En la economía moderna existen muchos tipos de precios. Por ejemplo, precios de los bienes y de los servicios, precios de las divisas, precio del trabajo, precio de las acciones, precio de los bonos, precio de un derivado financiero,  precio de los terrenos, precio de los inmuebles y entre otros tantos, tenemos la tasa de interés, variable transversal y que está presente en la vida ordinaria y extraordinaria de los seres humanos. Donde quieras que estemos, nos transportemos, o vivamos, ella está con nosotros, expresándose en distintas formas e impactando en nuestra vida humana.

Siguiendo a Mishkin, la tasa de interés se define como el costo asociado con el préstamo de dinero durante un periodo específico. Para quienes solicitan el préstamo, este interés representa un gasto financiero; para los prestamistas, se considera un ingreso relacionado con su inversión, que conlleva ciertos riesgos.

La tasa de interés, en general se expresa en porciento y tiene impacto en la producción, el empleo, el consumo y la distribución del ingreso. Su comprensión requiere de una visión más amplia que preguntarse cuánto cuesta un préstamo o cuánto me pagan por un depósito. En realidad, existen otros elementos que son vitales, que se traducen en preguntas que necesitan respuestas, tales como: a. por qué hay diferentes tasas; cómo se determinan; quién las decide; qué efectos tienen en las posibilidades de desarrollo de una sociedad.

Las tasas pueden variar según aspectos como la duración del préstamo, la divisa utilizada y el nivel de riesgo de liquidez involucrado en cada transacción. En realidad, existen diversos tipos de tasas (incluyendo tasas de política monetaria, tasas de depósito, comerciales, hipotecarias y personales), cada una influenciada por distintos factores (como el plazo, la moneda y el riesgo de liquidez). Por lo tanto, es posible que la tasa anunciada por el banco central no coincida con aquella que una familia debe abonar para financiar su vivienda.

Entre ambas hay costos de captación de fondos, características del contrato, situación del prestatario y decisiones comerciales de las instituciones financieras. Así, un cambio en la tasa de referencia puede transmitirse de manera gradual y desigual al resto de la economía.

La importancia del interés ha sido debatida entre las principales escuelas de pensamiento económico. La tradición clásica lo vinculó a la acumulación de capital y condiciones de rentabilidad; la teoría neoclásica mostró decisiones entre consumo presente y futuro, así como posibilidades de inversión; Marx vio el interés como parte de la ganancia distribuida entre el propietario del capital monetario y quien lo utiliza en la actividad económica. Keynes dio una visión decisiva del interés porque lo explicó en términos de preferencia por la liquidez y condiciones monetarias.

En un mundo incierto, el dinero puede proporcionar seguridad y poder de decisión — así que desde esa perspectiva, el interés trata sobre cuán dispuesto se está a desprenderse de la liquidez. Los post-keynesianos continuaron analizando más profundamente el crédito bancario, la incertidumbre y las instituciones financieras. La Nueva Economía Keynesiana luego desarrolló modelos que muestran cómo la tasa de política monetaria interactúa con las expectativas de inflación y la actividad económica. Estas diferencias muestran que detrás de un porcentaje aparentemente simple hay diferentes explicaciones sobre cómo funciona la economía.

La primera distinción es la que separa la tasa nominal de la tasa real. La primera muestra qué rendimiento o costo se expresa en dinero; la segunda cuánto cambia el poder adquisitivo (si los ahorros generan un rendimiento nominal del 8% anual y los precios aumentan un 5%, su rendimiento real será cercano al 3%). Este ejemplo demuestra que recibir más dinero no significa aumentar el poder adquisitivo en la misma proporción.

Para las empresas, la tasa de interés afecta la viabilidad de sus proyectos: un financiamiento más caro puede retrasar la adquisición de maquinaria, la expansión de instalaciones o la contratación de trabajadores. Pero una tasa más baja tampoco garantiza nuevas inversiones: el empresario necesita expectativas de ventas, infraestructura y confianza en que podrá recuperar los recursos invertidos.

Las familias toman decisiones similares. Si el costo del crédito sube, las familias pueden reducir las compras financiadas o dedicar más de sus ingresos al pago de deudas (si contrataron tasas variables). Los ahorradores pueden obtener mejores rendimientos, pero cuánto dependerá de la inflación y la condición de los depósitos.

El Estado también se ve afectado. Un mayor costo de nuevas emisiones y refinanciamiento de deuda aumenta los gastos por intereses y reduce el espacio para otras prioridades en términos presupuestarios. Cuánto se siente este efecto depende de los vencimientos, monedas y condiciones acordadas (vencimiento).

En la República Dominicana también debe tener en cuenta las tasas internacionales; las expectativas de tipo de cambio; la estructura bancaria; el acceso desigual al financiamiento. La experiencia de una gran empresa no es necesariamente la misma que la de un pequeño productor o familia. Por lo tanto, el debate no debería ser solo sobre tasas altas o bajas en términos generales; debemos preguntar qué condiciones financieras promueven la estabilidad de precios, la inversión productiva, el empleo y el endeudamiento sostenible.

La tasa de interés vincula decisiones presentes con compromisos futuros; conocerla nos permite evaluar mejor las políticas públicas y decisiones privadas, pero también que el acceso al financiamiento determina quién puede producir, emprender y construir riqueza. Detrás de cada tasa hay una decisión económica; detrás del sistema de tasas, una parte importante de las posibilidades de desarrollo del país, estos temas, así como otros, han sido abordado por los economías y sus distintas escuelas.

Ramón Nicolás Jiménez Díaz

Economista y profesor

Ramón Nicolás Jiménez Díaz. Doctorado en Negocios Internacionales.. Maestría en Política Económica, con énfasis en Relaciones Internacionales. Maestría en Cumplimiento y Regulación Financiera. Economista, Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Profesor Titular y pasado director de la Escuela de Economía. Facultad de Ciencias Económicas y Sociales – UASD. Conductor del programa de televisión: Retos y Desafíos, día a día con Nicolás Jiménez (Cine Visión Canal 19). Conferencista y consultor en temas de política económica, prevención del crimen financiero, integridad institucional y desarrollo. Áreas de Especialización: Negocios internacionales y comercio exterior. Cumplimiento normativo, gobernanza y prevención del lavado de activos. Macroeconomía aplicada y análisis de políticas públicas. Geoeconomía, riesgos globales y relaciones internacionales. rnjimenezdiaz55@Gmail.com

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