica cierra embajada y pide "limpiar el hemisferio de comunistas"
El presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves, afirmó este miércoles que "hay que limpiar el hemisferio de comunistas", tras anunciar el cierre de la Embajada de su país en Cuba y expresó que "no reconoce la legitimidad de un régimen que oprime y tortura" a su población.
El mandatario expresó en la conferencia de prensa semanal que se debe "reconocer que el modelo comunista fracasó", tanto en Cuba, como en todos los lugares donde lo han instaurado y que solamente la "libertad del ser humano puede llevar al progreso".
"Hay que limpiar el hemisferio de comunistas, así de fácil. Cada pueblo debe hacerlo ellos mismos, pero nosotros no le vamos a dar legitimidad al régimen que oprime y tortura a casi 10 millones de cubanos hoy. Que Dios bendiga a los cubanos y ojalá tengan la libertad, prosperidad y maneras de ganarse la vida pronto", dijo Chaves.
El mandatario indicó que la decisión de cierre fue tomada junto con la presidenta electa, Laura Fernández, quien asumirá funciones el próximo 8 de mayo, por lo cual, "se va a mantener la línea" cuando ingrese el nuevo Gobierno.
El canciller costarricense, Arnoldo André Tinoco, anunció este miércoles el cierre de la Embajada de Costa Rica en La Habana y solicitó al Gobierno de Cuba proceder de manera recíproca, retirando su personal diplomático acreditado en el país y manteniendo únicamente su representación consular.
"No vamos a tener consulado allá, los vamos a atender desde Panamá. Suficiente es suficiente, desde 1959 el régimen se ha parasitado de otros países para medio darle a su gente", dijo Chaves, quien añadió que Cuba se "pegó" a Venezuela por su petróleo.
Según el gobierno costarricense, la medida responde a la "profunda preocupación del país por el deterioro sostenido de la situación de los derechos humanos en la isla, así como por el incremento de actos de represión contra ciudadanos, activistas y opositores".
Cuba rechaza que Costa Rica cierre su embajada en La Habana "bajo presión" de EEUU
"Bajo presión de Estados Unidos, Costa Rica limita sus relaciones con Cuba al ámbito consular", lamentó en una declaración el Ministerio de Relaciones Exteriores (Minrex) de la isla, destacando que fue una "decisión unilateral" y "sin ofrecer argumento alguno".
Además, criticó que "sin ningún tipo de justificación e invocando una presunta e infundada reciprocidad", Costa Rica solicitara a Cuba retirar "al personal diplomático de su embajada en San José, señalando que ello no incluye al personal consular y administrativo, que podrá permanecer ejerciendo sus funciones".
"Se trata de una decisión arbitraria, evidentemente adoptada bajo presión y sin tener en consideración los intereses nacionales y de ese pueblo hermano", señaló la declaración.
A juicio del Minrex, Costa Rica "exhibe un historial de subordinación a la política de los Estados Unidos contra Cuba" y, con este último paso "se suma una vez más a la ofensiva" de Washington "en sus renovados intentos por aislar" a Cuba del resto del continente.
"Al igual que hace 60 años, fracasará en el empeño. Nada podrá distanciar a los pueblos de Cuba y Costa Rica, unidos por lazos indisolubles de una historia común, abonada por grandes próceres de la independencia cubana como Martí y Maceo", concluyó la Cancillería.
La embajada de Costa Rica en La Habana no cuenta con personal diplomático desde el 5 de febrero pasado. Según el Gobierno costarricense, el cierre formal constituye una "señal firme de preocupación y una invitación a que se produzcan cambios significativos" en Cuba.
Éste es la segunda ruptura diplomática de países latinoamericanos con Cuba en apenas dos semanas, después de que el pasado 4 de marzo el Gobierno de Ecuador solicitase la salida en 48 horas de todo el personal diplomático, consular y administrativo de La Habana en Quito.
El Ejecutivo del presidente Daniel Noboa dispuso además el retorno del embajador ecuatoriano en La Habana, José María Borja.
El Gobierno cubano rechazó también la expulsión de sus diplomáticos en Ecuador y la vinculó asimismo a las fuertes presiones de Washington.
En octubre de 2025, en la tradicional votación en la ONU contra las sanciones de EE.UU. a Cuba destacó la decisión de Ecuador y Costa Rica de abstenerse, cuando previamente el consenso latinoamericano había sido de respaldo a la isla.
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