Cuando a principios del 2025 el presidente Luis Abinader, presentó junto a la alcaldesa Carolina Mejía, el Plan Integrado de Santo Domingo como una iniciativa estratégica para impulsar la renovación y el crecimiento ordenado del Distrito Nacional, lo definió como un “plan ambicioso, con una visión de corto, mediano y largo plazo”.
“Este proyecto debe ser visto como un plan nación, un plan de todo el Gran Santo Domingo, y en el cual tenemos que comprometernos todos los partidos y todos los sectores para defenderlo y garantizar su continuidad”, enfatizó Abinader.
Pero esta iniciativa ya había sido precedida por el lanzamiento del Sistema Integrado de Transporte de Santo Domingo en septiembre del 2023, destinado a impactar múltiples áreas de la Capital, incluyendo el malecón de Santo Domingo, la conectividad vial entre las principales autopistas, la protección del centro histórico y la expansión de infraestructuras estratégicas para el turismo y la economía.
Sin embargo, para sorpresa de muchos, dos o tres años después de estos anuncios, tanto la Capital como el Gran Santo Domingo han experimentado un cambio radical que asombra a los visitantes y sorprende a muchos dominicanos, incluyendo a los que viven en las propias demarcaciones intervenidas.
El cambio con impacto transversal en toda la geografía urbana y social de la región metropolitana se percibe en cualquier punto de la Capital o de la provincia Santo Domingo, desde el Paso a desnivel del Cruce de Pintura y el túnel de la Luperón, hasta el remozamiento total del Malecón de la Avenida España, la impresionante ampliación de la avenida Rafael Fernández Domínguez, las dos nuevas etapas de la Avenida Ecológica, la extensión de la Avenida Hípica, y el paso a desnivel de la Avenida Charles De Gaulle en su intersección con la carretera de Sabana Perdida.
En este texto se excluyen deliberadamente, por su importancia diferenciada, el proyecto de remozamiento de la Ciudad Colonial, en su fase final; los nuevos corredores de autobuses de la OMSA en la Charles De Gaulle, Winston Churchill, Núñez De Cáceres, Santo Domingo Oeste, Ciudad Juan Bosch, la Nueva Barquita, y Avenida Hípica, todos con aire acondicionado y tarifa integrada; las grandes intervenciones viales a través de la Línea 2C del Metro de Santo Domingo, el teleférico de Los Alcarrizos y el nuevo teleférico, en proceso avanzado, del Kilómetro 9 con estaciones en el Ensanche Altagracia, Buenos Aires, el Café de Herrera, Quita Sueño y el Puerto de Haina; así como el monorriel, en fase inicial de construcción, que unirá a Santo Domingo Este con el Polígono Central del Distrito Nacional.
Un legado trascendente
En el caso de la Capital, que durante décadas se consideró una ciudad colapsada desde el punto de vista de la movilidad, el transporte, el ordenamiento urbano y la gestión de los espacios públicos, es bueno pasar revista a varias de las obras que marcan un antes y un después:
Rescate y puesta en valor del Malecón de la Capital. Además de su total iluminación, el remozamiento abarca desde el Monumento Fray Antón de Montesinos hasta el Malecón Deportivo y el espectacular Paseo 30 de Mayo, en los terrenos ocupados por las ruinas del Colegio Maharishi, conectando las avenidas George Washington e Independencia. El Malecón Deportivo cuenta con más de 50,000 metros cuadrados de áreas verdes, espacios recreativos y de servicios, circuitos para caminantes y ciclistas, pista de Skate Park, 2 canchas voleibol de playa, 2 de baloncesto, un patinódromo, un campo de futbol con grama artificial y amplias áreas de estacionamiento.
Recuperación y saneamiento de la Duarte con París. Durante muchas décadas se consideró un símbolo del caos y el más grande arrabal urbano en el mismo corazón de la capital. Con el esfuerzo compartido del Ministro de Turismo David Collado y de su Fundación Acción Emprende y Transforma, de la alcaldesa Carolina Mejía y del propio presidente Abinader, la Duarte con París se convirtió en un hermoso paseo y un mercado debidamente organizado para pequeños comerciantes informales. La obra también se extendió por la calle París hasta la plazoleta La Trinitaria e implicó la mejora del sistema de alcantarillado, el drenaje pluvial y la iluminación de la zona.
La monumental transformación del Kilómetro 9. Se trata de uno de los proyectos de infraestructura y reordenamiento urbano más trascendentes del país. Además de recuperar el deprimente entorno de la salida de la Capital hacia el Norte del país, la intervención ha dejado atrás el histórico caos vehicular y peatonal para dar paso a una terminal de movilidad moderna y amigable. La obra incluye un nuevo parque urbano equipado con aceras peatonales, iluminación moderna, bancos y áreas verdes. El punto de la salida ha pasado de 6 a 14 carriles y otros 8 adicionales sobre la parte superior de la Kennedy con Luperón, facilitando la conexión con las estaciones del Metro y la línea 3 del teleférico.
Paseo del Rio y Nuevo Domingo Savio. Implica la recuperación de una amplia franja de la ribera Oeste del Rio Ozama en beneficio directo de 14 mil familias de la Ciénaga y los Guandules. En la continuidad de una iniciativa gestada en el 2017 por el ex presidente Danilo Medina y a cargo de la firma URBE, el presidente Luis Abinader concluyó y puso en servicio, el Paseo del Rio, una avenida de 4 carriles que también sirve como barrera de protección contra las inundaciones, y el proyecto Nuevo Domingo Savio, que incluyen en conjunto canchas múltiples, un estadio de béisbol infantil, un campo de fútbol con césped sintético y un polideportivo y una nueva línea de autobuses.
Cristo Park, un proyecto de alto impacto social y ambiental. Bajo la responsabilidad de la Corporación de Acueductos y Alcantarillados de Santo Domingo (CAASD) el proyecto Cristo Park es una obra de saneamiento y rehabilitación urbana que cambia la vida a más de 350 mil habitantes de Cristo Rey y sectores cercanos. Es considerado uno de los parques urbanos más innovadores del mundo y está alineado con seis de los Objetivos del Desarrollo Sostenible en las áreas de salud y bienestar, acción por el clima, vida del ecosistema terrestre, agua limpia y saneamiento, reducción de la inequidad y comunidades sostenibles, según lo destaca la revista Arquitexto.
Proyecto Ambiental de la Urbanización Fernández. Convertir una laguna pestilente en una obra de regeneración ambiental con impacto en la salud, la estética urbana y la calidad de vida de una comunidad, es un modelo de solución ideal para ser replicado en cualquier asentamiento humano. No se trató solo de resolver un problema crítico de drenaje pluvial, aguas residuales y criaderos de mosquitos, sino también de habilitar un hermoso parque y un paseo peatonal al servicio de la comunidad y de otros vecinos de la zona, enriqueciendo el amplio inventario que ya alcanza los 216 parques, plazas y espacios públicos recuperados por la alcaldesa Carolina Mejía.
La transformación de la Avenida Colombia. Más que inviable parecía un proyecto imposible para abordar el grave problema de circulación vial en el Norte de la Capital, la zona de mayor expansión urbana de la ciudad de Santo Domingo. Con una inversión de 9 mil millones de pesos y la intervención directa de 10 kilómetros entre el 13 de la autopista Duarte y la Avenida de Los Próceres, la obra avanza a ritmo acelerado para destrabar el tránsito y cambiarle la vida a cientos de miles de familias residentes en el área y a los usuarios que se desplazan desde el kilómetro 13 de la autopista Duarte hasta la avenida Los Próceres, con impacto en Santo Domingo Norte, Los Alcarrizos y Pantoja.
Los Praditos, una cirugía de corazón abierto. Lo que parecía ser una solución impensable ya es una realidad: la prolongación de la avenida doctor Defilló para atravesar los Praditos y facilitar la conexión vial entre la avenida John F. Kennedy y los Jardines del Norte con Bella Vista, la avenida Olof Palme y la circunscripción 1 de Santo Domingo. Incluyendo la ampliación de las calles 9 y 11 de los Praditos y la mejora integral de toda la zona. Esta intervención no solo aporta una solución vial de alto impacto en el corazón de la capital, sino que también cambia la vida a más de 14,900 personas residentes en la “ex marginada” comunidad de Los Praditos.
Saneamiento de cañadas y ríos. Históricamente el país aceptó como un mal irremediable la existencia de “barrios marginados” carentes de los más elementales servicios. En esta categoría sobresalen no solo los llamados “cinturones de miseria”, sino también los asentamientos ubicados en las cañadas y en riberas de los ríos sin condiciones mínimas de salubridad. La respuesta del presidente Abinader, ha sido la intervención de 63 kilómetros de cañadas y la reubicación de 1,520 familias en nuevas viviendas, además de continuar el saneamiento de las márgenes del Rio Ozama en La Ciénaga, Los Guandules y Las Lilas, iniciado con la Nueva Barquita en la gestión del presidente Danilo Medina.
Por razones prácticas y atendiendo a la importancia y dimensión del tema, dedicaré una publicación adicional a los trabajos ejecutados por el Gobierno en términos de gestión urbana y vialidad en la provincia Santo Domingo, con impacto directo en el sistema vial de todo el territorio nacional, incluyendo la conexión de la región Este con el Nordeste y Noroeste del país, a través de un corredor de 103 kilómetros, sin la necesidad de atravesar por el cuello de botella del Distrito Nacional, tal como ha anunciado el ministro de Obras Públicas, Eduardo Estrella.
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