Cuando predominan los criterios ideológicos, de izquierda o de derecha, las "soluciones" se convierten en propuestas dogmáticas. Cuando una publicación no examina todas las opciones posibles y sólo plantea la preconcebida, no se hace ciencia porque se imponen las preferencias del expositor sin necesidad de demostrar su sostenibilidad a largo plazo.

Es parcial y unilateral todo análisis que no investiga los factores determinantes. La omisión de alternativas no es un descuido, es un sesgo metodológico que desdeña el examen objetivo de las diversas soluciones. Su exposición resulta científicamente estéril, por muy sofisticados que sean sus datos y argumentos preconcebidos.

Los estudios de la Coalición por una Seguridad Social Digna carecen de un análisis objetivo y metodológicamente riguroso y balanceado de los temas planteados. Esta debilidad se explica porque su objetivo real es negar, sí o sí, la validez y funcionalidad del Sistema Dominicano de Seguridad Social (SDSS).

Por ejemplo, para sus autores basta con demostrar que la comisión de las AFP es alta y que las pensiones serán bajas para descalificar al SCI. Un razonamiento distorsionado que presenta las pensiones insuficientes y la alta comisión como el problema y su causa al mismo tiempo. Muy simple: “matar al perro para acabar con la rabia”.

Solo incluyen informaciones negativas. Se ignora el carácter intocable del ahorro del trabajador, su capitalización recurrente y su gran capacidad de acumulación para el retiro. Se asume que al descalificar de manera sumaria al sistema de capitalización individual (SCI) automáticamente se justifica al sistema público de reparto.

La capitalización individual como sistema previsional potencializa la capacidad acumulativa para el retiro y puede ser solidaria y dirigida y administrada por el Estado.

Está claro que de no haber una reforma urgente las pensiones serán insuficientes y no llenarán las necesidades de los asegurados. Pero en ninguno de sus informes se identifican, con la debida objetividad y rigor metodológico, los verdaderos factores determinantes de esos resultados.

Esa omisión metodológica se explica por la existencia de una solución preconcebida respondiendo a prejuicios ideológicos y políticos que invalidan todo análisis causal objetivo. ¿Usted creería en un médico que prescriba un tratamiento sin previamente conocer las causas reales del paciente?

Se sataniza el SCI presentándolo como necesariamente privado, descartando de antemano una administración pública o mixta. Con razón se objeta la excesiva comisión de las AFP, pero nunca se ha cuestionado si el SCI es capaz de lograr su objetivo fundamental eliminando a las AFP, o reduciendo sustancialmente la comisión, como lo hizo México y otros países.

Se crítica la falta de solidaridad, pero no se reconoce la originalidad ni la función del Fondo de Solidaridad Social (FSS) del SVDS. Se ignora nuestra propuesta de aumentarlo sustancialmente para garantizar la pensión mínima y además, entregar una pensión adecuada a todos los trabajadores con cotizaciones insuficientes.

¿Para qué considerar esas opciones si ya la sentencia está escrita de antemano, inspirada en prejuicios ideológicos? En el libro HISTORIA Y FUNDAMENTOS DEL SDSS se demuestra financieramente que el SCI puede ser público, solidario, administrado por el Estado y garantizar su sostenibilidad a largo plazo. ¿Olvido o descuido? NO, predisposición, prejuicios y manipulación ideológica, SÏ.

Se trata de un enfoque totalmente unilateral que mientras destaca las debilidades del SCI, oculta las limitaciones del sistema público de reparto. Silencia su estructura piramidal, su desequilibrio financiero recurrente y progresivo y su dependencia de crecientes subsidios fiscales con fondos públicos cubiertos por todos los contribuyentes.

Llama poderosamente la atención que la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales (FCES) de la UASD valide estudios sobre el SDSS que no cumplen con el mínimo rigor metodológico de las ciencias económicas y sociales. Estudios plagados de prejuicios ideológicos destinados a justificar a priori propuestas sin demostrar su equilibrio financiero ni sostenibilidad a largo plazo.

Un enfoque unilateral es comprensible de parte de una coalición o grupo. Pero constituye una falta de ética y rigor científico que una academia de altos estudios avale propuestas unilaterales sin profundizar en las causas estructurales del problema. Y que justifique un sistema público de reparto piramidal y carente de un sólido fundamento financiero y actuarial de largo plazo.

Arismendi Díaz Santana

Economista

Economista especializado en seguridad social en España. Dirigió el equipo técnico que diseñó el Sistema Dominicano Seguridad Social (SDSS) y redactó la Ley 87-01. Fue designado por el presidente Luis Abinader para coordinar la comisión técnica que reforzará los mecanismos de supervisión y control del Seguro Nacional de Salud (Senasa). Primer manager General del Consejo Nacional de Seguridad Social (CNSS). Ha sido Consultor de la OPS/OMS, BID, PNUD y la OISS en seis países de América Latina. Ha realizado decenas de consultorías para las ARS y PSS del país, públicas y privadas. Autor del libro “Cómo se diseñó y concertó la ley de Seguridad Social”.

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