Cada día, tenemos que comenzar. La conversión no se pone vieja. Se inicia cada día en la vida personal y comunitaria. Es por eso que notamos que las fuerzas del cuerpo se gastan y la Opción Vital se fortalece con el tiempo vivido cada día… Yo le preguntaba a papá con 93 años: ¿“Juanico, cómo están los ánimos?“ Y me respondía: “los ánimos están muy bien, pero faltan las fuerzas…”

Hemos dicho que: “Siempre, es Hoy”. Si no oro Hoy, no puedo decir: “Siempre oro”. La oración, los sacramentos y el discernimiento hay que vivirlo cada día porque de lo contrario se debilita la Opción Vital. Es lo mismo que si dejamos de comer el pan material y el pan de la enseñanza que fortalecen el cuerpo.  Una dieta desequilibrada atrasa el cuerpo y lo acaba…

¡El día de Oración, de Discernir, de participar en los Sacramentos es hoy!!! No hay épocas de oración personal y comunitaria… Hay que sacar ese rato cuando sea: en la mañanita, en la tarde o en la noche, a nivel personal y a nivel familiar, que es la Comunidad base de la sociedad y de la Iglesia.

Un viernes por la tarde, invito a Aurora para que, en la noche, tuviéramos un rato de oración familiar. La lectura bíblica la tomaríamos del material que trae el librito de la lectura diaria de la bíblia …

Todos quedamos entusiasmados del rato que pasamos orando: invocación, canto, lectura bíblica, reflexión compartida, peticiones, canto y bendición/alabanza. Esquema de oración comunitaria, simple y al alcance de todas las personas y familias.

En el transcurso de la semana nos preguntamos ¿cómo continuar con lo aprendido en las reflexiones/oración nocturnas? Además, Isías plantea que no ha sido bautizado y que Aurora había entregado los papeles para el bautizo a la Hna. Amparo…

Dada lo elemental de la formación que se ofrece a los adultos que desean bautizarse…; además, Isías está unido a una nieta de la Señora Aurora, tienen un hijo a quien quieren bautizar; tendría que bautizarse, confirmarse, hacer la primera comunión y casarse para bautizar por la Iglesia católica a su hijo… En ese sentido, vimos que la formación debía ser para toda la familia de la Sra. Aurora: hijos, nuera, nuero y nietos, pues el nivel de evangelización es muy bajo en todos los integrantes de la familia.

Viendo esta situación y más…, decidimos continuar con un día de oración familiar, los lunes por la noche, y un día de formación, los viernes; durante una hora, por un año, después de cenar.  Lo de un año es para adquirir la costumbre…

El lunes 13 de abril iniciamos la oración y el viernes 17 continuamos con la formación: Taller de Espiritualidad Personalizada.

Siendo las 7:44 P.M iniciamos la primera reflexión de nuestro taller de Espiritualidad Personalizada Vivida Comunidad, E.P.V.C.

Con una pequeña explicación, previa a la respuesta personal, el P. Regino pregunta: ¿Qué espero de este Taller de Espiritualidad?

  • MORENO: Dedicar un rato a un encuentro espiritual amistoso, que me

Ayuda a tener en cuenta el camino de Dios.

  • ISÍAS: Aprender (conocer) el mundo espiritual y responder a preguntas que ablande el corazón y ser un hombre de bien a pesar de mis defectos.
  • ANGELINA: Aprender algo nuevo y tener una cercanía con el Señor.
  • FLACO: Conectarme con Dios y que cada día me dé sabiduría y entendimiento.
  • AURORA: Pido al Señor que me ayude a caminar en la formación espiritual para enseñar a los demás.
  • ROXI: Obtener más conocimientos del mundo espiritual para fomentar la fe.
  • REGINO: tengo mucha esperanza con este Taller:

+ Iniciar un proceso de evangelización en la familia.

+ Que esta familia sea la chispa que encienda el fortalecimiento de la comunidad cristiana.

+ Continuar esta experiencia de evangelización familiar en los sectores de la ciudad como en las comunidades campesinas.

+ Que cada miembro de la familia evangelizada evangelice una familia vecina.

La oración personal, la reflexión familiar, comunitaria, y el discernimiento nos dan una formación sólida, que permanece y fructifica durante vida tenga.

Fijémonos ben, el sistema vital del árbol para sostenerse y alimentarse en la vida están las raíces y produce frutos no para alimentarse a sí mismo, sino que produce para otros: oxígeno, sombra, madera, medicina, hojas, agua, frutos, su  alimento viene de otros componentes, que absorbe por sus raíces estando fijo en la tierra… El árbol no se alimenta de lo que produce y deja de existir porque la gente lo tala, lo quema y lo corta para industrializarlo… Los árboles, los animales nos dan ejemplo de convivencia. Observemos. ¿Qué nos puede ayudar para fortalecer y crecer en convivencia?

La oración, el discernimiento y participar en los sacramentos nos alimentan, nos enseñan y fortalecen nuestro espíritu, la vida personal, nos mantienen el sentido de humanidad y auto aprendemos a ser como Dios quiere que seamos. Sólo el Yo y las malas compañía que elegimos  pueden alejarme de mí mismo y del otro.

¿Qué formación hemos recibido? ¿Qué formación ofrecemos a nuestros hijos e hijas?

La oración nos ofrece criterios para el comportamiento personal y comunitario. El discernimiento nos enseña a usar y actuar con criterios. Los sacramentos mantienen viva la actitud de disponibilidad creativa débil y solidaria: “Al otro como a mí”. Nos beneficiamos TODOS.

Regino Martínez S.J.

Sacerdote

El sacerdote Regino Martínez es el coordinador del Servicio Jesuita para los Migrantes Refugiados en Dajabón.

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