“El afán del día no entra en conflicto con dedicar algunos minutos para mejor comprender dónde estamos y qué somos”.

Es interesante conocer que el resultado que tanto valoramos y disfrutamos en la actualidad con la inteligencia artificial (IA) responde a un proceso asociado a la extrema reducción de los componentes electrónicos o miniaturización.

Los principios de la electrónica desde la primera computadora de propósito general han sido esencialmente los mismos, pero la reducción de las dimensiones marca la diferencia.

Un equipo electrónico digital como las computadoras actuales y los teléfonos celulares se caracteriza por cuanto sus operaciones básicas se realizan a partir de dos valores cero (0) y uno (1). La denominación de digital que etimológicamente corresponde a diez ha sido un error que se ha arrastrado ya que lo correcto sería decir equipo electrónico binario. Mas con esa aclaración en cuanto al uso del término volvemos a lo que interesa resaltar del fundamento de las operaciones básicas.

La primera computadora de propósito general data del 1945, como se ha dicho fue la ENIAC por sus siglas en inglés, creada en la Universidad de Pensilvania. Si bien sus dispositivos principales eran los tubos al vacío, el fundamento de la programación para sus operaciones era en base a cero (0) y uno (1) en procesos entonces muy rudimentarios. Todo muy lejos de cualquier posibilidad de la inteligencia artificial.

Aun así, paralelamente y por lo tanto al margen de la electrónica se desarrollaban ideas sobre la inteligencia artificial (IA).  Ya en el 1936 diez años antes de la construcción de la ENIAC el matemático inglés Alan Turing había creado un modelo que prefiguraba la computación moderna, definiendo una máquina abstracta para simular algoritmos cual instrucciones, manipulando símbolos según una tabla de reglas y en el 1950 plantea el criterio (prueba de Turing) según el cual puede juzgarse la inteligencia de una máquina si sus respuestas en la prueba son indistinguibles de las del ser humano. ¿Dígame si no es eso que se confirma en la actualidad?

Mas la llegada de esa máquina entonces abstracta que gestionaba algoritmos cual instrucciones, así como la prueba de ser inteligente de la que hablaba Alan Turing, requirió de la electrónica un detenido proceso a partir de la ENIAC, evolucionando luego de los tubos al vacío a un material sólido de silicio llamado semiconductor, de ahí a los circuitos integrados en una extrema miniaturización y así en ese camino hasta los microprocesadores que lo han hecho posible.

Así se llegó a la electrónica de la IA.  Ya en nuestras manos.

Ramón Morrison

Consultor en Desarrollo Organizacional

Profesor de ciencias de primaria, secundaria y universitario ya jubilado, con la misma pasión de entonces.

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