El 16 de febrero de 2011 la prensa dominicana, la concepción y la gestión de la información participan de un cambio profundo, inimaginable. Ese día emerge un periódico que asume como una de sus opciones fundamentales el fortalecimiento de la educación crítica de los ciudadanos del país y, de forma particular, de cada uno de sus lectores. Nace en un contexto caracterizado por medios modestos; y tensiones sociales y políticas. Asimismo, irrumpe en un período en el que la explosión informativa mundial y el carácter de la información se orientan, cada vez más, al alimento y sostén de la Sociedad del espectáculo, como analiza en la obra con el citado título, el Premio Nobel de literatura Mario Vargas Llosa. Este diminuto y potente periódico digital es acento.com.do.
Las razones que fundamentan el compromiso de su trayectoria con la constitución de sujetos informados y libres son múltiples. Desbrozamos, a continuación, algunas de esas razones, para que la sociedad tome conciencia de la importancia que tiene la opción que presenta y valora este artículo. Históricamente, el pueblo dominicano ha tenido como base, en su quehacer educativo, los episodios y los problemas generados por las dictaduras y los gobiernos con tintes democráticos cuyas prácticas han sido réplicas de sistemas que han convertido al pueblo dominicano en un objeto de sus intereses. Acento se esfuerza por una política informativa que forma la conciencia, que moviliza el pensamiento y que activa la voluntad de las personas para ser y actuar en libertad y con libertad.
La inteligencia informativa del periódico Acento hace que el lector agudice la curiosidad, se pregunte, indague y trate de construir su propia posición ante los hechos y problemas locales, regionales y del mundo. Este periódico no es perfecto, como toda construcción humana. Tiene límites, pero resulta difícil negar que la información se gestiona desde parámetros marcados por la ética, la profesionalidad y las pedagogías críticas. Estas pedagogías humanizan y comprometen con la constitución de sujetos. La información ha de robustecer la capacidad de las personas para tomar decisiones pensadas, libres y para mejorar la colectividad. Por ello, Acento se aleja de las noticias falsas, de la multiplicación de las banalidades políticas y sociales. Son quince años de vida intensa sin desgaste.
Avanzar en edad sin mercantilizarse ni venderse a la diversidad de partidos y gobiernos locales es una proeza que ha de ser reconocida y valorada de forma abierta. Mantener una trayectoria comprometida con la constitución de sujetos informados y libres evidencia un contrato social y político con el desarrollo de la sociedad dominicana. Este contrato es imprescindible para que la información no se convierta en un instrumento de perversión económica, política y educativa. Este aniversario se celebra no solo en el círculo de la comunidad de Acento. Se celebra en el país, por sus aportes al desarrollo de una información seria, pensada y educadora de los ciudadanos y ciudadanas. Su fuerte no es el renglón económico. Su vigorosidad se observa, se siente y se vive en la lucidez de sus ideas, en la transparencia de sus informaciones y en el horizonte de sus intereses: la mejora continua de la formación ciudadana y del desarrollo del país.
Muchas felicidades Acento. Muchas felicidades por el estilo ágil, amigable y plural. Que cumplas muchos más para que la prensa escrita y la prensa digital de la República Dominicana cuenten en todo momento con un periódico como este, que establece ruptura con la manipulación y con los riesgos que erosionan la libertad y la educación de las personas y de la sociedad. Que esta felicitación le sirva para el robustecimiento de sus valores, para que redescubran talentos dormidos y para establecer las mejoras necesarias. Una vez más, felicidades.
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