San Ignacio de Loyola perteneció a una familia importante de su tierra, Azpeitia, en el País Vasco español. Desde niño soñaba con ser un caballero de la corte y casarse con una dama de alcurnia, pero una bala de cañón en una pierna cambiaría sus planes. Durante su convalecencia, en medio de diversas agitaciones interiores, encontró para distraerse algunos libros sobre la vida de Cristo y de los santos. Los sentimientos que esas lecturas producían en su interior, comparados con los vanos sentimientos que le provocaban los recuerdos y las fantasías sobre cortes, glorias, honores, tierras y lides, fueron determinantes para cambiar su vida y dedicarse por entero al servicio de Dios.
Al salir de su casa familiar, «el Peregrino», como Ignacio quiso denominarse, recorrió caminos en busca de Dios. De sus andanzas geográficas e interiores surgieron los Ejercicios espirituales, una propuesta de meditaciones y oraciones ordenadas para renovar profundamente la vida, «buscando y hallando la voluntad de Dios».
Más tarde, en París, se le unieron varios compañeros, con quienes fundó la Compañía de Jesús.
La Compañía de Jesús se ha extendido por todo el mundo y está organizada en provincias y regiones. Su Curia General se encuentra en Roma.
La organización en provincias depende, por lo general, del número de jesuitas y de las obras presentes en un territorio. Una provincia puede abarcar solo una parte de un país, coincidir con sus fronteras o integrar varios países. Por ejemplo, la Provincia del Caribe comprende la República Dominicana, Cuba, Miami, Jamaica, Guyana y Trinidad y Tobago.
Además, en años recientes se han creado las Plataformas Apostólicas Locales (PAL), que agrupan comunidades y obras de un territorio determinado —dentro de una misma provincia o entre varias provincias— con el propósito de fortalecer el desarrollo de la misión universal.
Las conferencias de provinciales, como la Conferencia de Provinciales en América Latina y el Caribe (CPAL), constituyen otra instancia de gobierno que reúne a los superiores provinciales de una misma región del mundo, con el objetivo de fortalecer el trabajo en red entre las distintas provincias. Actualmente existen seis conferencias regionales: Europa, Asia-Pacífico, África, Asia Meridional, Norteamérica y América Latina y el Caribe.
El superior general de la Compañía de Jesús es el padre Arturo Sosa, de nacionalidad venezolana, primer superior general latinoamericano de la orden.
Los jesuitas llegaron a la República Dominicana, específicamente a Dajabón, en 1936, con el objetivo de «dominicanizar la frontera».
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