No creo que exista un ciudadano medianamente informado en esta media isla que no reconozca que estamos viviendo en una plutocracia desbocada, con la llegada al poder de un empresario.

Las élites económicas tienen una influencia determinante en todos los poderes públicos y han logrado, por fin, que un representante de su hegemónico sector esté aposentado en la Mansión de Gazcue.

Si bien el empresariado siempre ha tenido, desde cuando el Generalísimo Trujillo, una influencia determinante, nunca como hasta ahora ha tenido un poder tan decisivo y acaparador, como el que hemos visto estos últimos cinco años, paradójicamente bajo la égida del hoy PRM, fuerza política históricamente continuadora del progresismo que encarnó el partido de la esperanza nacional o PRD.

Aquí estemos claros: se gobierna en favor de los intereses de las minorías, mientras el pueblo se siente en indefensión absoluta, todo porque la amplia mayoría de los integrantes de nuestra clase política solo le sirve al insaciable lucro oligárquico y no al interés general de las mayorías nacionales, que no es tomado en cuenta en las acciones gubernamentales, ya que estas le sirven de manto protector a los grupos dominantes, tanto nacionales como extranjeros.

Lo inverosímil es que la partidocracia nacional se encuentre hoy atrapada y entre las cuerdas, acusada por la casi totalidad de la ciudadanía de ser la causante de todos los males de la República, simplemente porque esta se ha convertido en subordinada del gran capital a sabiendas de que los intereses económicos particulares están en las antípodas del supremo interés nacional.

Observo con mucho pesar cómo se ataca ferozmente a las dirigencias políticas en tóxicas campañas de descrédito, cargando esta en gran parte con culpas ajenas, asumiendo la responsabilidad por toda la gran desigualdad social y económica que acusa este desdichado país, y más aún se les achaca a los políticos ser los beneficiarios principales del gran hurto nacional, a sabiendas de que los agraciados de los mismos son el empresariado corruptor que se lleva por lejos la mayor parte del botín.

Cuáles son las causas que ha construido en décadas este modelo plutocrático nacional, que se encuentra a sus anchas como nunca antes con la actual gestión gubernamental, veamos:

1- Financiamiento de las campañas electorales: La verdad es que el Estado debiera ser el que financiara el 100% de los gastos de campaña; la democracia no tiene precio, pero se deja en indefensión económica a los partidos políticos y sus candidatos, cosa que hace que estos sean presa del apoyo de los sectores oligárquicos, del lavado y el narcotráfico. El gobierno actual enseña el refajo cuando le reduce, violando la ley, la contribución económica del Estado en un 52% a las organizaciones políticas de manera injustificada, a sabiendas de que eso las conmina a buscar apoyo financiero en los grupos antes mencionados.

2- Monopolio o control de los medios de comunicación tradicionales: Aunque sin la influencia de antes gracias a la era digital con las redes sociales predominando, los canales de televisión, los periódicos, las emisoras y noticiarios son de la propiedad de los grupos económicos más importantes, que buscan con ello fortalecer su influencia en los poderes públicos.

3- La corrupción es auspiciada y financiada por el gran capital; en cada expediente de los más connotados casos de corrupción administrativa, siempre están como actores principales la mano larga del empresariado.

4- El déficit presupuestario y fiscal del gobierno central es por beneficiar a los sectores oligárquicos, cosa que reduce significativamente la capacidad recaudatoria del estado, gracias a ventajosas exenciones fiscales como las establecidas : en la leyes de promoción de inversiones, las de las zonas franca o del incentivo al sector turístico, y la ilusión fiscal que les permite buscar resquicios legales para tributar lo menos posible; se suma a ello los paraísos fiscales en muchas áreas que impiden que los gobiernos tengan los recursos necesarios para enfrentar las demandas más sentidas y necesarias de la población; pero si hay algo de verdad incomprensible es el alto subsidio del estado al sector eléctrico que alcanzó en el año 2025, la friolera de 106 mil millones de pesos, con lo que se beneficio al popularmente llamado “ Cartel de los generadores”

5- Los principales contratos y concesiones gubernamentales les son otorgados a estos casi siempre, la mayor de las veces en detrimento de medianos y emprendedores comerciantes, que no tienen los vínculos con el poder, como los tienen los dueños de la República.

He de reconocer que en una buena parte de la gestión gubernamental del Partido de la Liberación Dominicana, aunque estos influyeron, la oligarquía no tuvo el poder de decisión que tienen hoy, es por eso que el actual funcionarato publico está compuesto por técnicos o pseudo políticos a su servicios, dejando marginado el presidente-empresario Luis Abinader a los políticos con vínculos populares, es ya vox populi que en el pináculo del poder no se quiere saber de políticos de vocación, por eso es muy difícil que sean beneficiarios de importantes decretos los que no le sean títeres de los oligopolios que gobiernan el país y que deciden todo lo que se hace aquí, es por ello que estoy más que convencido que una gran parte de los políticos en este terruño, son los vasallos del poder!

José Francisco Peña Guaba

Político

José Francisco Peña Guaba, dirigente político dominicano, Presidente del Bloque Institucional Socialdemócrata (BIS) y Secretario General del Foro Permanente de Partidos Políticos (FOPPPREDOM). Ha ocupado diversas funciones en el tren gubernamental y en cargos electivos, actualmente es diputado del PARLACEN.

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