No sé qué pasará el día que nuestro país enfrente un terremoto de magnitud superior a 7.0. Me cuesta imaginar a la gente en sus hogares, oficinas, el metro, teleférico o en medio del tráfico sintiendo el suelo moverse bruscamente.
No soy geólogo, pero he leído y escuchado lo suficiente para saber que la República Dominicana es altamente vulnerable. Nuestra ubicación sobre la placa del Caribe, interactuando con las de Sudamérica y Norteamérica, genera un constante proceso de subducción con esta última. A esto se suman 14 fallas internas, destacando dos por su alto poder destructivo: la falla Septentrional y la falla de Enriquillo-Plantain Garden.
Hemos tenido 'suerte', pero los especialistas coinciden en que el tiempo de retorno de 100 años para un evento de gran magnitud en estos lares se ha cumplido. Es fundamental entender esto: un sismo no es un evento azaroso, sino el resultado de la liberación de energía que las fallas y placas tectónicas han acumulado durante décadas.
Al haber superado el ciclo histórico de 100 años, el riesgo no es una posibilidad futura, sino una realidad presente. Mientras más tiempo pasa sin que la energía se libere, mayor es la tensión en nuestras fallas. Por lo tanto, no estamos esperando que ocurra un evento por 'mala suerte', sino que nos enfrentamos a la certeza técnica de que la naturaleza completará su ciclo tarde o temprano.
Si alguien te dice que "estamos listos", no lo creas: la preparación ante un terremoto requiere años de educación, equipamiento y entrenamiento constante. Seguimos teniendo un déficit crítico de formación ciudadana y los planes de evacuación rara vez se aplican con la rigurosidad necesaria.
Para estar preparados, debemos actuar antes, durante y después del movimiento telúrico. Sigue este orden de prioridades como guía de acción ante el sismo:
Un plan paso a paso (evalúa tu entorno como forma de prevención):
- Revisa la calidad de construcción de tu vivienda, su ubicación y la seguridad del terreno. Identifica qué elementos de tu hogar podrían caer y asegúralos.
Define tu ruta de evacuación:
- Si vives de 1er. a un 4to piso, identifica claramente tu ruta de salida al exterior.
- Si vives en un 5to piso o por encima de este, no intentes bajar durante el sismo. Resguárdate en un lugar seguro dentro del hogar y usa las escaleras solo cuando el movimiento haya cesado por completo. Hay quienes plantean que el baño es un buen lugar para protegerse.
Prepara tu kit de emergencia:
- Ten siempre a mano un botiquín básico de primeros auxilios y un silbato en tu llavero. Este último es vital para facilitar tu localización si llegas a quedar atrapado.
Acceso y reencuentro inmediato:
- Mantén las llaves de tu puerta principal siempre en un lugar visible y accesible para todos los miembros de la familia.
- Establece un punto de encuentro: Define un lugar de reunión fuera de tu casa, asegurándote de que esté lejos de estructuras, postes eléctricos o árboles que puedan colapsar.
Protocolo de autoprotección (Durante el sismo):
- Si estás en interiores, colócate en posición fetal junto a un objeto sólido y resistente (una mesa firme que no tenga cristal, un armario sólido u otros muebles).
- Si conduces: Detén el vehículo en un área despejada, lejos de elevados, puentes o edificios.
- En parqueos soterrados: No te quedes dentro del vehículo. Desmóntate inmediatamente y colócate en posición fetal junto a este.
- Si quedas atrapado: Mantén la calma y conserva el oxígeno (no grites). Emite ruidos constantes golpeando objetos metálicos o de concreto, o usa tu silbato para llamar la atención.
Puedo darte muchos más consejos, pero la recomendación más importante es esta: acércate a la Defensa Civil para recibir orientación formal. La diferencia entre la vida y la tragedia la marcan la información, la formación y el ejercicio constante.
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